El informe Crecimiento empresarial y buenas prácticas regulatorias para la mejora del entorno de las pymes españolas, elaborado por la Cámara de Comercio y promovido por la Comisión de pymes, pone de manifiesto que las obligaciones regulatorias y administrativas en España disuaden a las pymes de aumentar sus plantillas y de retrasar sus inversiones, lo que limita su crecimiento.

En concreto, el estudio fija diferentes umbrales en función del número de trabajadores de la empresa y contrasta el número de empresas estimado por la entidad en cada uno de ellos frente a los datos reales.

Posteriormente, establece una relación entre estos tramos y los cambios en la regulación para cada uno de ellos, que se va volviendo más estricta. Esto estaría provocando que las pymes mantuvieran su tamaño para evitar tener que someterse a mayor regulación, a costa de su propio crecimiento.

  1. La Cámara de Comercio identifica cuatro umbrales en los que las pymes dejan de crecer
  2. La limitación del umbral depende del sector de actividad
  3. Propuestas de mejora de la Cámara de Comercio de España

La Cámara de Comercio identifica cuatro umbrales en los que las pymes dejan de crecer

Como expone el documento, hay hasta cuatro segmentos diferentes en los que el número de sociedades estimado es inferior al previsto según la cámara. 

En primer lugar, existe una diferencia importante en la tasa de pymes con siete empleados. Según el documento, en la categoría de negocios con siete trabajadores, existe un 21% menos de empresas de lo previsto. Para la entidad, en este umbral, las limitaciones para que las pymes continúen creciendo y aumentando su plantilla provienen de factores financieros y fiscales, estrategias de negocio o dinámicas propias del mercado laboral, entre otros. 

El siguiente tramo en el que se observan diferencias importantes es el tramo de los diez empleados, que cuenta con un 16,6% menos de las pymes estimadas inicialmente. En este umbral aparecen nuevas obligaciones contables y laborales; entre ellas, el acogimiento a las normas de despido colectivo, el nombramiento de un delegado de personal o la cofinanciación de formación para los empleados. 

El tercer tramo que recoge el informe es al alcanzar los 20 trabajadores, donde la previsión de pymes es un 18,6% menor y se presenta “una acumulación evidente de empresas en los tramos de 18 y 19 empleados”. En este caso, podría deberse a la incidencia de la jurisprudencia sobre despidos colectivos a partir de este segmento (plantillas superiores a 20 empleados), que se vuelve más restrictiva.

Por último, el número de pymes que alcanza los 50 trabajadores es casi un 24% más reducido de lo estimado por la entidad. En este umbral atribuye la diferencia a la implementación de importantes obligaciones a partir de este segmento, como son exigencias contables más estrictas; la creación de un comité de empresa; el establecimiento del canal interno de denuncias, la implementación de planes de igualdad o la designación de delegados de prevención. 

La limitación del umbral depende del sector de actividad

El documento también realiza un análisis sectorial que pone de manifiesto que los umbrales no afectan por igual a todos los sectores de actividad. En concreto, en sectores como la industria y la construcción las pymes son más reticentes a crecer hasta los 50 empleados, mientras que en otras ramas como el comercio o los servicios los principales límites se encuentran en los siete o los diez empleados, respectivamente.

Propuestas de mejora de la Cámara de Comercio de España

Como conclusión al informe, la entidad también destaca que el reducido tamaño medio de las pymes españolas es un condicionante a su competitividad, por lo que piden continuar impulsando políticas y mecanismos efectivos de apoyo que les permitan crecer y acceder a la financiación que necesitan. 

Asimismo, establecen las siguientes propuestas de mejora:

  • Adaptar la regulación al tamaño de la empresa, revisando el principio de proporcionalidad en nuevas normas y revisando la normativa que genera cargas excesivas o eliminando duplicidades.
  • Crear una ventanilla única digital y real para centralizar los trámites, ayudas y procesos de las pymes.
  • Mejorar la coordinación entre administraciones. «Especialmente en licencias, pagos, fiscalidad, inspecciones y normativa medioambiental».
  • Acompañar la digitalización de las pymes con atención humana. 
  • Impulsar la formación y el acompañamiento empresarial. Muchas pymes desconocen instrumentos clave para su financiación, internacionalización y digitalización.