Las estaciones de servicio españolas afrontan un año clave, marcado por el debate sobre modelos energéticos alternativos; una cuestión que condiciona directamente la actividad de miles de autónomos del sector y también de aquellos cuya herramienta de trabajo es su vehículo. Muchos operadores observan con preocupación cómo una transición centrada solo en la electrificación podría limitar sus posibilidades de adaptación.
En el encuentro anual de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio de la Comunidad Autónoma de Madrid (AEESCAM), su presidente, Ignacio Arellano, defendió la necesidad de abrir espacio a opciones energéticas renovables, como los carburantes de última generación, frente a un planteamiento exclusivamente eléctrico. El mensaje conecta con la inquietud de quienes gestionan gasolineras y dependen de una regulación estable.
También apuntó que el proceso de transición debe ser compatible con la realidad económica del sector, especialmente para los autónomos que operan vehículos comerciales o gestionan pequeñas plantillas. La asociación insiste en que la movilidad sostenible no puede avanzar a costa de la viabilidad de estos negocios.
- Los autónomos de las gasolineras piden que la transición también contemple otros combustibles alternativos
- Negociación del nuevo convenio colectivo para las estaciones de servicio
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Las estaciones de servicio piden que se reconozca su papel en la transición energética
Los autónomos de las gasolineras piden que la transición también contemple otros combustibles alternativos
Durante su intervención, durante la comida navideña, Ignacio Arellano advirtió de que imponer un único modelo podría generar costes difíciles de asumir, tanto para estaciones urbanas como rurales. Señaló que apostar por varias tecnologías evita impactos abruptos en la economía. Su posición es que la transición debe construirse con diálogo y diversidad.
Arellano defendió que los combustibles renovables deben desempeñar un papel relevante y que la Unión Europea no debería cerrar la puerta a soluciones tecnológicas complementarias, como los carburantes sintéticos o de última generación. Considera que eliminarlos del debate recortaría opciones. El sector pide que se mantenga esa pluralidad.
El presidente recordó que la transición debe ser gradual, realista y sostenible, evitando dañar la actividad de pequeños operadores independientes, que ya trabajan con márgenes ajustados. Las estaciones madrileñas constituyen un tejido muy heterogéneo. Su advertencia apunta a que la planificación tenga en cuenta esa diversidad.
En su llamamiento, insistió en que proteger el empleo y preservar la competitividad requieren un planteamiento que sea compatible con el día a día, sobre todo para negocios que combinan suministro, tienda y otros servicios. La electrificación avanza, pero no al mismo ritmo en todos los territorios. El sector pide tiempos adecuados.
Negociación del nuevo convenio colectivo para las estaciones de servicio
Arellano situó también entre las prioridades de 2026 la negociación del nuevo convenio Colectivo, que sigue en marcha y condicionará la organización laboral futura; en especial, en estaciones con trabajadores contratados. La patronal confía en un acuerdo equilibrado. El objetivo es aportar estabilidad en un momento de cambios regulatorios.
La asociación remarcó que un marco laboral estable permitirá planificar mejor los costes y evitar incertidumbres que afectan a negocios familiares y pequeños, que son mayoría en la Comunidad de Madrid. La previsión es clave para tomar decisiones de inversión. El sector quiere seguridad antes de asumir nuevas obligaciones.

El presidente subrayó además que, aunque en 2025 se avanzó en la lucha contra el fraude en hidrocarburos, aún persisten vacíos legales que requieren medidas más contundentes. Especialmente en la reforma de la Ley de Hidrocarburos. La patronal prevé presentar enmiendas consensuadas, con el objetivo de reforzar los controles.
Arellano recordó que combatir el fraude es esencial para asegurar una competencia justa entre operadores, dado que las prácticas irregulares distorsionan precios y perjudican a quienes cumplen la normativa. Para muchos autónomos, este problema afecta directamente a su margen. El sector reclama soluciones legislativas más robustas.
Las estaciones de servicio piden que se reconozca su papel en la transición energética
El discurso concluyó con una petición de un marco regulatorio más justo, más estable y seguro, que reconozca la función estratégica del sector, tanto en la movilidad diaria como en la transición energética. Arellano pidió condiciones que permitan seguir ofreciendo servicios básicos en todo el territorio. La estabilidad normativa se considera imprescindible.
AEESCAM agrupa estaciones abanderadas, blancas, de petroleras, en arrendamiento y de distintos tamaños, lo que convierte al colectivo en un actor clave para el suministro, tanto en zonas urbanas como en tramos viarios esenciales. Su capilaridad garantiza acceso al combustible en cualquier entorno. La diversidad de modelos exige flexibilidad.
La asociación, integrada en CEOE, destacó que las decisiones regulatorias deben contemplar las necesidades de un sector que opera con altos niveles de inversión, tanto en seguridad como en infraestructuras. La planificación es fundamental para mantener y modernizar instalaciones. El sector pide estabilidad para poder anticiparse.
El presidente concluyó señalando que las estaciones seguirán desempeñando un papel esencial para garantizar una movilidad operativa diaria, tanto para la ciudadanía como para los autónomos con vehículos comerciales. La transición energética impacta directamente en su futuro, y el sector reclama que ese impacto sea asumible para todos.





