El sector del transporte en autobús ha alzado la voz tras las últimas medidas aprobadas por el Gobierno para hacer frente al impacto económico de la guerra en Oriente Próximo. La patronal Confebus considera que el paquete de ayudas, centrado en un descuento de 20 céntimos por litro de carburante, se queda corto para cubrir el fuerte incremento de costes que están soportando las pymes.
En un comunicado recogido por Europa Press, la Confederación Española de Transporte en Autobús advierte de que las medidas anunciadas el pasado viernes no responden “de forma adecuada” a la situación actual. El encarecimiento del petróleo, el gas y la electricidad está golpeando de lleno a un sector donde el combustible supone hasta un 35% de los costes operativos.
Estas críticas llegan apenas unos días después de que el Ejecutivo presentara un nuevo paquete anticrisis para mitigar los efectos del conflicto en Irán. Entre las principales medidas se incluyó la bonificación de 20 céntimos por litro de carburante y ayudas específicas, como una subvención de 975 euros para vehículos de gas. Sin embargo, desde el sector del transporte consideran que estas iniciativas no compensan el impacto real que ya están sufriendo.
- La rebaja de 20 céntimos «no es suficiente» para paliar la subida de costes de las empresas de autobuses
- La incertidumbre internacional está provocando cancelaciones de viajes
- La patronal Confebus pide rebajas adicionales y más ayudas directas al sector
La rebaja de 20 céntimos «no es suficiente» para paliar la subida de costes de las empresas de autobuses
Desde Confebus insisten en que la bonificación anunciada por el Gobierno es insuficiente para un sector especialmente expuesto a la volatilidad energética. A diferencia de otros negocios, las empresas de transporte en autobús dependen directamente del precio del combustible, que representa entre el 25% y el 35% de sus costes totales.
En este contexto, una ayuda de 20 céntimos por litro apenas compensa una parte del incremento registrado en las últimas semanas. La subida del carburante, impulsada por la tensión geopolítica en Oriente Próximo, ha disparado los gastos operativos en un momento especialmente delicado para el sector.
Además, la patronal subraya que el impacto no se limita al combustible. El encarecimiento del gas y la electricidad también está afectando a la estructura de costes de las empresas, incrementando la presión sobre sus márgenes.

La incertidumbre internacional está provocando cancelaciones de viajes
A esta situación se suma otro factor clave: la caída de la demanda en determinados segmentos. La incertidumbre internacional está provocando cancelaciones de viajes, especialmente en el ámbito del turismo. Según estimaciones del sector, estas cancelaciones podrían generar pérdidas de entre 73 y 110 millones de euros para el transporte terrestre vinculado al turismo.
Todo ello configura un escenario en el que las ayudas actuales no logran cubrir ni el aumento de costes ni la caída de ingresos. “No responden a la urgencia ni a la especificidad de los problemas que atraviesan las empresas de autobuses”, señalan desde Confebus.
La patronal Confebus pide rebajas adicionales y más ayudas directas al sector
Ante esta situación, la patronal ha planteado al Gobierno un paquete de medidas adicionales que, a su juicio, sí permitirían aliviar la presión económica sobre las empresas del sector.
En primer lugar, Confebus reclama una reducción temporal del Impuesto Especial de Hidrocarburos, con una rebaja de al menos 25 céntimos por litro. Esta medida, más ambiciosa que la actual bonificación, permitiría reducir de forma más efectiva el coste del combustible, que es el principal gasto de las empresas.
Además, la organización solicita ayudas directas a las compañías de transporte, con transferencias de hasta 1.500 euros por vehículo. Este tipo de apoyo, más inmediato y tangible, podría compensar parcialmente las pérdidas derivadas del aumento de costes y la caída de la actividad.
Otra de las propuestas pasa por aliviar la carga laboral de las empresas mediante la reducción o el aplazamiento de las cotizaciones a la Seguridad Social. Una medida que ya se ha aplicado en otras crisis y que permitiría mejorar la liquidez de las compañías en el corto plazo.
Revisión de los precios de los contratos públicos
Más allá de las ayudas económicas, Confebus también pone el foco en el marco regulatorio. La patronal considera necesario adaptar la Ley de Desindexación para permitir la revisión de precios en los contratos públicos, vinculándolos al coste real de la energía. Esto evitaría que las empresas tengan que asumir subidas de costes sin posibilidad de repercutirlas.
Asimismo, plantea la necesidad de impulsar campañas de promoción del transporte público como alternativa eficiente y sostenible, así como acelerar las ayudas destinadas a la descarbonización del sector. En este sentido, reclaman un mayor apoyo para la renovación de flotas, que permita reducir la dependencia de los combustibles fósiles a medio plazo.





