El retraso en el pago de facturas sigue siendo uno de los principales problemas para autónomos y pymes. Según los últimos datos publicados por Informa D&B, las empresas españolas están abonando sus deudas con una demora media de 14,42 días en el primer trimestre de 2026, es decir, más de dos semanas por encima de los plazos legales establecidos.

Este repunte, aunque moderado respecto al cierre de 2025, vuelve a situar el retraso por encima de la barrera de los 14 días, un umbral que los expertos consideran especialmente relevante por su impacto en la liquidez de los proveedores. En la práctica, esto significa que miles de autónomos y pymes están financiando a sus clientes sin coste durante más tiempo del previsto por la normativa.

Además, esta demora no es sólo un problema puntual, sino que tiene un impacto directo en la economía real. Según el propio informe, el retraso en los pagos está generando un coste agregado superior a los 3.000 millones de euros para el tejido empresarial español, una cifra que evidencia la magnitud del problema.

  1. El retraso medio de pago de las empresas vuelve a superar los 14 días
  2. Apenas el 43% de las facturas se abonan en plazo
  3. Administración y hostelería son los sectores con más retrasos a autónomos y pymes
  4. Diferencias en el periodo de pago según la comunidad autónoma

El retraso medio de pago de las empresas vuelve a superar los 14 días

Los datos del estudio reflejan un empeoramiento respecto al último trimestre de 2025, cuando la demora media se situó en 13,97 días. Aunque la diferencia es de apenas medio día, el hecho de volver a superar los 14 días confirma que la tendencia a pagar fuera de plazo sigue consolidada en España.

Conviene recordar que estos 14,42 días no hacen referencia al plazo total de pago, sino al retraso adicional respecto al periodo legal. Es decir, las empresas no sólo agotan los plazos establecidos –habitualmente 30 o 60 días, dependiendo del caso–, sino que además los sobrepasan en más de dos semanas.

Este comportamiento tiene consecuencias directas para los proveedores, especialmente para autónomos y pequeñas empresas, que suelen tener menor capacidad financiera para soportar estos retrasos. En muchos casos, se ven obligados a recurrir a financiación externa o a asumir tensiones de tesorería para poder continuar con su actividad.

Menos de la mitad de las facturas a proveedores en España se pagan en el periodo acordado
Menos de la mitad de las facturas a proveedores en España se pagan en el periodo acordado.

Apenas el 43% de las facturas se abonan en plazo

Otro dato relevante es la caída en los pagos puntuales. Apenas el 43,94% de las facturas se abonan dentro del plazo acordado, lo que supone bajar del 44% por primera vez desde 2024. En paralelo, los pagos que se realizan con más de 60 días de retraso ya representan el 5,44% del total, lo que indica que una parte del problema se está cronificando.

A pesar de todo, en comparación con el mismo periodo del año anterior, el retraso medio se ha reducido en 1,23 días. Esto sugiere que, aunque el problema persiste, se han producido ligeras mejoras estructurales en los hábitos de pago de las empresas.

Administración y hostelería son los sectores con más retrasos a autónomos y pymes

El informe también pone de manifiesto importantes diferencias según el sector de actividad. La administración y la hostelería encabezan el ranking de retrasos, con demoras medias de 23,55 y 23,37 días, respectivamente.

En ambos casos, se trata de sectores donde los proveedores suelen ser, en gran medida, autónomos y pequeñas empresas. Desde empresas de servicios hasta distribuidores o proveedores de alimentación, muchos negocios dependen de estos clientes para mantener su facturación, lo que agrava el impacto de los retrasos.

En el lado contrario se sitúa la industria, que presenta un comportamiento mucho más disciplinado, con una demora media de 10,62 días. Esto la convierte en el sector más cumplidor en términos de pagos, salvo en el caso de las industrias extractivas.

Diferencias en el periodo de pago según la comunidad autónoma

Las diferencias también se observan a nivel territorial. Algunas regiones presentan retrasos especialmente elevados, como Melilla (27,21 días), Canarias (22,01) o Islas Baleares (20,65). En contraste, Navarra destaca como la única comunidad donde la demora media baja de los diez días, situándose en 9,97.

El tamaño de la empresa también influye en los plazos de pago. Las microempresas son las que más pagan puntualmente –casi la mitad lo hace dentro de plazo–, pero al mismo tiempo son las que registran mayores retrasos medios, con 16,69 días. Esto refleja una realidad compleja: aunque muchas pequeñas empresas intentan cumplir, cuando se retrasan lo hacen en mayor medida, probablemente por falta de liquidez.

Por su parte, las grandes empresas presentan una tasa de puntualidad mucho más baja, apenas del 14%. Esto confirma una tendencia habitual: cuanto mayor es la compañía, más capacidad tiene para estirar los plazos de pago sin asumir consecuencias inmediatas.