- Las pymes ven afectados sus pagos, inversiones o contrataciones por la morosidad
- Las grandes empresas se retrasan en sus pagos tres veces más que las microempresas
- La morosidad provoca un “efecto cascada” en la economía
El nuevo Informe Anual 2025 del Observatorio de Pagos de la Unión Europea refleja un empeoramiento del retraso en el cobro de facturas que sufrieron las pymes en España en 2024, en comparación con los años anteriores.
Según recoge el documento, un 46% de las pymes indica haber sufrido problemas debido a la demora en los pagos, registrando el valor máximo del período de 2019 a 2024.
En comparación al año 2023, el aumento ha sido de cincos puntos porcentuales, cuando el valor se situaba en el 41%, y de 12 puntos porcentuales en comparación al porcentaje más bajo registrado en 2021.
Por otro lado, el informe también revela que, “pese a esta tendencia negativa”, nuestro país aún se mantiene por debajo del resto de la Europa comunitaria, donde la media de las empresas que afirma verse perjudicada por los retrasos es mayor.
Las pymes ven afectados sus pagos, inversiones o contrataciones por la morosidad
Los ámbitos que se vieron más frecuentemente afectados por esos retrasos en los pagos comunicados por las empresas fueron los pagos a proveedores (24%), seguidos de las inversiones o nuevas contrataciones (19%).
El plazo medio de pago para operaciones B2B se mantuvo estable en 80 días durante los últimos tres años. Sin embargo, los problemas de liquidez de los clientes, generados en un contexto de incertidumbre económica, se instauran como una de las principales causas de los retrasos en nuestro país.
“De cara al futuro, las empresas españolas se muestran pesimistas, a pesar de que la economía española es la de más rápido crecimiento de la UE. Esto se debe principalmente a las posibles perturbaciones en el comercio mundial”, apunta el documento.
Las grandes empresas se retrasan en sus pagos tres veces más que las microempresas
El documento también revela que las grandes empresas hacen frente a sus obligaciones de pago tres veces menos que las empresas de menor tamaño. Más de la mitad de las microempresas (51%) liquidan sus facturas en la fecha de vencimiento, mientras que sólo un 14% de las grandes empresas cumple con esta obligación a tiempo.
Asimismo, el informe aclara que España se encuentra entre los países con mayor diferencia de comportamiento en el pago de facturas en función del tamaño de la empresa. Debido a que España es un país constituido mayormente por pequeñas y medianas empresas (99% del tejido empresarial), en la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad trasladan que estas prácticas suponen “una amenaza sistémica a su supervivencia”.

La morosidad provoca un “efecto cascada” en la economía
La morosidad no perjudica únicamente a las empresas que la sufren de manera directa. Como apuntan desde la plataforma, los impagos generan un “efecto cascada” en la economía que impacta más allá.
Esto produce que la demora en los pagos se encuentre ampliamente asentada entre las empresas dentro de la Unión Europea. Como señala el observatorio, el 31% de las empresas europeas reconoce haber tenido que retrasar sus pagos al ser ellas también pagadas tarde.
En el caso de España, estas prácticas la sitúan como uno de los países con mayores desequilibrios en la cadena de pagos, siendo este comportamiento de retraso en los pagos una cultura extendida en más países de la UE.





