Las pymes españolas incrementaron un 27,8% su volumen de ventas entre 2021 y 2024, hasta rozar los 1,96 billones de euros en el último ejercicio. Un período marcado por la recuperación tras la pandemia y por un fuerte impulso inicial concentrado en los dos primeros años. Y dentro de ese crecimiento agregado, la hostelería destaca con especial intensidad, al casi duplicar su facturación en cuatro años, con un aumento del 95,8%, lo que la sitúa como el sector más dinámico del tejido empresarial.

Este avance generalizado de las ventas ha venido acompañado, sin embargo, de un aumento muy significativo de los costes financieros. Gastos que se dispararon un 58,3% en el mismo periodo, un factor que empieza a tensionar la estabilidad de muchas pymes y pequeños negocios. Así lo recoge el informe Evolución financiera de las empresas españolas, elaborado por Informa D&B, que analiza los estados financieros de más de 424.000 sociedades con balances consecutivos entre 2021 y 2024.

Para los autónomos con empleados y las pequeñas empresas, el informe deja una doble lectura: la actividad crece, el empleo avanza y la productividad mejora, pero el margen financiero se estrecha por el encarecimiento del crédito y por el menor crecimiento de los fondos propios, que solo aumentaron un 8,2% en cuatro años. Este desequilibrio entre ventas, resultados y estructura financiera es uno de los principales riesgos que señala el estudio.

  1. La hostelería y los servicios son los sectores que más han crecido en los últimos años
  2. Las pequeñas empresas lideran el aumento de las ventas
  3. Más empleo y productividad, pero también más costes laborales
  4. El encarecimiento de la financiación complica la situación de las pymes

La hostelería y los servicios son los sectores que más han crecido en los últimos años

El análisis sectorial muestra una evolución muy desigual entre ramas de actividad, con una clara concentración del crecimiento en los sectores más ligados al consumo y al turismo. La hostelería pasó de facturar 23.339 millones de euros en 2021 a 45.701 millones en 2024, lo que supone un incremento del 95,81% y la convierte en el sector con mayor expansión del periodo.

Junto a ella, los servicios empresariales elevaron su cifra de negocios un 49,58%, hasta alcanzar los 147.324 millones de euros, mientras que la intermediación financiera creció un 42,66% y los transportes un 40,93%. En todos estos casos, el empuje del turismo como factor clave aparece como uno de los elementos determinantes de la evolución.

En el extremo opuesto, según de Informa D&B, sectores como la energía y las industrias extractivas registraron crecimientos muy moderados, del 1,99% y el 4,48% respectivamente entre 2021 y 2024. Estas ramas, tras fuertes subidas en 2022, sufrieron correcciones posteriores que limitaron el avance acumulado del periodo.

Las pequeñas empresas lideran el aumento de las ventas

Por tamaño, las pequeñas empresas fueron las que más incrementaron sus ventas en los últimos cuatro años, con un crecimiento del 32,13%, por encima de las medianas, que avanzaron un 29,15%, y de las grandes, con un 27,65%. Las microempresas, que representan más del 78% de la muestra analizada, registraron el aumento más moderado, del 23,18%.

El análisis sectorial muestra una evolución muy desigual entre ramas de actividad
El análisis sectorial muestra una evolución muy desigual entre ramas de actividad.

En términos absolutos, las pequeñas empresas pasaron de facturar 152.179 millones de euros en 2021 a más de 201.000 millones en 2024, consolidando su papel como uno de los motores del crecimiento reciente. Este comportamiento resulta especialmente relevante para el tejido de autónomos y micropymes, ya que confirma una mayor capacidad de expansión en los negocios de menor tamaño.

El informe subraya, no obstante, que el peso de las microempresas sigue siendo mayoritario y que su menor crecimiento relativo puede estar vinculado a una mayor exposición a los costes financieros y a una menor capacidad de absorción de subidas de gastos.

Más empleo y productividad, pero también más costes laborales

El crecimiento de la actividad se ha trasladado al empleo, con un aumento del 14,6% en el número de trabajadores entre 2021 y 2024, hasta situarse en cerca de 7,3 millones de empleados. Este incremento ha sido inferior al de las ventas, lo que se traduce en una mejora de la productividad media por empleado del 11,5% en el conjunto del periodo.

Según el informe, el aumento del coste medio por trabajador se elevó un 12,9% en cuatro años
Según el informe, el aumento del coste medio por trabajador se elevó un 12,9% en cuatro años.

La productividad alcanzó su máximo avance entre 2021 y 2022, con una subida del 16,07%, aunque posteriormente mostró cierta corrección en 2023 y 2024. Aun así, el balance final sigue siendo positivo desde el punto de vista de la eficiencia empresarial.

Paralelamente, el gasto de personal aumentó un 29,4%, pasando de 234.781 millones de euros a 303.734 millones, impulsado tanto por el mayor número de empleados como por el aumento del coste medio por trabajador, que se elevó un 12,9% en cuatro años.

El encarecimiento de la financiación complica la situación de las pymes

El principal foco de preocupación que destaca el estudio es el fuerte crecimiento de los gastos financieros, que subieron un 58,26% entre 2021 y 2024, muy por encima del avance de las ventas y de los resultados empresariales. En términos absolutos, esta partida pasó de 34.702 millones de euros a casi 54.920 millones.

Aunque los resultados empresariales mejoraron un 46,6% en el periodo, hasta superar los 157.000 millones de euros en 2024, el informe advierte de que el encarecimiento del crédito puede convertirse en un riesgo para la estabilidad de muchas empresas, especialmente las de menor tamaño.

Los fondos propios, por su parte, crecieron solo un 8,18%, un ritmo claramente inferior al del beneficio y al de la facturación, lo que podría limitar la capacidad de inversión a medio plazo. Esta combinación de mayor endeudamiento, costes financieros al alza y menor refuerzo patrimonial dibuja un escenario complejo para autónomos y pequeños negocios, incluso en un contexto de crecimiento de la actividad.