- Los estudios demuestran que las placas solares potencian los cultivos y aumentan los ingresos
- Hay ayudas públicas para desarrollar proyectos agrovoltaicos
La agrovoltaica gana terreno como una opción que permite a los agricultores del campo mejorar sus ingresos sin alterar sus cultivos. Una jornada celebrada en la Universidad de Murcia mostró que los paneles solares integrados en fincas agrarias ayudan a proteger los cultivos y a generar energía. Los expertos insistieron en que estos sistemas ya ofrecen resultados positivos en distintos territorios.
La Unión Española Fotovoltaica (UNEF) reunió a investigadores, administraciones y empresas para analizar cómo estos modelos pueden aportar una renta adicional para agricultores en zonas afectadas por sequía. La reducción de radiación y la mejora del microclima explican parte del interés creciente. Los ensayos indican que pueden funcionar tanto en cultivos de secano como en explotaciones intensivas.
Y las ayudas del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) facilitan que más agricultores estudien esta opción para aumentar sus ingresos. La compatibilidad con la PAC se considera clave para generar confianza. En la jornada se presentaron proyectos reales aplicados a viñedos, olivares y horticultura protegida.
El interés entre cooperativas y agricultores confirma que la agrovoltaica comienza a verse como un sistema con potencial inmediato y escalable en explotaciones de diversos tamaños. Los organizadores recordaron que combina ahorro de agua y nuevas oportunidades económicas. La jornada evidenció que ya existen experiencias que respaldan su despliegue.
Los estudios demuestran que las placas solares potencian los cultivos y aumentan los ingresos
La consejería de Medio Ambiente destacó que Murcia cuenta con agricultura tecnificada y más de 3.300 horas de sol, factores que favorecen el desarrollo de estas prácticas. Explicó que existe una comunidad científica y empresarial trabajando de forma coordinada. El mensaje fue claro: combinar agricultura y energía solar puede ser decisivo para asegurar la viabilidad futura.
La UNEF recordó que no existe contradicción entre cultivo y generación solar, ya que el 99% del suelo seguirá dedicado exclusivamente a la agricultura. Aseguran que ambos usos pueden convivir si se diseñan bien estructuras y sombras parciales. La fotovoltaica flotante aporta ventajas adicionales al reducir evaporación y controlar algas en balsas de riego.
Los equipos de investigación presentaron resultados que muestran mejoras en la gestión del agua y en el rendimiento agrario. Los ensayos evidencian que es posible producir alimentos y energía en un mismo espacio si se estudian variables de luz y microclima. Pidieron continuar investigando para desarrollar sistemas realmente eficientes en escenarios de mayor aridez.
Los ensayos muestran beneficios medibles en secano, viñedos y olivares.
Los centros de investigación señalaron beneficios económicos y ambientales en zonas áridas y semiáridas. La combinación de sombra parcial y energía abre nuevas actividades socioeconómicas rurales viables. El el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA) subrayó que el objetivo es proteger y fortalecer la actividad agraria.

llega a una superficie- para lograr sombra y pérdida hídrica controlada. Estas tecnologías reducen hasta un 30% la evapotranspiración. El resultado es una mejor disponibilidad de agua para las plantas. Esta protección ayuda a reducir el estrés térmico en episodios de calor extremo.
En viñedos, los ensayos integraron paneles sin afectar la producción de uva ni la calidad del vino. También mejoró la retención de humedad del suelo, lo que supone una ventaja relevante en zonas secas con pérdida acelerada de agua. Estos resultados permiten plantear su aplicación en otras regiones vitivinícolas.
En olivares, los estudios registran aumentos de producción de hasta un 5% sin comprometer la generación energética. Los investigadores señalaron que el sistema puede mejorar el desarrollo del cultivo frente a condiciones climáticas adversas. Esto abre oportunidades para comarcas dependientes del olivar.
La administración central recordó que la actividad agrícola debe prevalecer siempre para mantener la compatibilidad con la PAC. El Ministerio trabaja en criterios específicos para asegurar la compatibilidad regulatoria en los proyectos. Esta clarificación busca dar seguridad a agricultores interesados en instalar estos sistemas.
Hay ayudas públicas para desarrollar proyectos agrovoltaicos
El IDAE informó de que se han destinado más de 87 millones de euros a 73 proyectos de agrovoltaica y fotovoltaica flotante. Estas iniciativas representan un impulso notable a la implantación de soluciones híbridas. La capacidad instalada supera los 164 MWp y suma más de 187 MWh de almacenamiento.
Las empresas del sector explicaron que la fotovoltaica flotante nació para evitar evaporación y reducir algas en balsas de riego. Este modelo impulsa la electrificación de las explotaciones y facilita la integración de sistemas de riego más eficientes. Para los agricultores autónomos supone menor dependencia energética.
Las cooperativas agrarias destacaron que la agrovoltáica puede convertirse en un complemento de ingresos. Recordaron que la fotovoltaica ya aportó estabilidad económica en 2008 a profesionales con jubilaciones muy bajas en el sector. La situación actual vuelve a generar interés por soluciones que combinen protección y rentabilidad.





