Los autónomos y pequeñas empresas de La Rioja, que quieran desarrollar nuevos productos, prototipos, mejoras tecnológicas o cambios relevantes en sus procesos, pueden solicitar ya las ayudas de la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja para proyectos de I+D+i orientados al mercado. Una convocatoria que está dotada con 5,5 millones de euros.

Esta línea de subvenciones permanecerá abierta hasta el 30 de septiembre de 2026, y permitirá financiar proyectos con una inversión mínima subvencionable de 20.000 euros. La ayuda se concede como subvención a fondo perdido y puede cubrir hasta el 45% en investigación industrial, el 20% en desarrollo experimental y el 20% en innovación de procesos u organización para pymes.

La clave de esta convocatoria es que no se dirige a investigaciones sin aplicación inmediata, sino a iniciativas que puedan acabar en un producto, un servicio, un prototipo o una mejora que la pyme incorpore a su actividad. En una palabra, esta ayuda exige que el proyecto tenga una finalidad comercial clara.

  1. Pequeños negocios y pymes pueden recibir ayudas de hasta 400.000 euros
  2. La solicitud debe presentarse antes de iniciar el proyecto subvencionado
  3. Los proyectos con colaboración externa pueden ganar peso en la convocatoria

Pequeños negocios y pymes pueden recibir ayudas de hasta 400.000 euros

En la práctica, estas subvenciones pueden interesar a una pequeña empresa que quiera desarrollar un nuevo envase, a una bodega que necesite probar un sistema de control de calidad, a un taller que pretenda diseñar un componente propio o a una pyme agroalimentaria que quiera automatizar una parte de su producción.

También podrían encajar proyectos de software, sensorización, prototipos, pilotos comerciales o cambios organizativos que permitan fabricar mejor, reducir costes o lanzar una nueva línea de producto.

La convocatoria distingue entre proyectos de investigación y desarrollo, por un lado, e innovación tecnológica en procesos y organización, por otro. En los primeros, se subvencionan costes de personal propio, materiales, colaboraciones externas y costes indirectos vinculados al proyecto; en los segundos, además, pueden entrar nuevos activos necesarios para poner en marcha el nuevo proceso o sistema organizativo.

Este detalle es clave para las pequeñas empresas, porque no todas las inversiones innovadoras consisten en comprar maquinaria ya existente. Un autónomo societario o una pyme pueden necesitar contratar un centro tecnológico, encargar pruebas a una universidad, adquirir materiales para un prototipo o dedicar parte de su plantilla técnica a desarrollar una mejora que todavía no está lista para venderse.

La propia convocatoria admite proyectos individuales y colectivos, una opción que puede ser útil cuando varias empresas riojanas comparten un problema tecnológico o productivo. Según la información publicada sobre la ayuda, los importes máximos pueden alcanzar los 400.000 euros en proyectos individuales y los 600.000 euros en proyectos colectivos, aunque siempre dentro de los límites y porcentajes aplicables a cada tipo de gasto.

La solicitud debe presentarse antes de iniciar el proyecto subvencionado

Uno de los aspectos que más deben vigilar los autónomos y pymes interesados es el momento de la solicitud. La ayuda debe pedirse antes de iniciar el proyecto o actividad subvencionada, porque la convocatoria exige cumplir el llamado efecto incentivador. Ees decir, demostrar que la ayuda pública contribuye a que la inversión se ponga en marcha.

Autónomos y pymes de La Rioja pueden pedir ya ayudas que cubran hasta el 50% de nuevos productos o prototipos
Autónomos y pymes de La Rioja pueden pedir ya ayudas que cubran hasta el 50% de nuevos productos o prototipos.

La Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja también contempla la figura de la presolicitud, pensada para no bloquear inversiones estratégicas mientras se publica o tramita la convocatoria. Esta fórmula permite manifestar de forma anticipada la intención de acceder a las ayudas, aunque después haya que presentar la solicitud formal con la documentación completa.

La tramitación es telemática y cada solicitud debe incluir un único proyecto. Además, se admite un máximo de dos solicitudes individuales por beneficiario, por lo que un pequeño negocio que tenga varias líneas de innovación deberá priorizar cuáles presenta y separar correctamente cada actuación.

Quedan excluidas algunas formas jurídicas, como las sociedades civiles, salvo las sociedades agrarias de transformación, y las comunidades de bienes. También se excluye el sector de la producción agrícola primaria, salvo cuando se trate de actividades vinculadas a la transformación o comercialización mayorista de productos agrícolas.

Los proyectos con colaboración externa pueden ganar peso en la convocatoria

La ayuda puede resultar especialmente interesante para pequeñas empresas que no tienen departamento propio de investigación, pero sí una necesidad concreta de innovación. Un negocio puede apoyarse en consultoras técnicas, centros tecnológicos, universidades u organismos de investigación para desarrollar una solución que después aplique en su actividad.

Esa colaboración externa no solo puede ayudar a preparar mejor el proyecto, sino que también aparece como uno de los gastos subvencionables. En el caso de los proyectos de I+D, la convocatoria contempla los gastos derivados de colaboraciones externas, además de materiales y personal propio.

Para un pequeño negocio riojano, el atractivo está en que la ayuda no se limita a grandes desarrollos científicos. También puede servir para validar un nuevo producto antes de sacarlo al mercado, fabricar una primera serie de prueba, desarrollar una herramienta digital propia, mejorar la trazabilidad de los pedidos o rediseñar un proceso interno que permita ganar eficiencia.

La línea forma parte del Plan Estratégico de Subvenciones de la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja para 2026, que moviliza 45,15 millones de euros en distintas convocatorias para autónomos, emprendedores, pymes y empresas. Dentro de ese paquete, los proyectos de I+D+i orientados al mercado concentran una de las partidas más relevantes para negocios que buscan crecer mediante innovación aplicada.