Los expertos en ciberseguridad han detectado en los últimos días una aparición inusual de numerosas tiendas online que han resultado ser fraudulentas. Buscan fechas marcadas en el calendario por su alto volumen de ventas para estafar tanto a los consumidores como a los pequeños negocios y, en el caso de sus dueños, en ambos casos. Emplean para lograrlo estrategias de ingeniería social.

En particular, según un informe publicado por la multinacional de ciberseguridad Kaspersky, algunas de estas páginas web han promocionado productos relacionados con el Año Nuevo Chino, como tarjetas de felicitación y artículos decorativos. Pero otras venden productos de uso común. Sin embargo, tras efectuar el pago, los compradores nunca llegan a recibir los productos y en el caso de los negocios que les envían artículos para usarlos como intermediarios. nunca reciben el pago de sus mercancías.

Los ciberdelincuentes incluso se promocionan en redes sociales para llegar a un mayor número de víctimas

Un aspecto llamativo es que algunas de estas tiendas ni siquiera se esfuerzan en actualizar su catálogo. Los investigadores han detectado casos en los que se siguen vendiendo artículos con la temática de años anteriores, lo que también es una señal de que se trata de una página poco fiable.

Marc Rivero, Lead Security Researcher de Kaspersky, señaló a este diario que los fraudes de este tipo suelen atraer a los consumidores con precios excesivamente bajos y ofertas demasiado buenas para ser ciertas. “Estas tiendas fraudulentas se promocionan en redes sociales o anuncios patrocinados para llegar a un mayor número de víctimas. A menudo, imitan la apariencia de marcas legítimas, utilizando logotipos, imágenes y descripciones de productos auténticos. También emplean tácticas de urgencia, como descuentos limitados que los usuarios deben aprovechar rápidamente, o falsas valoraciones positivas, para generar confianza”, explicó Rivero.

El modus operandi de estos ciberdelincuentes es, por tanto, variado. Hasta tal punto que también han sido identificadas campañas de phishing mediante correos electrónicos engañosos. Así, además del propio fraude económico, estos comercios electrónicos también pueden estar diseñados para robar datos personales y financieros de las víctimas.

Estas tiendas falsas suponen un punto de atención no sólo para los consumidores, sino que alertan también sobre los riesgos para los pequeños negocios y autónomos que operan en el sector del retail. Ya que existen varias formas en las que estos timos, extendidos en el comercio digital, pueden impactar negativamente en los negocios lícitos.

Los pequeños negocios cada vez sufren más estafas y ciberataques

Uno de los más comunes es el llamado fraude por triangulación. En este esquema, los estafadores crean tiendas online en apariencia normales, donde ofrecen productos a precios rebajados. Pero cuando un autónomo realiza una compra, los delincuentes utilizan tarjetas de crédito robadas para, a su vez, adquirir el mismo producto en una tienda legítima, enviándolo directamente al comprador. De esta manera, la tienda legítima realiza una venta que será rechazada por el dueño de la tarjeta, sin tener opción a recuperar el artículo, mientras que los estafadores consiguen el dinero del comprador original.

 tras recibir el pago, los estafadores desaparecen sin entregar la mercancía
Tras recibir el pago, los estafadores desaparecen sin entregar la mercancía.

Tan grave como el anterior es la trampa de los proveedores fraudulentos, que engañan a pequeños negocios prometiendo productos a precios, de nuevo, sospechosamente competitivos. Estas falsas empresas suelen contactar con minoristas o distribuidores ofreciéndoles grandes lotes de stock con descuentos bastante elevados. Sin embargo, tras recibir el pago, los estafadores desaparecen sin entregar la mercancía.

Por último, han proliferado los portales web fraudulentos que se aprovechan de pequeños fabricantes y artesanos, prometiéndoles una plataforma para vender sus productos en el atractivo mercado chino. Estos sitios web engañosos solicitan el envío de muestras de sus artículos, supuestamente para evaluarlos y fotografiarlos antes de ponerlos a la venta. Sin embargo, una vez que los pequeños negocios envían sus productos, nunca vuelven a ver su mercancía, ni reciben pago alguno de la compensación prometida.

Marc Rivero advirtió de que los fraudes en el sector B2B son una amenaza creciente. “Muchos negocios han sido víctimas de estafas relacionadas con proveedores falsos que solicitan pagos por adelantado sin entregar productos o servicios. También existen ataques de phishing dirigidos a empleados, haciéndose pasar por socios comerciales para obtener acceso a cuentas bancarias o sistemas internos”, señaló.

El empleo de la IA y el fraude con criptomonedas son las mayores novedades en ciberdelincuencia

Ante el incremento de estafas en el entorno digital, Rivero advirtió que en 2025 los ciberdelincuentes recurrirán a técnicas más sofisticadas. “Se espera que utilicen inteligencia artificial para llevar a cabo fraudes avanzados, como deepfakes para suplantación de identidad o chatbots maliciosos. También veremos la clonación de plataformas de pago seguras y un aumento de ataques dirigidos a la cadena de suministro, esto es, a las pymes”, explicó.

Además, prevé un crecimiento del fraude basado en criptomonedas y pagos digitales, con esquemas cada vez más difíciles de rastrear. En este sentido, para protegerse, el experto de Kaspersky recomendó a los pequeños negocios, especialmente para aquellos con comercio electrónico reforzar sus mecanismos de autenticación, contar con partners de seguridad de confianza y educar a empleados y clientes en ciberseguridad. “Sólo con un enfoque preventivo se podrá mitigar el impacto de estas amenazas”, concluyó.

Recomendaciones de los expertos para evitar caer en fraudes digitales

La consciencia y la responsabilidad son imprescindibles para evitar caer en cualquier tipo de fraude. En el caso de las estafas de los comercios en internet, también son aconsejables las siguientes recomendaciones que proporcionan los expertos.

Para los consumidores:

  • Antes de realizar una compra, es fundamental revisar la autenticidad de las tiendas online verificando la dirección URL (los nombres de dominio) y las opiniones de otros clientes que puedan aparecer en internet y redes sociales.
  • Los precios extremadamente bajos suelen ser una señal de alerta, por lo que es importante desconfiar de ofertas demasiado atractivas.
  • Es preferible evitar los enlaces que aparecen en correos electrónicos y anuncios sospechosos y acceder a las tiendas directamente desde el navegador.
  • A la hora de pagar, es recomendable utilizar aquellos métodos de pago seguros; esto es, evitando transferencias bancarias directas y optando por plataformas con protección al comprador.
  • Contar con un software de seguridad actualizado, ya que estos programas de ciberseguridad pueden detectar y bloquear webs fraudulentas.

Y para pequeños negocios:

  • Vigilar patrones de compra inusuales, como transacciones con tarjetas de crédito de distintos países o direcciones de envío sospechosas, que pueden indicar fraude por triangulación.
  • Antes de cerrar acuerdos con proveedores, conviene investigar su reputación, buscar referencias, leer opiniones de otros clientes y evitar pagos por adelantado a empresas desconocidas.
  • Implementar sistemas de verificación de identidad, como solicitar documentación adicional para grandes pedidos.

También, utilizar las mencionadas pasarelas de pago seguras, ya que la misma protección antifraude ayuda a reducir los riesgos de contracargos ilegítimos.