Un nuevo estudio publicado en el Journal of Business Venturing alerta sobre el impacto del autoempleo en la salud de los emprendedores. La investigación analiza cómo la transición hacia el trabajo autónomo aumenta significativamente los niveles de estrés, incluso frente a las supuestas ventajas de depender de uno mismo y de la variedad de tareas laborales.
El informe, titulado Does self-employment increase stress? pone en evidencia que quienes pasan de un empleo tradicional a autoempleo experimentan un incremento notable de estrés percibido; mientras que el cambio inverso apenas modifica sus niveles de tensión. Además, los investigadores detectaron que las largas jornadas laborales contribuyen a un aumento sustancial del estrés, sin que la variedad de tareas logre compensar sus efectos.
- Los autónomos mantienen más altos los niveles de estrés a lo largo del día
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Los autónomos mantienen más altos los niveles de estrés a lo largo del día
Para comprobar todos estos hallazgos, los autores realizaron un segundo estudio con 59 parejas de trabajadores estadounidenses, midiendo sus niveles de cortisol durante cuatro días consecutivos. El cortisol es la hormona asociada al estrés, que suele alcanzar su pico al despertar y descender a lo largo del día. Sin embargo, en la encuesta, los resultados mostraron que el descenso se ralentiza en los trabajadores autónomos, con niveles un 53% superiores a los de su pareja con empleo tradicional, incluso a la hora de acostarse.
Estos datos confirman que el autoempleo, aunque atractivo por la autonomía y la variedad de tareas, supone un desafío emocional constante, y puede derivar en problemas de salud, si no se gestionan adecuadamente los horarios y la carga de trabajo.

Recomendaciones para emprendedores y responsables al frente de empresas
Así las cosas, uno de los autores del informe advierte de que, «dependiendo de nuestra personalidad, el autoempleo puede ser altamente motivador y gratificante, pero también demasiado exigente y emocionalmente desgastante». Incluso quienes están preparados para prosperar en este entorno experimentan un mayor estrés a lo largo del tiempo que sus colegas en una organización de terceros», asegura.
Entre las recomendaciones que se pueden extraer del estudio, destaca la de establecer límites claros para evitar el agotamiento, gestionar el tiempo de manera eficiente y no dejarse llevar precisamente por esos puntos extra de estrés, y, sobre todo, externalizar tareas o contratar personal en etapas tempranas para aliviar la presión y prevenir problemas de salud.
Los autores del informe subrayan, además, que los resultados también deberían servir de guía para los responsables de políticas públicas: los programas de fomento del emprendimiento deberían incluir medidas de apoyo a la salud, y específicamente a la salud mental, y, sobre todo, al bienestar de los autónomos, además de promover incentivos financieros, para asegurar que los emprendedores puedan desarrollarse sin comprometer su salud.





