La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, negó este jueves que haya puesto en marcha una subida de cuotas a una parte de los autónomos, como denunció y avanzó este diario la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). 

Mientras la ministra tachó «de demagogia» las afirmaciones de ATA y de los medios que se hicieron eco de la noticia, lo cierto es que la propia Orden de Cotización que publicó su ministerio a finales de marzo deja claro que las bases mínimas de los autónomos societarios y colaboradores, que son un tercio del colectivo, van a subir de los 1.000 euros al mes en 2025 a 1.413 euros mensuales en 2026. 

Según aclaró el presidente de ATA, Lorenzo Amor, es cierto que estas cuotas no van a subir de inmediato, puesto que se regularizarán más adelante. Pero esto no quita para que los autónomos societarios y colaboradores que hasta ahora cotizaban por la base mínima de 1.000 euros al mes vayan a tener que pagar más adelante. De hecho, si Seguridad Social no rectifica, sólo tendrán dos opciones: o subir ahora su cuota, o pagar de golpe los 135 euros mensuales de subida en 2027 o 2028.  

  1. Seguridad Social niega la subida mientras la cuota mínima de 1,2 millones de autónomos se eleva un 35%
  2. ATA ha pedido al Parlamento que frene esta subida de cotizaciones para miles de autónomos

Seguridad Social niega la subida mientras la cuota mínima de 1,2 millones de autónomos se eleva un 35%

El choque entre el Gobierno y las asociaciones de autónomos no está tanto en los datos como en la interpretación. Desde el Ministerio defienden que no hay una subida como tal, mientras que ATA insiste en que el impacto económico es evidente.

Según explicó la ministra, el incremento responde a la aplicación de la reforma del sistema de cotización por ingresos reales aprobada en 2022, que establecía que, a partir de 2026, determinados colectivos (societarios, colaboradores y autónomos sin rendimientos declarados) debían cotizar como mínimo por la base del Régimen General.

El problema, según denunció ATA, es que hace unos meses la Tesorería había prometido «congelar las bases de cotización de todos los autónomos», sin excepción. Es más, la prórroga se llevó a cabo precisamente porque no hubo negociaciones entre la Seguridad Social y las organizaciones representativas del colectivo para pactar el devenir de las cuotas en 2026 y en los próximos años. 

Suben un 35% las bases mínimas de 1,2 millones de autónomos

En palabras de Saiz, esta medida forma parte de un acuerdo amplio que contó con el respaldo de organizaciones de autónomos, sindicatos y patronal, además de estar avalado por el Pacto de Toledo. El objetivo, según el Gobierno, es mejorar la protección social del colectivo, especialmente en materia de pensiones o incapacidad, donde existen importantes brechas.

Además, la ministra subrayó que no se trata de una decisión unilateral y que, en la práctica, el impacto se ha diferido. La orden ministerial establece que la aplicación efectiva de estas bases mínimas se producirá en el proceso de regularización que se llevará a cabo en 2028.

Sin embargo, más allá del calendario, lo relevante para el colectivo es el resultado final: una base mínima que pasa de 1.000 a 1.413 euros, lo que supone un incremento cercano al 35%, cuando Seguridad Social prometió extender las mismas tablas para el colectivo que había en 2025. Sin embargo, este cambio afecta a las bases de alrededor de 1,2 millones de autónomos.

El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor
El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor.

Y aunque es cierto que no todos lo notarán, puesto que muchos no cotizan por la base mínima, hay ciertos colectivos sobre los que impactará directamente el incremento. Según ATA, el aumento tendrá especial incidencia en autónomos colaboradores, muchos de ellos mujeres y del ámbito rural que verán incrementar su cuotas en más de 1.500 euros al año.

Aunque el pago no sea inmediato, la obligación sí se genera desde 2026. Es decir, los autónomos acumularán esa diferencia, que tendrán que abonar más adelante si no se modifica la normativa.

Una subida diferida que afectará a miles de autónomos

De hecho, uno de los aspectos clave de esta polémica es el momento en el que se producirá el impacto económico. Al no aplicarse de forma inmediata, muchos autónomos pueden no percibir todavía la subida.

Sin embargo, esto no significa que no exista. La diferencia entre la base actual y la nueva se irá acumulando y se regularizará en el futuro, previsiblemente en 2028. Esto puede generar un efecto “bola de nieve”, con pagos acumulados que lleguen de golpe.

Para muchos pequeños negocios, especialmente aquellos con menor margen o situados en sectores más vulnerables, este escenario supone un riesgo añadido. No sólo tendrán que afrontar mayores costes, sino que además lo harán de forma concentrada en el tiempo.

ATA ha pedido al Parlamento que frene esta subida de cotizaciones para miles de autónomos

Desde ATA, la respuesta ha sido contundente. La organización considera que, aunque formalmente no se hable de subida, el efecto real es exactamente ese: un aumento significativo de las cuotas para una parte importante del colectivo.

Según explicó Lorenzo Amor, los autónomos afectados tendrán que pagar 135 euros más al mes por la base mínima, independientemente de que ese pago se difiera en el tiempo. “No es que no suba la cuota, es que se va a pagar después”, vienen a resumir desde la organización.

Además, ATA cuestiona la interpretación que hace el Gobierno de la ley de 2022. Según recuerdan, esa norma no sólo establecía la vinculación de bases, sino también un calendario de despliegue del sistema entre 2026 y 2028, así como una revisión para corregir errores y mejorar la protección social.

Ese desarrollo, sin embargo, no se ha llevado a cabo. Y precisamente por esa falta de acuerdo y de ajustes pendientes, el propio Ejecutivo optó a finales de 2025 por prorrogar las tablas de cotización del ejercicio anterior.

El problema, según ATA, es que esa prórroga no se ha aplicado de forma homogénea. Mientras la mayoría de autónomos mantiene las mismas bases, los societarios y colaboradores quedan fuera de esa extensión y pasan a regirse por el nuevo criterio.

“En plena Semana Santa nos hemos enterado de que a 1,2 millones de autónomos no se les han prorrogado las cuotas”, denunció Amor, quien también recordó que en 2024 y 2025 ya debería haberse producido este ajuste, pero no se hizo por la falta de Presupuestos Generales del Estado.