1. A partir del 29 de julio, los programas de los autónomos emitirán facturas con códigos QR
  2. Lector de QR para que los clientes comprueben las facturas de los autónomos 
  3. Los clientes podrán comprobar el QR de cualquier factura en 2026, incluso en papel
  4. Los códigos QR permiten remitir los datos de las facturas a Hacienda

Los software que utilizan miles de autónomos se tendrán que adaptar a partir de este mes al nuevo reglamento para programas de facturación. Lo que obligará a los fabricantes a incluir distintas funcionalidades y cambios en sus productos. Una de los más importantes es que tendrán que dar la opción a los usuarios de usar Verifactu y remitir, si quieren, sus facturas de forma automática a la Agencia Tributaria.

Sin embargo, ésta no será la única novedad. A partir del 29 de julio, todos los programas que utilizan miles de autónomos tendrán que incluir de forma obligatoria un QR en cada una de las facturas electrónicas que se emitan. Estos códigos servirán para que cualquier cliente pueda contrastar y remitir los datos de la empresa a la Agencia Tributaria.

No sólo para verificar que sus impuestos están correctamente declarados, sino también para aumentar la información que maneja Hacienda para luchar contra el fraude fiscal, entre otras cuestiones.

Según explicaron fuentes de la Agencia Tributaria a este diario, estos QR serán obligatorios para los negocios a partir del 1 de enero de 2026. Sin embargo, los autónomos que utilicen antes cualquier programa legal de facturación electrónica ya emitirán sus facturas con dichos códigos, puesto que la compañía de software que les suministra estará obligada ya a cumplir con el reglamento.

A partir del 29 de julio, los programas de los autónomos emitirán facturas con códigos QR

Como ya avanzó este diario, en abril se activó la plataforma de recepción de facturas verificables para que los proveedores de software de facturación puedan empezar a remitir los primeros datos de los autónomos y empresas que quieran adherirse a Verifactu. Este nuevo sistema ahora es opcional para los negocios y les permitirá enviar en tiempo real sus registros de facturación a Hacienda. 

Del mismo modo, en abril se activó también la plataforma donde se podrán cotejar los códigos QR que llevarán pronto todas las facturas, y además remitir información relevante a la Agencia Tributaria.  

Con ellos, cualquier persona que reciba una factura podrá comprobar si el trabajador por cuenta propia ha cumplido con sus obligaciones tributarias y ha remitido sus facturas a Hacienda. Además, al pasar el lector, todos los datos de la operación se remitirán automáticamente a la Agencia Tributaria, lo que servirá también para aumentar el control fiscal. 

Aunque estos códigos no serán obligatorios hasta enero (para las sociedades) y julio de 2026 (para los autónomos), desde este 29 de julio los programas tendrán la obligación de incluirlos. Esto significa que cualquier negocio que use ya uno de estos software, emitirá todas sus facturas con códigos.

Ahora mismo, según apuntaron fuentes de la AEAT, cualquier cliente con un móvil puede leer estos códigos QR, siempre que estén ya incluidos en la factura.

Lector de QR para que los clientes comprueben las facturas de los autónomos 

Según informaron desde la Agencia Tributaria, con una antelación de tres meses con respecto a la fecha prevista, ya estaban disponibles en la Sede electrónica de la Agencia Tributaria los siguientes servicios incluidos dentro del reglamento para programas de facturación:

Servicios para expedidores de facturas:

  • Servicio Web para la remisión de registros de facturación. Página de consulta y descarga de mis registros de facturación.
  • Servicios exclusivos consultar registros de facturación y para remitir registros de facturas verificables (ambos exclusivos para Verifactu)
  • Servicios para destinatarios de facturas.
  • Servicio de cotejo de facturas mediante QR. Hasta el 29 de julio el cotejo solo será efectivo sólo para registros de facturas remitidos desde sistemas VERIFACTU.
  • Página de consulta y descarga de registros de facturación remitidos desde sistemas Verifactu.

Los clientes podrán comprobar el QR de cualquier factura en 2026, incluso en papel

La lectura del QR es posible a través de «una ruta específica» que ofrece la Agencia Tributaria en su sede electrónica o a través de la aplicación.  Así, el cliente podrá mostrar los datos del código y esta remisión por parte del receptor le permitirá verificar que la factura recibida ha sido remitida a la Agencia Estatal de Administración Tributaria por el emisor -en este caso, el autónomo o empresario- de la misma.

