La Comisión Europea, y en concreto su área de competencia, ha dado un paso decisivo en estas últimas semanas para revisar en profundidad las reglas que rigen las fusiones y adquisiciones dentro del mercado único. Y es que el nuevo planteamiento, que ya ha sido expuesto en un borrador que está en fase de consulta pública, propone modificar los criterios tradicionales con los que Bruselas evalúa estas operaciones. En concreto, para dar más peso al tamaño empresarial, la capacidad financiera y el potencial de inversión futura.
El objetivo que argumentan los expertos de Bruselas, y que ha quedado reflejado en el borrador, es que de esta forma se facilitará la creación de grandes corporaciones europeas capaces de competir a escala global en sectores estratégicos. Tales como la inteligencia artificial, la digitalización, las telecomunicaciones o la transición energética.
No obstante, se trata de una reforma que, de aprobarse, supondría el mayor giro en política de competencia europea desde principios de siglo. En todo caso, es algo que preocupa sobremanera a pymes y autónomos, que temen que la flexibilización de las normas de competencia refuerce a los grandes grupos empresariales, en detrimento de su propia actividad.
- Las pymes cuestionan el enfoque de Bruselas por generar mayor dependencia económica
- El aumento de la concentración da menos margen para pymes y autónomos
Las pymes cuestionan el enfoque de Bruselas por generar mayor dependencia económica
La principal patronal europea de las pequeñas y medianas empresas, SMEunited, ha advertido de forma reiterada que cualquier reforma del marco económico europeo debe partir de lo que ellos denominan el principio Think Small First. Es decir, se debe empezar pensando primero en pequeño, dado que la mayor parte de las empresas en Europa son pequeñas.
En ese sentido, la organización recuerda que las pymes representan más del 99% del tejido empresarial europeo y generan la mayor parte del empleo de todo el continente, por lo que una política de competencia diseñada pensando principalmente en grandes corporaciones puede tener efectos claramente negativos.
Según su perspectiva, facilitar grandes fusiones sin salvaguardas específicas puede reforzar posiciones dominantes en sectores clave, reducir las alternativas comerciales para las pymes y limitar su capacidad de negociación frente a grandes clientes o proveedores.
De hecho, desde SMEunited subrayan que una mayor concentración no siempre se traduce en más competitividad real, especialmente para quienes operan en eslabones más débiles de la cadena de valor.

El aumento de la concentración da menos margen para pymes y autónomos
Así las cosas, las organizaciones empresariales del pequeño negocio alertan de que los procesos de concentración empresarial no sólo afectan al consumidor final, sino también al propio equilibrio del mercado. Porque cuando unas pocas compañías concentran gran parte de la oferta, las pymes tienden a convertirse obligatoriamente en proveedores dependientes, con menor capacidad para fijar precios, condiciones contractuales o plazos de pago.
No obstante, en la Comisión Europea, la revisión del marco de control de fusiones se presenta como una actualización necesaria de la política de competencia para adaptarla a la realidad económica global. Bruselas sostiene, en concreto, que el objetivo no es debilitar el mercado interior ni reducir el espacio de las pequeñas empresas, sino modernizar las reglas para permitir la creación de grupos empresariales con mayor capacidad de inversión en sectores estratégicos, lo que haría que pudiesen competir con otros grandes mercados que sí tienen esta concentración de empresas, como es el caso de Estados Unidos.
La Unión Europea defiende en sus últimas declaraciones, ahora que entra en la fase de consulta pública, que unas empresas europeas más sólidas y competitivas, en definitiva, pueden generar efectos positivos en el conjunto del tejido productivo, incluidas las pymes, a través de nuevas oportunidades de cadenas de valor, innovación tecnológica y acceso a mercados más amplios dentro del mercado único. Sin embargo, son muchas las asociaciones de pymes, como PIMEC, que consideran que este tipo de estrategias amplían la brecha entre las grandes y las pequeñas empresas.





