Las pymes españolas están acelerando la búsqueda de mercados alternativos a Estados Unidos, en pleno endurecimiento arancelario internacional, tras la llegada al poder de Donald Trump. El último informe Global Trade Pulse Survey de HSBC señala que las pequeñas y medianas empresas españolas figuran entre las más activas del mundo en diversificar su comercio exterior.
El cambio responde al impacto de los aranceles estadounidenses, que han elevado los costes de importación y han introducido una elevada dosis de incertidumbre para quienes dependen de ese mercado. España exportó a Estados Unidos bienes por 18.179 millones de euros en 2024, el equivalente al 4,9% del total exportado.
Para los pequeños negocios, este giro supone tanto un reto como una oportunidad, porque obliga a explorar destinos menos expuestos a tensiones comerciales. El estudio muestra que un tercio de las cerca de 50.000 pymes exportadoras o que se plantean hacerlo en breve ya ha empezado a redirigir parte de sus operaciones hacia regiones consideradas más estables.
- El 84% de las pymes españolas redobla su búsqueda de mercados y proveedores alternativos
- Solo una de cada tres empresas europeas se considera preparada para nuevas regulaciones y tarifas
- España está entre los países menos preparados para adaptarse a los cambios regulatorios y arancelarios
El 84% de las pymes españolas ya busca mercados y proveedores alternativos
“Las tensiones con Estados Unidos están ligadas al mantenimiento de aranceles base del 10% en gran parte de las importaciones que entran en ese país”, explicó a este diario el profesor de Relaciones Internacionales del Instituto Europeo de Innovación y Negocios, Carmelo Dusaín. Estos aranceles, que se han ido endureciendo con sucesivas revisiones, han aumentado los costes para muchas empresas europeas y españolas.
El informe de HSBC confirma que el 66% de las pymes encuestadas prevé incrementos de costes en los próximos meses debido a los aranceles y a la incertidumbre regulatoria. “Una situación que eleva también la presión sobre la liquidez, que ha aumentado para 62% de las empresas desde 2024”, continuó el profesor Dusaín.
La diversificación comercial aparece como una estrategia prioritaria entre las empresas con actividad internacional. El informe muestra que el 84% de las compañías ya están diversificando proveedores o planean hacerlo, y el mismo porcentaje está buscando nuevos mercados para vender.
“La importancia de este movimiento es especialmente relevante para las pymes españolas que venden en sectores sensibles a cambios de precios, plazos o materias primas”, aclaró el experto. Y es que el giro estadounidense obliga a trabajar con escenarios menos previsibles, “lo que explica que muchas empresas estén moviendo pieza antes de que la situación empeore”.
Entre los destinos que más interés despiertan aparece Europa, señalada en el informe como la región que más empresas globales están priorizando para reforzar relaciones comerciales. “Este movimiento encaja con la ventaja logística de las pymes españolas, que pueden operar con menos barreras regulatorias y mejores plazos de envío”.
El estudio también destaca el creciente peso del Sudeste Asiático, donde, según el experto, “países como Vietnam o Malasia están ganando atractivo, tanto como proveedores, como mercados propiamente de destino”. Estos territorios están menos expuestos a las tensiones entre grandes potencias, lo que los convierte en alternativas útiles para mitigar riesgos.

India emerge como otro de los mercados citados por los negocios exportadores como destino de expansión. “Su crecimiento interno y su papel creciente en cadenas de valor globales lo convierten en una opción que los exportadores españoles no están pasando por alto”.
Al mismo tiempo, Alemania aparece como un mercado europeo de referencia, tanto por su volumen como por la estabilidad de sus cadenas de suministro. “Para las pymes españolas, reforzar la presencia en este país puede aportar previsibilidad en un momento de incertidumbre comercial”, aconsejó Carmelo Dusaín.
Solo una de cada tres empresas europeas se considera preparada para nuevas regulaciones y tarifas
El informe también analiza la preparación de los distintos países ante los cambios en la política comercial internacional. Solo el 35% de las empresas europeas se consideran bien preparadas para adaptarse a nuevas regulaciones y tarifas.
España figura en el bloque de países con menor sensación de preparación, lo que indica que muchas pymes pueden no estar adaptando sus estrategias con la suficiente antelación. La combinación de baja preparación y aumento de los costes de cumplimiento regulatorio hace especialmente recomendable planificar con tiempo la entrada en nuevos mercados.
Otro aspecto relevante es el coste de las cadenas de suministro, que ha aumentado no solo por los aranceles, sino también por factores como el precio del transporte y las materias primas. El informe señala que 47% de las empresas ha sufrido incrementos en los gastos de envío y 44% en los costes de materiales.
Esta coyuntura lleva a que el 76% de las compañías haya tomado varias medidas simultáneas, según el experto. “Renegociaciones con proveedores, cambios en las condiciones de pago o ajustes en los precios finales. Para las pymes españolas, estas decisiones pueden marcar la diferencia entre mantener márgenes o perder competitividad”.

En paralelo, el acceso a financiación se ha convertido en un factor clave para sostener la actividad exterior. El informe refleja que el 67% de las empresas ha recurrido a financiación a corto plazo para cubrir sus necesidades operativas.
Además, 66% ha buscado fuentes alternativas de financiación ante los desajustes generados por los cambios en aranceles y cadenas de suministro. Este dato muestra que las empresas están obligadas a reforzar su posición financiera incluso antes de entrar en nuevos mercados.
España está entre los países menos preparados para adaptarse a los cambios regulatorios y arancelarios
Para los autónomos y pequeños negocios que quieran dar el paso, existen instrumentos públicos que facilitan la internacionalización. ICEX pone a disposición programas de asesoramiento personalizado, estudios de mercado y apoyo a la participación en ferias internacionales.
También existen líneas de financiación específicas del ICO para operaciones de comercio exterior, que permiten cubrir tanto la exportación como la implantación comercial en nuevos países. Estas herramientas pueden reducir el riesgo inicial de entrar en mercados distintos al estadounidense.
Además, el sistema de cobertura de riesgos de Cesce ofrece seguros de crédito a la exportación que protegen frente a impagos o problemas políticos en determinados destinos. Esta cobertura se vuelve especialmente relevante cuando se trata de mercados emergentes o con mayor volatilidad.
Por último, la Unión Europea cuenta con oficinas de apoyo en terceros países que proporcionan información regulatoria y comercial actualizada. Estos recursos pueden ayudar a las pymes españolas a identificar oportunidades reales sin asumir riesgos innecesarios.