Disposición que regula el uso del QR en el reglamento para programas de facturación electrónica
Disposición que regula el uso del QR en el reglamento para programas de facturación electrónica (Fuente: BOE).

Aunque ahora mismo el servicio de cotejo sólo permite remitir y comprobar datos de facturas Verifactu, dentro de poco permitirá a todos los clientes comprobar y remitir datos de las facturas de cualquier empresa, incluso las que se emitan en papel.

Así, a partir de enero o julio del año que viene todas las facturas de los autónomos deberán  incluir un código QR –u otro sistema de verificación digital– en cada uno de los documentos que generen para que el consumidor final pueda escanearlos y comprobar si verdaderamente el autónomo o empresario ha contabilizado esa operación y todos los datos son correctos. 

En otras palabras, los receptores de las facturas -ya sean otras empresas o clientes finales- podrán pasar a ser colaboradores voluntarios de la Agencia Tributaria para comprobar las facturas de los autónomos y a la vez remitir los datos de las operaciones a la Administración. Este sistema, junto a Verifactu, podría hacer que Hacienda pase a tener en su repositorio una buena parte de las facturas que emiten los negocios de manera casi automática, lo que facilitaría el control para saber si los contribuyentes pagan sus impuestos y cerciorarse de que no emiten tiques falsos.

Los códigos QR permiten remitir los datos de las facturas a Hacienda

Esta lectura de los códigos QR tendría una doble implicación para los autónomos. Una es en su faceta de emisores de las facturas, que pueden ser comprobadas por los consumidores y remitidas a la Agencia Tributaria. Pero también les afectaría como clientes que compran a otras empresas ya que, por ejemplo, podrán escanearlas e incluir en su contabilidad todos los gastos que hayan realizado para su actividad. Y, además, podrán asegurarse de que la contraparte hace bien las cosas.

Según la Agencia Tributaria, el uso de este sistema de verificación por parte de los clientes (consumidores y empresas) se apoya, por un lado, en la voluntad de colaboración ciudadana cuando haya sospechas de que un negocio podría estar ocultando parte de sus ingresos a Hacienda.

Pero, además, según Hacienda, supone «ventajas» ya que «facilitaría mucho las cosas a los empresarios, al poder contabilizar la mayor parte de la información de sus facturas tan solo pasando el lector por el código QR. También supondría una tranquilidad para los negocios al saber que su proveedor está haciendo bien las cosas». 

El reglamento dice que los programas informáticos que puedan tener los negocios para cumplir con su obligación de facturación deberán incluir un «código identificativo de carácter alfanumérico o un código QR». De este modo, el receptor de la factura, es decir el cliente –que puede ser un particular u otro empresario– podrá proporcionar de «forma voluntaria determinada información de la factura a la Agencia Tributaria de dos maneras: facilitando el código identificativo de carácter alfanumérico», o escaneando «el código QR» a través de un dispositivo que ofrecerá la Agencia Tributaria para la lectura. 

Según explicó José María Mollinedo, secretario general del Sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha), la idea tiene «un fuerte componente disuasorio y de incentivo al cumplimiento voluntario de las obligaciones por parte de los autónomos y empresas.

Ya que, aunque previsiblemente muchos clientes no vayan a verificar esta información ni a remitir la factura a la Agencia Tributaria, siempre cabrá la posibilidad de que cualquier receptor de tus facturas pueda hacerlo y detectar, tanto él como los técnicos, que no está correctamente contabilizada».

El abanico de situaciones en las que un cliente podría decidir remitir y verificar la factura que se le ha entregado es extenso. Sin ir más lejos, podría darse el caso de un consumidor que haya quedado insatisfecho y haya detectado algún error en el documento, o incluso sospeche de que el negocio tiene una doble contabilidad.

«También podría ser el caso de un cliente que esté inseguro con la compra de un producto que ya ha realizado porque no recibió la garantía y quiere cerciorarse de que todo está en orden», añadió Mollinedo.

Con el código, existirá siempre la posibilidad de comprobar que todo se ha registrado correctamente y el negocio tendrá la duda de si un cliente podría remitir la factura a la Agencia. Así que es más complicado que se exponga a no registrar esa operación«, concluyó el secretario general de Gestha.