Las pymes dedicadas al turismo organizado llevan años intentando resolver una ecuación que se ha vuelto cada vez más compleja: tratar de conectar con un viajero joven que rechaza los formatos tradicionales, huye de la publicidad clásica y toma decisiones cada vez más influidos por lo que ve en redes sociales.

De ahí que la agencia de información económica Bloomberg destaque en un informe que la industria del crucero, históricamente asociada a un público sénior, ha encontrado una vía eficaz para rejuvenecer su demanda: integrar a los influencers como parte estructural de su estrategia comercial.

Y aunque el análisis del informe habla sobre todo de los cruceros, lo cierto es que las conclusiones trascienden a todo el sector turístico. Porque agencias de viajes, operadores de circuitos, viajes organizados y pequeñas empresas del sector pueden extraer aprendizajes clave sobre cómo se está transformando la captación de clientes en la economía digital.

  1. Según Bloomberg, los ‘influencers’ son el puente entre el turismo tradicional y el viajero joven
  2. Las redes sociales y la tecnología: del contenido a la reserva directa

Según Bloomberg, los ‘influencers’ son el puente entre el turismo tradicional y el viajero joven

Según argumentan en Bloomberg, durante décadas, el turismo organizado de todo el mundo se ha apoyado en catálogos, intermediarios físicos y mensajes muy estandarizados. Sin embargo, el viajero joven y actual se mueve en un entorno completamente distinto, y es el de consumir vídeos de influencers de viajes que muestran circuitos y recorridos específicos y dan consejos prácticos para vivir el viaje de manera intensa. 

Por ejemplo, según Bloomberg, figuras en Estados Unidos como Melissa Newman se han convertido en auténticos canales de prescripción. En concreto, el pasado año 2025, esta creadora de contenido generó cerca de 350.000 dólares anuales compartiendo este tipo de información sobre viajes, puertos y experiencias. Que rentabiliza a través de afiliación, publicidad y servicios de intermediación.

Y existen casos similares como los de «tiktokers», aún más jóvenes, como Adrie Smith o Alex Ojeda, que ilustran un fenómeno todavía más amplio: el creador ya no se limita a mostrar destinos. Por el contrario, traduce productos complejos en narrativas visuales que encajan en el lenguaje de la red social específica (TikTok, Instagram o bien YouTube). De esta manera, el turismo deja de venderse como un paquete cerrado sino como experiencia compartible, flexible y aspiracional.

Así, para las pymes del sector turístico, esta evolución es especialmente relevante. Porque no se trata de replicar las grandes campañas del pasado, sino de entender que el contenido auténtico y especializado puede competir en atención y puede captar a personas de menor edad, siendo, y esto es lo importante, el mismo producto.

Las pymes turísticas que recurren a influencers captan clientes más jóvenes y multiplican sus reservas
Las pymes turísticas que recurren a influencers captan clientes más jóvenes y multiplican sus reservas

Las redes sociales y la tecnología: del contenido a la reserva directa

El cambio que se está produciendo no se limita al marketing. Porque según un informe de Skift Research, las redes sociales están evolucionando de plataformas de inspiración a auténticos motores de reserva. También en 2025, Booking.com y TikTok comenzaron a probar integraciones que permiten descubrir un alojamiento dentro de un vídeo y reservarlo sin tener que abandonar ni siquiera la aplicación.

Este modelo tiene implicaciones directas para el turismo organizado. El influencer deja de ser un soporte publicitario y se aproxima a un microcanal de distribución, capaz de generar ventas medibles, según el informe de Bloomberg.

En concreto, para agencias pequeñas y autónomos, este enfoque abre la puerta a modelos de captación más eficientes, menos dependientes de grandes plataformas y mejor alineados con públicos jóvenes sensibles al precio.

La tendencia, además, se ve reforzada por la recuperación del sector. Según datos recientes de CLIA, la principal asociación comercial a nivel mundial que representa a la industria de los cruceros, el volumen global de pasajeros en sus líneas apunta a cerca de 40 millones en 2027, con previsiones que alcanzan los 42 millones en 2028.

Además, y aquí está la clave, aproximadamente el 67% de los viajeros pertenece ya a la generaciones millenial o posteriores. Un dato que confirma la utilidad de la nueva forma de captar clientes.