La productividad empresarial ya no se mide solo por las horas trabajadas, ni por el esfuerzo de los equipos. Según datos de la consultora McKinsey Global Institute y sus estudios recientes sobre productividad laboral, aplicar principios de la llamada ingeniería de la productividad podría aumentar la eficiencia de pymes y autónomos más de un 20%, generando mejoras significativas sin necesidad de invertir recursos adicionales.

Esta ingeniería de la productividad se centra en el diseño inteligente de los procesos de trabajo. Y en lugar de exigir más esfuerzo, propone analizar cómo se organizan las tareas, cómo fluyen los proyectos y qué herramientas utilizan los equipos. Así, cuando los procesos están bien estructurados y las responsabilidades muy claras, los profesionales pueden concentrarse en actividades de alto valor, lo que reduce errores y agiliza los resultados. 

  1. ¿Cómo pueden aumentar las pymes la productividad de sus empleados?
  2. La importancia de optimizar los procesos en las pymes para competir en el mercado

¿Cómo pueden aumentar las pymes la productividad de sus empleados?

El estudio elaborado por McKinsey subraya que la multitarea y las constantes interrupciones impactan negativamente en la productividad y, de hecho, son los principales escollos. Cambiar de contexto repetidamente obliga a los empleados a reajustar su foco de atención, lo que genera pérdidas acumuladas de eficiencia a lo largo de toda una jornada. Además, gran parte del tiempo laboral se dedica a tareas administrativas o reuniones poco efectivas, limitando el potencial productivo de las empresas.

Y en concreto, la digitalización emerge como una de las palancas más efectivas para mejorar resultados. Porque automatizar tareas repetitivas, coordinar equipos mediante herramientas digitales y optimizar flujos de trabajo permiten a las pymes y autónomos aumentar su productividad entre un 20% y un 30%, según estos mismos datos de McKinsey.  Además, aquellas organizaciones con procesos claros y sistemas de trabajo bien diseñados obtienen mayor capacidad de adaptación y mejores resultados frente a entornos competitivos y cambiantes, como suele ser la mayor parte de los sectores comerciales.

Por otro lado, para implementar este enfoque, y esto es lo bueno, no se necesitan grandes inversiones. Solamente hay que analizar cómo se utiliza el tiempo, estandarizar tareas repetitivas como el envío de emails y automatizar actividades de bajo valor, además de medir el rendimiento con indicadores claros, son pasos esenciales para que las pymes y autónomos mejoren su eficiencia, motiven a sus equipos y aumenten su capacidad de crecimiento.

Según un estudio de McKinsey, la multitarea y las constantes interrupciones impactan negativamente en la productividad
Según un estudio de McKinsey, la multitarea y las constantes interrupciones impactan negativamente en la productividad.

La importancia de optimizar los procesos en las pymes para competir en el mercado

En un contexto económico cada vez más competitivo, las pequeñas y medianas empresas no pueden depender únicamente del esfuerzo individual de sus equipos, y este es un precepto que debe quedar claro, según McKinsey. Porque es el diseño eficiente de los procesos de trabajo lo que se convierte en el factor clave para aprovechar al máximo los recursos disponibles.

Además, según datos de la OCDE, la mejora de procesos y la correcta organización de tareas pueden aumentar la productividad empresarial de manera significativa sin necesidad de incrementar personal o jornadas laborales.

Las pymes deberían, por lo tanto, reducir errores, acelerar la ejecución de proyectos y aumentar la motivación de los equipos a base de identificar interrupciones y redundancias.