El 64% de los españoles se ha encontrado con ofertas falsas o engañosas al comprar por internet, lo que afecta de lleno a los autónomos y pequeñas empresas que venden online durante las rebajas de verano. Aunque el fraude no proceda de sus tiendas, la desconfianza que genera obliga a estos comercios digitales a demostrar con más claridad que sus descuentos son reales, sus productos coinciden con lo anunciado y sus condiciones de compra no esconden costes posteriores.
Esta desconfianza no se limita a las rebajas, pero se agrava en estos periodos, cuando aumentan las promociones y los consumidores están más expuestos a descuentos falsos, costes ocultos o páginas poco fiables. Según un estudio de Klarna sobre fraude digital, las experiencias negativas más habituales entre los consumidores son recibir productos con una calidad inferior a la anunciada, algo que ha sufrido el 43% de los encuestados, o artículos que no coinciden con la descripción original, con un 36%.
Además, el 35% afirma haberse encontrado con ofertas falsas o descuentos engañosos, justo en un periodo, el de las rebajas estivales, en el que muchos pequeños negocios concentran una parte relevante de sus ventas. Así, para los autónomos con tienda online, estos datos muestran que competir solo por precio puede ser insuficiente, si el cliente no percibe señales claras de seguridad antes de pagar.
- Los compradores ya no valoran solo el precio para decidir si una tienda ‘online’ es fiable
- Los métodos de pago seguros y las devoluciones claras son las señales que más confianza generan
- Las rebajas obligan a los pequeños comercios a explicar mejor sus descuentos y condiciones
Los compradores ya no valoran solo el precio para decidir si una tienda ‘online’ es fiable
Las políticas de devolución comprensibles, las reseñas verificadas, las opciones de pago protegidas y la transparencia en los gastos de envío se han convertido en elementos que pueden influir tanto como el propio descuento.
El informe refleja que la desconfianza de los consumidores no se limita a los descuentos demasiado agresivos, sino que aparece en distintas fases del proceso de compra. Un 34% de los españoles asegura haberse encontrado con reseñas falsas, mientras que un 25% ha detectado costes ocultos en el momento del pago, dos prácticas que pueden perjudicar también a los negocios que sí actúan correctamente.
Otro 23% reconoce haber tenido dificultades para devolver productos comprados por Internet, y un 21% asegura haberse encontrado con métodos de pago en los que no confiaba. Estos datos apuntan a una clave para cualquier pequeño comercio online: no basta con mostrar el producto y aplicar una rebaja, sino que conviene explicar de forma visible cómo se paga, cuánto cuesta recibir el pedido y qué ocurre si el cliente quiere devolverlo.
El estudio de Klarna apunta que un 19% de los encuestados recibió productos falsificados y otro 19% no llegó a recoger algún paquete después de realizar una compra online. Frente a este escenario, sólo el 12% de los consumidores afirma no haber experimentado ninguna de las situaciones planteadas, lo que confirma que las malas experiencias se han extendido entre una parte muy amplia de los compradores.
Para los negocios pequeños, esta situación puede tener un efecto indirecto: el consumidor llega a la tienda online con más cautela y compara no sólo precios, sino señales de credibilidad. En rebajas, cuando proliferan campañas agresivas y anuncios con descuentos muy llamativos, una tienda de un autónomo puede perder una venta si el comprador no encuentra información suficiente para distinguirla de páginas poco fiables.
Los métodos de pago seguros y las devoluciones claras son las señales que más confianza generan
El elemento que más confianza genera entre los consumidores son las opciones de pago seguras, citadas por el 43% de los encuestados. Después aparecen las garantías de protección al comprador, con un 41%, y las políticas de devolución claras, con un 39%, tres aspectos que cualquier autónomo con comercio electrónico debería revisar antes de lanzar una campaña de rebajas.

También tienen peso las reseñas verificadas de otros clientes, mencionadas por el 37%, y la transparencia en los gastos de envío o posibles aranceles durante el proceso de pago, con un 34%. En cambio, las recomendaciones de expertos generan confianza para el 19% y las de influencers apenas para el 9%, lo que sugiere que el comprador valora más las garantías visibles de la propia tienda que la promoción externa.
Para Karoline Bliemegger, experta en finanzas de Klarna, “es importante comprobar siempre que una página web ofrece un método de pago reconocido y protegido. Aquellas que solo aceptan transferencias bancarias por adelantado y no ofrecen garantías para el comprador son una importante señal de alerta”.
Esta advertencia resulta relevante para pequeños negocios que todavía trabajan con fórmulas de pago poco habituales o poco explicadas. Porque algunos clientes pueden interpretarlas como una señal de riesgo aunque la tienda sea legítima. En ese caso, incorporar métodos reconocibles, detallar las condiciones y evitar sorpresas en el último paso de compra puede ayudar a reducir abandonos del carrito.
Las rebajas obligan a los pequeños comercios a explicar mejor sus descuentos y condiciones
Esta experta recomienda además desconfiar de las ofertas que parezcan demasiado buenas para ser verdad, verificar que la dirección web coincide con el dominio oficial de la marca y revisar las políticas de devolución antes de completar una compra.
Para los autónomos, estas mismas pautas pueden leerse en sentido inverso: conviene que la web sea fácil de identificar, que las condiciones estén visibles y que los descuentos no parezcan inflados o confusos.
El estudio también aconseja consultar reseñas verificadas y desconfiar de valoraciones excesivamente positivas o poco detalladas, una cuestión especialmente delicada para pequeños negocios que dependen de la reputación digital. Facilitar opiniones reales, responder a dudas y evitar mensajes comerciales exagerados puede ayudar a que el cliente perciba la tienda como un comercio profesional y no como una página improvisada.
Otra recomendación es acudir directamente a la web o aplicación oficial de la marca y evitar hacer clic en enlaces recibidos por correo electrónico o SMS cuando generen dudas. En campañas de rebajas, esto obliga a cuidar también los correos promocionales, los mensajes a clientes y las comunicaciones automatizadas, para que no se confundan con intentos de fraude.
“Las rebajas de verano deberían ser una oportunidad para conseguir buenos precios”, afirmó Bliemegger, aunque recordó que los estafadores cuentan con que la urgencia de la oferta reduzca las comprobaciones del comprador. Para un autónomo o una pyme que vende online, esa cautela creciente convierte la claridad comercial en una parte más de la venta.





