1. ¿Cuáles son las claves para implementar la sostenibilidad en empresas digitales?
  2. Modelos de negocio digital y responsabilidad social corporativa
  3. La sostenibilidad como clave competitiva

El pasado 30 de mayo de 2025 entró en vigor la Directiva Europea 2024/1760 sobre Sostenibilidad Empresarial. Una normativa que tiene como objetivo transformar la manera en la que las empresas gestionan los riesgos medioambientales y sociales derivados de su actividad.

Y aunque inicialmente se aplica a grandes corporaciones, esto es, aquellas con más de 1.000 empleados y un volumen de negocios neto mundial superior a 450 millones de euros, incluidas filiales y empresas de terceros países que operen en la Unión Europea, su impacto indirecto sobre la actividad de las pymes, y en concreto las pequeñas empresas dedicadas al sector digital, se prevé significativo de cara a los próximos años.

La directiva les obliga a revisar y actualizar sus políticas internas de sostenibilidad, realizar un mapeo de riesgos sociales y ambientales, establecer canales internos de denuncia y, en términos generales, integrar la sostenibilidad en su estrategia y sistemas de control.

En la práctica, las empresas afectadas por esta nueva legislación deberán poner en marcha mecanismos estructurados de diligencia debida (due diligence) que operan a lo largo de seis etapas, que son las de integración, detección, prevención y minimización de riesgos, supervisión, comunicación y reparación. Ello les obligará a revisar los contratos, los sistemas de control interno e, incluso, la formación de empleados/as y directivos/as en materia de derechos humanos y medio ambiente.

Además, esta normativa establece un régimen sancionador y de responsabilidad civil sin precedentes: se podrán reclamar indemnizaciones y las autoridades de control contarán con facultades suficientes para ordenar el cese de conductas infractoras e incluso imponer sanciones económicas.

¿Cómo afectará la nueva directiva europea a las pymes?

La Directiva 2024/1760 afecta a las pymes principalmente por su papel en las cadenas de valor de grandes empresas, para quienes son socias comerciales. Aunque no les impone obligaciones directas, las pymes deben alinear sus prácticas con las grandes empresas que sí están sujetas a la normativa

En otras palabras: la mayoría de las pequeñas empresas que trabajan para grandes corporaciones tendrían que adaptarse tarde o temprano a estas exigencias aunque no estén directamente afectadas por la directiva. Serían sus propios clientes las que lo exigirán para seguir trabajando con ellas.

Así, la directiva se enfoca en grandes empresas que deben realizar una diligencia debida en sus cadenas de suministro y de valor para identificar y mitigar impactos adversos en derechos humanos y el medio ambiente.

Las pymes se ven afectadas porque forman parte de estas cadenas y tendrán que cumplir con los requisitos de sostenibilidad que sus clientes grandes les exijan.

¿Cuáles son las claves para implementar la sostenibilidad en empresas digitales?

En estos próximos años, las pequeñas y medianas empresas digitales se enfrentan a desafíos específicos que requieren un enfoque adaptado a su naturaleza virtual y tecnológica.

Algunos parámetros, como la educación y la sensibilización de los equipos, son comunes a todo tipo de empresas, pero es importante resaltar cuáles son las claves que los futuros negocios online deben considerar indispensables:

  • La optimización del consumo energético, pues tanto en centros de datos como en servidores y equipos de oficina, la eficiencia energética reduce costes y emisiones. Herramientas que ya existen, como GreenIT Analysis, permiten evaluar el consumo de energía de infraestructuras digitales y establecer planes de optimización.
  • El desarrollo de un software que sea sostenible, ya que escribir código eficiente y mantener aplicaciones que reduzcan la huella de carbono deberán ser la realidad de las empresas digitales a  partir del año que viene. Y existen plataformas como Sustainable Web Design, que ofrecen guías y métricas para optimizar la eficiencia de sitios y aplicaciones móviles.
  • La gestión responsable de datos, teniendo un almacenamiento eficiente, con eliminación de los duplicados y la adopción de algún cloud computing ecológico, como AWS con energías renovables o Google Cloud Carbon-Intelligent.
  • El fomento del teletrabajo por encima del trabajo presencial, porque disminuye, evidentemente, la necesidad de desplazamientos y reduce así las emisiones, además de favorecer el equilibrio laboral.
  • La economía circular digital, que incluye el reciclaje de hardware, el reacondicionamiento de dispositivos y la reutilización de equipos, con soluciones como Back Market Pro, pero específicamente para empresas.

Adoptar estas medidas no solo asegura el cumplimiento de las leyes, sino que además va a aportar ventajas competitivas a quien las tenga en cuenta y las cumpla, según un informe elaborado por la Universidad de Murcia y la Universidad de Sevilla sobre transformación digital y sostenibilidad en el entorno de las empresas industriales españolas.

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Porque la eficiencia energética y la optimización de recursos pueden traer consigo una reducción de los costes operativos. Y porque, además, puede implicar una mejoría en la imagen corporativa de cualquier proyecto, ya que los clientes y los inversores valoran, cada vez más, el compromiso medioambiental.

Modelos de negocio digital y responsabilidad social corporativa

Además de todo lo anterior, la sostenibilidad en el entorno digital también se refleja en la responsabilidad social corporativa. Esto incluye, entre otras cosas, la protección de datos de los usuarios, la transparencia en las cadenas de suministro de servicios digitales y la inclusión y diversidad en equipos y modelos de negocio sostenibles, según la guía para elaborar informes de responsabilidad social corporativa que ofrece el Ministerio de Trabajo y Economía Social.

De hecho, integrar lo que se conoce como criterios ESG (en inglés, Environmental, Social and Governance) puede fortalecer de igual manera la confianza de clientes, inversores y posibles socios, ya que se genera una humanización de los negocios y se fortalecen unos criterios que otorgan una mayor fidelización de talento.

Por otra parte, incorporar sostenibilidad permite, en general, a las pymes digitales pero también a todas las demás empresas, innovar en productos y servicios, así como consolidar ventajas competitivas y anticiparse a las irrebatibles regulaciones futuras, asegurando así el cumplimiento de estándares internacionales de responsabilidad ambiental y social.

La sostenibilidad como clave competitiva para las pequeñas empresas

En definitiva, se puede decir que la entrada en vigor de la Directiva Europea 2024/1760 representa un punto de inflexión para todas las empresas de la UE. Y en concreto, para las pymes digitales, supone un pequeño adelanto de lo que será inequívoco el año que viene.

Así, la transformación hacia la sostenibilidad digital no solo responde a obligaciones legales, sino que se perfila como un factor estratégico clave de competitividad y resiliencia en un mercado europeo que se caracteriza por una variedad infinita y una dificultad muy notoria para destacar a la hora de iniciar nuevos proyectos profesionales donde la conciencia sobre el medioambiente podría marcar la diferencia.

Bajo esta perspectiva, parece evidente que la innovación sostenible es el agente de cambio de los negocios digitales y de su transformación en modelos más responsables a partir de la decisión de invertir en investigación y desarrollo sostenible, así como la de adaptarse con rapidez a los cambios y adelantarse a las demandas del mercado. Solamente así, a partir del próximo 2026 y de ahí en adelante, se podrá tener algún tipo de opción para lograr el éxito empresarial, o al menos estabilizar lo que un día fue una idea de negocio.