Según un nuevo informe del Instituto de Estudios Económicos (IEE), publicado el pasado mes de diciembre de 2025, el número de empresas que declara que la falta de mano de obra ha condicionado su actividad ya se ha triplicado con respecto a las que señalaron este problema en el año 2020.
Asimismo, el documento sitúa España como el séptimo país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con mayor desequilibrio entre vacantes y perfiles profesionales, ya sea por sobrecualificación o por infracualificación, a partir de datos de la propia organización de 2022.
Mientras que en la media de la OCDE este desajuste se sitúa en un porcentaje en torno al 34%, en el caso de nuestro país, este se sitúa casi en el 41%, por detrás de México, Portugal, Turquía, Grecia, Nueva Zelanda e Irlanda.
- El número de empresas en España afectadas por la falta de mano de obra alcanzó máximos en 2024
- Proporción de empleados sobrecualificados e infracualificados en cada país de la OCDE
- Las vacantes más difíciles de cubrir en España
El número de empresas en España afectadas por la falta de mano de obra alcanzó máximos en 2024
Según la información elaborada por el IEE a partir de los datos de la Encuesta del Banco de España sobre la Actividad Empresarial, en España un 44,3% de empresas declaran ver afectada su actividad por la falta de mano de obra.
Con respecto al total de empresas, se trata de un 31% más que hace seis años, y que afirman que la falta de perfiles para cubrir las vacantes tiene implicaciones en sus negocios.

“La proporción de empresas cuya actividad se ve condicionada por la escasez de trabajadores ha aumentado de forma casi ininterrumpida desde 2021, alcanzando máximos en 2023-2024. Esta tendencia sugiere que, a pesar del contexto de creación de empleo y recuperación económica, persisten tensiones en la oferta laboral. En algunos sectores, la demanda de determinados perfiles supera la oferta disponible; en otros, se observa una sobrecualificación que dificulta la adecuación entre formación y puesto de trabajo”, destaca el documento.
La conclusión para el IEE es que, en general, hay un desajuste entre las necesidades de los empleadores y la oferta del mercado de trabajo porque no hay suficientes empleados con las competencias necesarias para las empresas. Esto se debe a que la estructura formativa no está en consonancia con la demanda del tejido productivo.
Estos desequilibrios “contribuyen a explicar por qué persisten las dificultades para cubrir determinados puestos”, aún cuando el mercado laboral se muestra dinámico y hay miles de personas buscando trabajo.
Proporción de empleados sobrecualificados e infracualificados en cada país de la OCDE
Para el IEE, el desajuste de cualificación en los países de la OCDE se mantiene como “un fenómeno estructural que limita la eficiencia del mercado laboral y reduce la productividad potencial”.
En el siguiente gráfico, elaborado en el informe, se muestra, para 2022, la proporción de trabajadores sobrecualificados e infracualificados en cada uno de los países, a fin de tener una referencia de cuánto se alinean la fuerza laboral y los requisitos de los puestos.
Al analizar los resultados, México, Turquía y Nueva Zelanda registran los mayores niveles agregados de desajuste, con porcentajes que superan el 40%. De estos datos se deduce mercados laborales que presentan problemas para absorber a los perfiles formados, así como para “ofrecer trayectorias profesionales acordes al nivel educativo”.

En ese sentido, España también se sitúa en la parte alta de la tabla, con un “peso notable” tanto en perfiles que no encajan por infracualificación, como aquellos que no lo hacen por sobrecualificación. Esto es un indicador de “un problema crónico de desajuste entre el capital humano generado por el sistema educativo y las necesidades reales del tejido productivo”.
En el lado opuesto, Finlandia, Eslovenia o Hungría presentan un desajuste mucho más reducido, de entre el 10 y el 20%, lo que podría indicar mecanismos institucionales y productivos “más eficientes” en ese sentido.
Como conclusión, en el caso de España, ampliamente por encima del promedio, persiste esta brecha estructural, con implicaciones económicas relevantes:
- Una alta sobrecualificación tiende a mermar la productividad marginal del empleado. También genera frustración laboral.
- La infracualificación, por otro lado, puede suponer al negocio un aumento de costes en formación y menor calidad del desempeño.
- A raíz de estos escenarios, el mercado laboral presenta “menor eficiencia asignativa y menor capacidad para sostener mejoras de productividad”.
Las vacantes más difíciles de cubrir en España
El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) también presentó en su informe El ajuste de la oferta y la demanda de empleo en el mercado de trabajo 2025, elaborado por el Observatorio de las Ocupaciones en combinación con los datos de la Encuesta Anual Laboral (EAL), el estado de estos desajustes en el mercado de trabajo y las vacantes más complicadas de cubrir.
Según la encuesta, el sector servicios aglutina el mayor número de vacantes, con el 84,44 % de las mismas, sin contar el sector público, que crecieron un 13,25% frente a 2024.
Los mayores desajustes o diferencias aparecen en los grupos de técnicos y profesionales científicos, en artesanos y trabajadores cualificados en industrias manufactureras y en construcción.
Asimismo, al analizar los grupos primarios de ocupación, se revelaron las cuatro ocupaciones más complicadas de cubrir, que son camareros, conductores de camiones, cocineros y albañiles.




