El turismo internacional continúa batiendo récords en España, pero buena parte de ese dinero sigue sin llegar a miles de autónomos y micropymes del comercio local. Aunque el gasto total de los visitantes extranjeros superó los 134.700 millones de euros en 2025, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), una parte creciente de esas compras termina concentrándose en hoteles, grandes cadenas y establecimientos con procesos digitales mucho más ágiles.
El problema afecta especialmente a pequeños comercios de zonas turísticas, mercadillos, tiendas de artesanía, moda o alimentación, que en muchos casos todavía tienen dificultades para aceptar determinados métodos de pago internacionales o tramitar la devolución del IVA para viajeros extracomunitarios. Según un análisis de la escuela de negocios Esade, citado en distintos informes del sector, como la plataforma tecnológica Stamp, el 67% de los minoristas españoles reconoce que su principal reto sigue siendo digitalizar la relación con el cliente.
La consecuencia es que numerosos negocios están perdiendo ventas incluso en campañas turísticas históricas. Mientras el gasto medio por visitante internacional alcanzó los 1.514 euros en diciembre del año pasado, un 5% más que en 2024, muchos pequeños comercios continúan sin herramientas adaptadas al consumidor extranjero. En especial, fuera de grandes polos turísticos como Madrid o Barcelona.
- Los pequeños comercios pierden parte del gasto turístico por problemas tecnológicos
- La devolución del IVA sigue siendo una barrera para miles de negocios
- Cada vez más viajeros preparan sus compras antes de llegar
Los pequeños comercios pierden parte del gasto turístico por problemas tecnológicos
Uno de los principales obstáculos para autónomos y pymes sigue siendo la gestión de pagos internacionales. Aunque el uso de tarjetas y aplicaciones móviles se ha generalizado entre turistas extranjeros, todavía existen negocios que no aceptan determinados sistemas empleados por visitantes asiáticos o estadounidenses, lo que provoca que algunas compras ni siquiera lleguen a completarse.
A ello se suma la escasa visibilidad digital de parte del pequeño comercio español. Muchos establecimientos siguen sin aparecer correctamente en aplicaciones de mapas, buscadores o plataformas de recomendación turística, reduciendo enormemente las posibilidades de que el visitante encuentre el negocio antes o durante el viaje.
También continúa siendo habitual que pequeños comercios no ofrezcan información traducida o procesos de compra adaptados al cliente internacional. En determinadas zonas, muchos turistas terminan recurriendo directamente a grandes superficies o franquicias porque simplifican todo el proceso de pago y devolución.
Otro de los puntos más conflictivos continúa siendo el llamado sistema Tax Free, que permite a turistas de fuera de la Unión Europea recuperar el IVA de determinadas compras realizadas en España. Aunque es una herramienta habitual en grandes cadenas comerciales, numerosos pequeños negocios todavía encuentran dificultades para incorporarlo a sus ventas.
La devolución del IVA sigue siendo una barrera para miles de negocios
Distintos análisis del sector retail alertan de que la complejidad administrativa y tecnológica del Tax Free continúa actuando como una barrera para autónomos y pymes. En algunos casos, los procedimientos todavía dependen de documentación física, validaciones manuales o aplicaciones poco intuitivas para el visitante extranjero.

Ese problema tiene consecuencias directas sobre el gasto que consigue captar el comercio local. Muchos turistas priorizan establecimientos donde pueden tramitar rápidamente la devolución del IVA o pagar con sistemas conocidos en sus países de origen, algo que ya ofrecen de forma masiva las grandes marcas internacionales.
La situación resulta especialmente visible en ciudades medianas y destinos secundarios, en donde el turismo internacional ha crecido durante los últimos años; pero el tejido comercial continúa muy fragmentado. En estas zonas, numerosos autónomos siguen dependiendo casi exclusivamente del cliente nacional, pese al aumento de visitantes extranjeros.
Al mismo tiempo, el sector turístico y comercial empieza a cambiar su enfoque. Frente al debate tradicional sobre atraer más viajeros, cada vez gana más peso la necesidad de convertir ese flujo turístico en compras reales dentro del pequeño comercio, especialmente en un contexto de aumento de costes y márgenes cada vez más reducidos para autónomos y pymes.
Cada vez más viajeros preparan sus compras antes de llegar
Otra de las transformaciones que está afectando al comercio local tiene que ver con los hábitos de consumo de los turistas. Cada vez más viajeros deciden antes del viaje qué tiendas visitarán o dónde realizarán determinadas compras, utilizando aplicaciones móviles, redes sociales o plataformas especializadas.
Eso está obligando a muchos pequeños negocios a replantearse su presencia digital y sus estrategias de captación. Expertos en comercio y turismo llevan tiempo advirtiendo de que ya no basta con depender únicamente del paso de visitantes por calles comerciales o zonas céntricas. Sobre todo, en destinos donde el volumen de turistas continúa creciendo año tras año.




