Los sueldos en las pequeñas empresas crecieron un 8,72% en 2025; muy por encima del 4,17% registrado en las grandes compañías y del 3,06% en las medianas, según el estudio Evolución Salarial 2007-2025 elaborado por EADA Business School junto a ICSA Grupo. El salario medio de los empleados en negocios de menor tamaño se situó en 26.979 euros anuales, frente a los 31.392 euros en las grandes y 29.610 euros en las medianas.
El informe, basado en más de 80.000 empleados por cuenta ajena, constata que también los directivos y mandos intermedios de pequeñas empresas fueron los que más vieron incrementar su retribución en términos relativos, aunque en términos absolutos siguen lejos de las grandes corporaciones. Para muchos autónomos con trabajadores a su cargo y micropymes, esta subida supone asumir un mayor coste laboral en un momento de márgenes ajustados y competencia creciente por el talento.
El dato es especialmente relevante para los pequeños negocios, porque revela que están elevando salarios a un ritmo superior al de estructuras con mayor capacidad financiera; lo que incrementa la presión en su cuenta de resultados. Según el estudio, esta estrategia responde a la necesidad de captar y retener empleados cualificados ante las mejores condiciones que pueden ofrecer las grandes empresas.
- Las empresas más pequeñas asumieron el mayor esfuerzo salarial en 2025
- Competir en talento con menos recursos
- Diferencias territoriales y presión sobre la rentabilidad
- El consumo resiste, pero el alza salarial añade presión a los márgenes
Las empresas más pequeñas asumieron el mayor esfuerzo salarial en 2025
En el caso de los empleados, el incremento del 8,72% en pequeñas empresas contrasta con el 3,06% en medianas y el 4,17% en grandes, una diferencia que marca un cambio en la dinámica habitual del mercado laboral. El salario medio de un trabajador en una compañía de menos de 50 empleados se quedó en 26.979 euros, pero el ritmo de crecimiento fue claramente superior, con un incremento del 8,72% en pequeñas empresas frente a otros tamaños.
Entre los directivos, la subida media fue del 1,59%, hasta alcanzar 90.246 euros anuales, aunque las retribuciones más elevadas continúan concentrándose en las grandes organizaciones, donde superan los 120.000 euros. En el segmento de mandos intermedios, la mejora fue apenas del 0,25% de media, con descensos incluso en medianas empresas, donde cayeron un 0,2%, lo que evidencia una mejora mínima del 0,25% de media en este colectivo.
El estudio subraya que los mandos intermedios son la categoría que más poder adquisitivo ha perdido desde 2007, lo que añade presión interna en la estructura salarial de muchas compañías. Para los pequeños negocios, equilibrar esas escalas sin desbordar costes se ha convertido en un ejercicio cada vez más complejo.
Competir en talento con menos recursos
El informe apunta a que las pequeñas empresas están incrementando salarios para mejorar su competitividad en la captación y retención de talento, dado que que las grandes compañías parten de niveles retributivos más elevados y pueden complementar el sueldo con beneficios adicionales. Este esfuerzo adicional, según los autores, puede convertirse en un desgaste a medio plazo para estructuras con menor músculo financiero.
A ello se suma el efecto de las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional y la indexación parcial de algunos convenios al IPC, factores que han empujado al alza los costes laborales en la base de la pirámide salarial. La mayor tecnificación de determinados puestos operativos también ha incrementado su valor en el mercado y, por tanto, su remuneración, lo que implica mayores costes laborales en la base de la pirámide salarial.

Para muchos autónomos empleadores, el impacto no se limita al salario bruto, ya que cada incremento implica mayores cotizaciones sociales y un aumento del coste total por trabajador. En sectores intensivos en mano de obra, como comercio o hostelería, este efecto se traslada directamente a los márgenes, generando un aumento del coste total por trabajador que condiciona decisiones.
Diferencias territoriales y presión sobre la rentabilidad
El análisis por territorios muestra que la Comunidad de Madrid y Cataluña lideran los niveles salariales en todas las categorías profesionales, situándose por encima de la media nacional. Sin embargo, los mayores incrementos porcentuales en 2025 se registraron en Aragón para directivos, Asturias para mandos intermedios y Baleares para empleados, donde las nóminas crecieron hasta un 9,98%, reflejando los mayores incrementos porcentuales en 2025 en determinadas regiones.
Estas diferencias territoriales añaden otra variable a la planificación salarial de los pequeños negocios, que deben adaptarse a mercados laborales que sufren cada vez más tensión. En determinadas regiones, la competencia por trabajadores cualificados es especialmente intensa, lo que obliga a revisar retribuciones con mayor frecuencia y asumir mercados laborales cada vez más tensionados.
El consumo resiste, pero el alza salarial añade presión a los márgenes
En paralelo, distintos informes sobre consumo que publica periódicamente Mastercard, como su SpendingPulse, o estudios sobre evolución del gasto con tarjeta, apuntan a que el gasto de los hogares mantiene cierta resiliencia.
Y ello pese a una coyuntura pese al contexto de inflación acumulada, lo que puede aliviar parcialmente la presión sobre ingresos en algunos sectores.
Sin embargo, el aumento de salarios por encima de la media en pequeñas empresas introduce un factor adicional de coste que muchos autónomos deberán incorporar a su estrategia financiera anual, al tratarse de un factor adicional de coste que muchos autónomos deberán incorporar.





