La Inspección de Trabajo ha desvelado cuáles son los negocios que más está vigilando. En su memoria anual de actuaciones, publicada hace escasas semanas, el organismo revela que casi ocho de cada diez visitas realizadas el pasado año se concentraron en dos grandes sectores de actividad donde operan miles de autónomos y pequeñas empresas: servicios y construcción. Además, las sanciones medias ya superan los 4.100 euros por infracción.
Los datos aparecen recogidos en el último informe anual de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS), que refleja un incremento de la actividad inspectora y una fuerte concentración de controles en negocios de hostelería, comercio, transporte, logística, obras o pequeñas empresas de servicios. En total, la Inspección inspeccionó más de 690.000 centros de trabajo pertenecientes a 522.883 empresas.
Las cifras muestran además el impacto económico de estas actuaciones. Durante el pasado ejercicio se detectaron 130.416 infracciones a la normativa laboral y de Seguridad Social, con propuestas de sanción superiores a 541 millones de euros. Traducido a una media simple, las multas ya superan los 4.100 euros por infracción.
- Los dos sectores de autónomos donde más está entrando la Inspección de Trabajo
- ¿Qué está buscando realmente la inspección cuando visita una pyme?
- Las infracciones de los autónomos que más preocupan a la Inspección: empleo irregular y Seguridad Social
Los dos sectores de autónomos donde más está entrando la Inspección de Trabajo
El sector servicios continúa siendo, con mucha diferencia, el gran foco de la Inspección de Trabajo. El 62,91% de todas las visitas realizadas en 2024 se concentraron en este ámbito, donde operan la mayoría de autónomos y pequeñas empresas del país.
Así, Hostelería, bares, restaurantes, comercio, peluquerías, transporte, logística, limpieza o negocios vinculados a cuidados personales figuran entre las actividades más vigiladas.
El motivo es sencillo: es donde más irregularidades laborales suelen aflorar. Jornadas que no cuadran, horas extra sin registrar, contratos parciales que esconden jornadas completas, salarios pendientes o problemas con el alta en Seguridad Social forman parte de los incumplimientos más habituales.
De hecho, la propia Inspección reconoce que el tiempo de trabajo fue una de las materias con más actuaciones e infracciones durante 2024. Sólo en esta área se realizaron 35.500 actuaciones y se detectaron casi 12.000 infracciones relacionadas con jornada laboral, descansos u horas extraordinarias, con sanciones superiores a los 15 millones de euros.
En segundo lugar aparece el sector de la construcción, que concentró el 21,82% de las visitas inspectoras. Es decir, más de una de cada cinco actuaciones se realizaron en obras, reformas, instalaciones o empresas auxiliares vinculadas a este sector.
En este caso, el principal motivo tiene menos que ver con contratos y más con seguridad laboral. La construcción sigue siendo uno de los sectores con mayor siniestralidad y con más riesgo de accidentes graves o mortales. Por eso, las inspecciones se centran especialmente en caídas de altura, maquinaria, excavaciones, equipos de protección individual, coordinación entre subcontratas o riesgos eléctricos.
No es casualidad que casi el 40% de todas las actuaciones de prevención de riesgos laborales realizadas por la Inspección se concentren precisamente en construcción, prácticamente el mismo volumen que en servicios pese a tratarse de un sector mucho más pequeño.
¿Qué está buscando realmente la inspección cuando visita una pyme?
Aunque muchos autónomos siguen asociando las visitas de Trabajo a una simple comprobación documental, el informe refleja que la Inspección llega cada vez con objetivos muy concretos.
Uno de los grandes focos sigue siendo el fraude en contratación. Durante el último año se transformaron 77.787 contratos temporales en indefinidos tras detectar irregularidades y otros 89.959 contratos fijos discontinuos terminaron convertidos en fijos ordinarios por un uso incorrecto de esta figura.

Además, la Inspección mantiene el control sobre los contratos a tiempo parcial fraudulentos, es decir, aquellos casos en los que el trabajador aparece contratado unas horas, pero realmente trabaja muchas más. En 2024 se produjeron casi 42.000 incrementos de jornada tras actuaciones inspectoras.
Otro frente prioritario es el registro horario. Desde la obligación de fichar, Trabajo mantiene campañas específicas para revisar si las empresas registran correctamente las jornadas. Durante el último año se realizaron más de 9.000 actuaciones vinculadas al control del registro horario, con casi 1.900 infracciones detectadas.
Pero quizá el área donde la Inspección está dedicando más recursos es la prevención de riesgos laborales. Solo en esta materia se realizaron más de 473.000 actuaciones en 2024, por encima incluso de las relacionadas con Seguridad Social. Su interés se sitúa especialmente en las condiciones de seguridad, la formación de trabajadores, el uso de equipos de protección, el empleo de la maquinaria o la vigilancia de la salud laboral.
Las infracciones de los autónomos que más preocupan a la Inspección: empleo irregular y Seguridad Social
La Inspección también mantiene una ofensiva clara contra el empleo irregular. Durante 2024 realizó más de 278.000 actuaciones dirigidas a detectar trabajadores sin alta o situaciones fraudulentas relacionadas con cotizaciones y empleo no declarado. Como resultado, afloraron 92.689 empleos que estaban fuera del radar de la Seguridad Social.
Entre las irregularidades más perseguidas siguen apareciendo los «falsos autónomos». El año pasado se detectaron 7.234 casos, una cifra especialmente relevante en sectores donde algunas empresas siguen recurriendo a esta figura para abaratar costes laborales.
La inspección también intensificó el control sobre trabajadores extranjeros sin permiso de trabajo, especialmente en hostelería, construcción, agricultura y comercio, sectores donde tradicionalmente se concentran más irregularidades. Solo en este ámbito se detectaron más de 12.000 trabajadores en situación irregular y las sanciones propuestas superaron los 124 millones de euros.
En total, el organismo finalizó más de 581.000 órdenes de servicio y formuló cerca de 254.000 requerimientos durante el último ejercicio. Un volumen de actividad que deja una conclusión clara para autónomos y pymes: si el negocio pertenece al sector servicios o a la construcción, las probabilidades de recibir una visita de la Inspección siguen siendo significativamente mayores que en el resto de actividades. Y, cada vez más, su interés no está solo en los papeles, sino en cómo se trabaja realmente dentro de la empresa.





