- Las pymes priorizan cubrir gastos frente a pedir crédito para expandir su negocio
- Las micropymes concentran los perfiles más frágiles
- También hay contrastes claros por territorios
Más de la mitad de las pequeñas y medianas empresas españolas, el 55%, solicitó financiación bancaria durante el último año. Pero el dato más revelador del informe Tendencias de crédito de pymes 2025, de Equifax no está tanto en ese volumen, sino en el motivo por el que las empresas están solicitando un préstamo: mientras baja ligeramente la demanda de crédito bancario y comercial, se dispara un 24,3% la contratación de servicios para cubrir gastos recurrentes, como pueden ser la electricidad, el alquiler del local/ la oficina o pagar las nóminas de sus empleados.
En otras palabras, muchos pequeños negocios siguen acudiendo al mercado para obtener «oxígeno» financiero, aunque cada vez más lo hacen para sostener sus gastos diarios y no necesariamente para invertir o crecer.
Un giro relevante para autónomos y micropymes, que continúan concentrando la mayor parte de las solicitudes y, al mismo tiempo, los mayores focos de vulnerabilidad. Las microempresas representan el 62,8% de la demanda de financiación bancaria y también lideran la exposición al impago. Sobre todo, en servicios, que es el segmento que más ha ganado peso en el último año.
Las pymes priorizan cubrir gastos frente a pedir crédito para expandir su negocio
La fotografía general del tejido empresarial tampoco es expansiva, aunque sí estable. En España hay 1,32 millones de pymes con asalariados, una cifra similar a la del ejercicio anterior, pero con un cambio interno significativo: se han perdido unas 1.000 micropymes respecto a 2024; una caída que queda compensada en parte por el crecimiento de las pequeñas y medianas.
Ese ajuste interno no es menor, porque la desaparición de microempresas está detrás de parte del descenso en la demanda de financiación, al reducir el número de negocios más activos en la solicitud de crédito que, al mismo tiempo, suelen ser los más vulnerables. Según Equifax, un 33% de las pymes pidió crédito comercial, incluyendo financiación de facturas y seguros de crédito, mientras un 42% demandó servicios para su operativa; una categoría en la que se incluyen partidas como energía, comunicaciones o seguros.
La comparación con 2024 resulta especialmente elocuente, porque la demanda de servicios no solo supera el descenso del crédito, sino que cambia por completo de tendencia. “Estamos viendo un entorno de menor confianza, en el que muchas pymes optan por una gestión más prudente de su financiación”, explicó Jon Egaña durante la presentación del informe, aludiendo a una situación económica en la que el ligero descenso en la solicitud de crédito no responde únicamente a un cambio de prioridades, sino también a una mayor cautela empresarial.
Ese desplazamiento también se aprecia por tamaños. Aunque las microempresas siguen concentrando el mayor volumen de solicitudes, las medianas y pequeñas son las que muestran un comportamiento más dinámico, tanto en financiación como en servicios. Lo que refuerza la idea de que los negocios más pequeños siguen siendo los más dependientes de una tesorería frágil y de un entorno más inestable.
Las micropymes concentran los perfiles más frágiles
El informe insiste en que el riesgo no se reparte de forma uniforme dentro del tejido empresarial. En financiación, crédito comercial y servicios, las microempresas son las que presentan peor perfil de riesgo en la demanda.

Mientras que en la deuda ya materializada aparecen diferencias: las pequeñas empresas concentran más saldo impagado en banca y crédito comercial, pero las microempresas sobresalen en impagos ligados a servicios.
Por sectores, la hostelería destaca como la actividad con mayor exposición relativa a la morosidad en crédito comercial y servicios, mientras transporte y logística lideran los mayores riesgos en financiación bancaria.
“Las empresas están ajustando sus decisiones financieras a un contexto más exigente, donde anticipar el riesgo es cada vez más importante”, añadió Egaña, en línea con el aumento de tensiones en sectores muy dependientes del consumo.
También hay contrastes claros por territorios
Extremadura, Andalucía y Murcia son las comunidades con mayor riesgo de impago según el perfil de la demanda, Si bien, cuando se atiende al volumen total de deuda no satisfecha destacan Andalucía, la Comunidad de Madrid y Cataluña, algo lógico por su mayor peso empresarial.
Equifax añade otro dato especialmente útil para entender cómo se deteriora la situación de muchos pequeños negocios antes de que el problema sea visible del todo. El 22,3% de las pymes que registran una mora comercial exclusiva en ASNEF Empresas acaba acumulando una nueva mora en ASNEF en un plazo de dos años, lo que convierte esos registros en una señal temprana de empeoramiento crediticio.
“La evolución del tejido empresarial, con una caída de microempresas, también influye en la dinámica de la demanda de crédito”, apuntó Egaña, subrayando que los cambios en la estructura del mercado condicionan cada vez más el acceso y uso de la financiación por parte de los pequeños negocios.





