1. Los costes no salariales alcanzaron los 843 euros en el tercer trimestre de 2025
  2. Se trata de la cifra más alta de los últimos 25 años

Los últimos datos sobre el coste laboral de los empleados publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) han vuelto a reflejar una cifra récord en el aumento de lo que pagan los autónomos y las pymes por sus trabajadores a cargo. 

Según las cifras del INE, el coste laboral medio por empleado creció en el tercer trimestre un 3%, frente al mismo período del año 2024. Esto supone alcanzar por primera vez los 3.111,76 euros por mes y empleado en el tercer trimestre, siendo la cifra más alta de este período de los últimos 25 años.

El componente del coste laboral que registró el mayor incremento interanual en el tercer trimestre del año son los costes no salariales, con un crecimiento del 3,5%, frente al 2,8% de aumento de los salarios. En ese conjunto, el elemento que explica la mayor parte de esta subida son las cotizaciones a la Seguridad Social, que se incrementaron un 3,6%.

Como explicó a este medio Jesús Fernández-Bravo, presidente de Economistas Asesores Laborales (EAL), estos datos manifiestan la consolidación de las cotizaciones sociales como el principal motor del encarecimiento del coste laboral, “creciendo por encima de los salarios y empujando el coste total por trabajador a niveles máximos de los últimos 25 años”. 

Los costes no salariales alcanzaron los 843 euros en el tercer trimestre de 2025

La cotización de los empleados depende de múltiples factores, como el salario, el tipo de contrato o las contingencias aplicables. Pero, como detalló el presidente de EAL, es posible establecer una referencia media orientativa.

En España, un trabajador por cuenta ajena cotiza aproximadamente un 6,35% de su salario bruto, distribuido de la siguiente forma:

  • Contingencias comunes: 4,70%.
  • Desempleo: 1,55%.
  • Formación profesional: 0,10%.
  • Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI): 0,10%.
  • Si tomamos como referencia el salario bruto mensual medio de 2.268  euros (últimos datos del INE):
    • Cotización del trabajador: aproximadamente 144 euros al mes.
    • Por tanto, salario neto antes de IRPF: alrededor de 2.124 euros.

Pero, como añadió, conviene subrayar que la mayor carga de las cotizaciones recae sobre la empresa, que asume entre un 23% y un 30% adicional sobre el salario bruto del trabajador. “Esto explica por qué el coste laboral total (3.111 euros) se sitúa muy por encima del salario bruto (2.268 euros)». En este caso, en 843,76 euros por trabajador y mes.

Coste laboral por sectores de actividad según la encuesta del INE para el tercer trimestre de 2025
Coste laboral por sectores de actividad según la encuesta del INE para el tercer trimestre de 2025.

Se trata de la cifra más alta de los últimos 25 años

El hecho de que el aumento de los costes laborales haya alcanzado la cifra más alta de un tercer trimestre en 25 años se debería, según explicó el experto, a una combinación tanto de factores estructurales como coyunturales. 

Incremento de las cotizaciones sociales

El aumento sostenido de las cotizaciones, necesarias para la protección social, viene vinculado, principalmente, a:

  • La financiación del sistema de pensiones.
  • La implantación del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).
  • El aumento de las bases máximas de cotización.

Esto está provocando un impacto directo y consistente en los costes laborales. “El envejecimiento de la población y las reformas del sistema de pensiones están trasladando una mayor carga al empleo, generando un impacto directo y permanente en los costes empresariales”. 

Presión salarial derivada de la inflación

Aunque los salarios han crecido por debajo de la inflación acumulada de los últimos años, existe una presión al alza, derivada de:

  • Revisiones salariales en convenios.
  • Cláusulas de actualización.
  • Subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que «impulsan al conjunto de la masa salarial». 

Dificultad para cubrir vacantes

Como ya avanzó este medio, existe un importante número de vacantes en diferentes sectores que las empresas afirman no poder cubrir. Como subrayó Fernández-Bravo, el elevado número de puestos sin cubrir incrementa el poder de negociación de los trabajadores, empujando a las empresas a ofrecer:

  • Mejores salarios.
  • Incentivos y complementos retributivos. «Estos conceptos, además, cotizan, lo que eleva aún más el coste laboral total».

Según valoró Fernández-Bravo, el coste laboral ha alcanzado su máximo en 25 años no únicamente por la subida de los salarios, sino “fundamentalmente” por un encarecimiento estructural del empleo a través de las cotizaciones sociales, al que se suma la presión de la inflación sobre los salarios.

“Este contexto plantea un reto relevante para las empresas, especialmente para las pymes y los sectores intensivos en mano de obra, y abre el debate sobre la sostenibilidad del actual modelo de financiación del sistema de protección social”.