El sector de los autónomos del taxi en España vuelve a mostrar su preocupación ante el avance de los vehículos de transporte con conductor (los VTC), que ahora afrontan una nueva etapa. Algunas compañías están planteándose la incorporación de coches independientes sin conductor.

Esta iniciativa, anunciada en los últimos días por varias empresas de VTC, plantea la creación de flotas masivas de ‘robotaxis’ en Madrid, la capital, con una fecha en el horizonte cercano: 2029. Por su parte, en el sector del taxi advierten de que este cambio podría agravar aún más la ya difícil situación del sector, al reducir los costes de estas empresas y generar competencia desleal que amenaza de manera directa su supervivencia.

  1. Un anuncio sobre coches sin conductor y la visión de los taxistas autónomos

    La guerra entre taxis y VTC en Madrid y el riesgo para los trabajadores autónomos

Un anuncio sobre coches sin conductor y la visión de los taxistas autónomos

La incorporación anunciada por varias empresas de VTC como Uber de coches autónomos sin conductor en Madrid ha caído como un jarro de agua fría en el sector. Y es que la intención de estas plataformas es desarrollar flotas masivas de robotaxis en la capital antes del 2029, lo que supondría un salto tecnológico que abarataría considerablemente los costes operativos en comparación con los taxis tradicionales.

Este nuevo escenario genera alarma para los taxistas, ya que la reducción de dichos costes por parte de las VTC podría obligarles a disminuir sus tarifas, estrechando aún más los márgenes de beneficio de un servicio ya de por sí limitado por la competencia y la regulación vigente.

Las empresas de VTC que lideran la iniciativa han indicado que la implementación será, eso sí, progresiva. Se prevé que los pagos y la gestión de viajes se mantengan a través de las aplicaciones existentes, garantizando la buena experiencia del usuario y sin necesidad de modificación en la infraestructura de los negocios que utilicen este tipo de vehículos.

Sin embargo, la Federación Profesional del Taxi de Madrid recuerda también que estos nuevos vehículos, según el anuncio de las VTC, alcanzarían niveles avanzados de autonomía, clasificados como nivel 4 en la escala internacional. En este grado, un coche puede circular sin intervención humana con determinadas condiciones y áreas definidas, como ya ocurre en ciudades estadounidenses como San Francisco o Phoenix. 

Pero hay un problema. España y Europa presentan un escenario muy distinto, donde la normativa vigente únicamente contempla niveles básicos de conducción asistida y exige siempre la supervisión de un conductor. «La ley española obliga a que haya una persona al volante, y que esta sea la única responsable del vehículo», explican desde la Federación.

Así las cosas, para que los coches sin conductor pudieran operar legalmente en Madrid sería necesario modificar tanto el marco regulatorio europeo como el nacional. La Federación destaca la importancia del artículo 13 del Reglamento de Arrendamiento de Servicios de Automóviles, que delega a los ayuntamientos la potestad de decidir cuántos taxis operan, cómo trabajan y bajo qué condiciones. Y esto incluye, llegado el caso, la autorización para vehículos autónomos sin conductor. «En Europa hay una legislación segura y bien definida adaptada a cada país. Para que entraran estos coches habría que modificar ese marco legal y no es sencillo, ya que además la Unión Europea obliga a homogeneizar criterios entre países, lo que complica todavía más el proceso», declaran.

Por otro lado, más allá de las complicaciones legales, los taxistas subrayan también que la propia estructura urbana de Madrid dificulta enormemente la implantación de este tipo de coches. «Incluso si el marco legal cambiase, la ciudad de Madrid no es comparable con ciudades estadounidenses, que son más cuadradas. En la capital no  iba a durar un coche sin conductor ni un minuto sin tener un accidente» advierten desde la Federación Profesional del Taxi.

La intención de estas plataformas es desarrollar flotas masivas de robotaxis en la capital antes del 2029, lo que supondría un salto tecnológico que abarataría considerablemente los costes operativos en comparación con los taxis tradicionales
La intención de estas plataformas es desarrollar flotas masivas de robotaxis en la capital antes del 2029, lo que supondría un salto tecnológico que abarataría considerablemente los costes operativos en comparación con los taxis tradicionales

La guerra entre taxis y VTC en Madrid y el riesgo para los trabajadores autónomos

La preocupación del sector del taxi se ha intensificado, además, en un contexto en el que las tensiones con los VTC son ya históricas. La Federación Profesional del Taxi de Madrid, de nuevo, ha reiterado en diversas ocasiones que estas plataformas operan en condiciones mucho más ventajosas, con mayor facilidad para obtener licencias y menor control normativo, lo que ha provocado un desequilibrio que afecta directamente a los ingresos y la estabilidad de los autónomos del taxi, un sector especialmente vulnerable.

Así, según el Estudio de los impactos de los Vehículos de Transporte con Conductor en la movilidad urbana de Madrid, elaborado por Colin Buchanan Consultores para la Asociación Nacional del Taxi, el incremento descontrolado de la flota de VTC en los últimos tiempos genera riesgos importantes tanto para la movilidad urbana como para los taxistas autónomos. De hecho, el informe señala que un aumento hipotético de la flota de los VTC en un 96% (simulación basada en las miles de autorizaciones pendientes de resolución) no sólo agravaría la congestión de la capital, sino que afectaría negativamente a la calidad del servicio público.

Julio Sanz, presidente de la Asociación Nacional del Taxi, explicó durante la presentación de dicho estudio que llevan tiempo denunciando las prácticas fraudulentas de estos operadores y la pasividad, con muy puntuales excepciones, de los poderes públicos. También dejó claro que la incorporación masiva de VTC amenaza directamente la viabilidad del taxi como servicio público esencial de Madrid.

El estudio, asimismo, evidencia que las VTC no sustituyen al vehículo privado. Porque solamente el 35% de los usuarios encuestados afirmaron utilizar VTC únicamente por carecer de un coche propio. Y, por su lado, un 63% de los encuestados declaró que emplea el transporte público colectivo en la mayoría de sus desplazamientos urbanos, dentro de lo cual taxis y VTC son 3,28% más propensos a captar usuarios habituales del transporte público que usuarios de vehículos privados. 

En este escenario, la Federación Profesional del Taxi de Madrid insiste en la necesidad de un marco normativo que garantice condiciones de igualdad entre taxis y VTC. Los autónomos del taxi dejan claro que las medidas actuales no evitan la competencia desleal, y mucho menos ante un incremento de la flota de estas plataformas, con o sin conductor. Además, el sector reclama que las autoridades diseñen políticas de movilidad urbana sostenibles, que protejan la actividad de los autónomos y eviten que la proliferación de VTC ponga en riesgo su estabilidad económica.