1. Agentes de IA y comercios intercambiarán datos y cerrarán ventas sin visita a la tienda ‘online’
  2. Riesgos para las tiendas que no se preparen
  3. ¿Qué debe hacer un pequeño comercio?

Google acaba de presentar públicamente el Protocolo de Comercio Universal (Universal Commerce Protocol o UCP), un estándar abierto para que los cada vez más comunes agentes de inteligencia artificial (como el Modo IA del propio buscador o Gemini) encuentren productos y completen compras sin que el usuario tenga que pasar por la tienda online de los autónomos.

Esta iniciativa llega codesarrollada por Shopify, la plataforma que da soporte a no pocos ecommerce de autónomos, y cuenta con el respaldo de grandes comercios, como los principales proveedores de pagos dentro del ecosistema del comercio online.

Además, el anuncio coincide con datos que muestran un avance muy rápido de cómo la IA se está adoptando a pasos acelerados entre los consumidores a la hora de hacer sus compras. Sin ir más lejos, un estudio de Adobe publicado este mismo mes sobre la pasada campaña navideña destaca que el tráfico procedente de estos agentes dirigido a sitios minoristas se ha multiplicado por siete respecto a 2024.

Y a corto plazo, la consultora Morgan Stanley estima que la mitad de quienes compran por internet lo harán mediante la IA antes de 2030. Lo que supone un volumen de 115.000 millones de dólares solamente para el comercio electrónico estadounidense.

Agentes de IA y comercios intercambiarán datos y cerrarán ventas sin visita a la tienda ‘online’

En esencia, el UCP es una interfaz común que define cómo un agente de IA y un comercio electrónico intercambian información sobre el catálogo, el carrito de la compra, las opciones de pago y las condiciones postventa.

El objetivo es evitar que para cada asistente y cada tienda haya que configurar una conexión propia. Carlos Pérez, experto web de Ibergy, lo resume así: “El UCP supone establecer una base común para todos, un estándar que define las reglas de la comunicación entre estos asistentes y los comercios electrónicos”.

Así, el protocolo supone la creación de perfiles que describen qué puede ofrecer cada comercio y un proceso de acuerdo que determina el grado de automatización permitido en cada caso.

UCP propone además varias formas de integración, desde un pago integrado que se realiza dentro del propio asistente hasta opciones que incorporan el pago en la plataforma del comercio para tiendas con procesos de compra muy personalizados. “Todo esto facilita mucho vender a través de los nuevos canales que supone la compra agéntica, aunque no sin obligaciones técnicas y operativas, como seguir las reglas que establezca Google”, matizó Pérez.

Cómo afecta el protocolo de Google a los comercios electrónicos

Hasta ahora, la mayor parte de quienes hacens una compra en internet empezamos en un buscador o una red social, y terminamos en la web del comercio. Con UCP, casi todo el recorrido podrá ocurrir dentro del propio agente: desde la comparación hasta tener un carrito para varios artículos e incluso el pago.

En concreto, la pretensión de Google es, según ha anunciado, que los comercios sigan siendo merchant of record (es decir, mantienen la titularidad de la venta y los datos), pero el proceso de venta ya no pasará por la página de producto o el pago habitual.

Clientes de los 'ecommerce' están comprando mediante la IA sin entrar ya en las tiendas web de los autónomos
Clientes de los ‘ecommerce’ están comprando mediante la IA sin entrar ya en las tiendas web de los autónomos.

“Esto cambia la forma de captar clientes justo cuando la adopción de herramientas de IA para nuestras búsquedas y recomendaciones de productos ya no es un fenómeno marginal,”, apuntó Carlos Pérez. Quien mencionó una reciente publicación de Euromonitor en la que se calcula que más de la mitad de los consumidores ya usan IA para encontrar artículos.

Riesgos para las tiendas que no se preparen

Si un pequeño comercio mantiene catálogos incompletos, reglas de precios opacas o una pasarela que no admite integraciones con terceros, las consecuencias pueden ir desde errores en la gestión de pedidos hasta mayores costes operativos.

Eso, sin mencionar directamente una pérdida de ventas, según explica Pérez, “por el riesgo de que los agentes puedan dar prioridad a aquellos comercios que cumplan mejor sus reglas y les pongan fáciles el proceso de venta”.

Lo anterior implica dar un acceso adecuado al catálogo de productos, pero también definir qué pasos del proceso de compra se pueden cumplir de forma automática gracias al asistente de IA.

¿Qué debe hacer un pequeño comercio?

Los comercios que se anticipen a la adopción de los asistentes de IA estarán en condiciones de acceder a nuevos canales de venta que ya están mostrando tasas de conversión superiores a otras fuentes.

De cara a estar preparados, esta es una lista de comprobaciones y prácticas para que los autónomos con tienda online se adapten:

  • Revisar y completar el catálogo de productos con datos estructurados. “Es decir, que las descripciones y cualquier atributo (talla, color, peso) puedan ser entendidos correctamente por la IA. Algo para lo que podemos utilizar el propio asistente”, explica Pérez.
  • Confirmar con la plataforma o pasarela el soporte que ofrecerán para el protocolo. En el caso de las plataformas de ecommerce más extendidas, la integración será prioritaria y la adopción más sencilla.
  • Ajustar las políticas de envío y devoluciones para compras iniciadas por agentes. Con vistas a evitar cancelaciones y reclamaciones, es conveniente hacer explícitas las condiciones aplicables a este canal (por ejemplo, plazos, países servidos o tiempos de entrega).
  • Coordinar la atención al cliente y la logística para los pedidos de fuera de la página web. Según el experto de Ibergy, aunque todo se gestione desde la plataforma habitual, es necesario identificar correctamente el origen de cada pedido para evitar errores.
  • Revisar los acuerdos de los proveedores de pago y confirmar la compatibilidad con los mecanismos que admitan los agentes de IA. Sin olvidar quién asume la responsabilidad ante fraudes o disputas.

“Parece claro que Google quiere acelerar el despliegue de las compras a través de la IA”, concluyó Carlos Pérez, para quien, si bien la adopción global aún será gradual y estará condicionada por las regulaciones vigentes en cuanto a pagos y protección de datos, lo más sensato para los comercios es prepararse.