Autónomos y pequeñas empresas pueden financiar todavía una parte elevada de sus inversiones mediante fondos públicos, aunque el programa europeo Next Generation se encuentre en su tramo final. Según Grant Thornton, una estrategia que combine ayudas europeas, nacionales, autonómicas y locales puede llegar a sufragar hasta el 80% del coste de determinados proyectos empresariales.
La advertencia llega en un momento clave para muchas pymes, ya que el plazo de ejecución de las ayudas europeas vence el próximo 31 de agosto. Lo que hace que muchos negocios dan por hecho que se cerrará la principal vía de financiación pública. Sin embargo, los expertos sostienen que el fin de ese programa no implica el final de las ayudas, sino un cambio hacia otros instrumentos, como la financiación en cascada o el nuevo fondo España Crece.
La principal recomendación para los autónomos no es buscar una convocatoria concreta y adaptar después su inversión a ella, sino partir de una inversión real, bien definida y prioritaria. A partir de ahí, conviene identificar qué programas encajan mejor con ese proyecto y preparar la solicitud con tiempo. Puesto que muchos expedientes se rechazan por errores de planificación, falta de documentación o memorias mal adaptadas.
- Autónomos y pymes pueden combinar varias vías de financiación pública para cubrir sus inversiones
- España Crece se plantea como relevo para mantener la inversión tras los Next Generation
- Los errores más habituales pueden dejar fuera a muchos pequeños negocios
Autónomos y pymes pueden combinar varias vías de financiación pública para cubrir sus inversiones
Durante una jornada organizada por Grant Thornton y Cámara de Madrid, el socio de Sector Público de la consultoría, Jorge Jiménez, defendió que las empresas deben abordar la financiación pública como una estrategia a varios niveles. En concreto, planteó combinar programas europeos, como Horizonte Europa, Europa Digital o LIFE, con líneas nacionales de organismos como CDTI, ICO, ICEX o IDAE, además de ayudas autonómicas y locales.
“La pyme que marca la diferencia no busca una única fuente de financiación para sus proyectos, sino que las combina, de forma estratégica, para cofinanciar gran parte de su gasto”, señaló Jiménez. Según explicó este experto, la clave es no perseguir la ayuda recién publicada, sino tener primero un proyecto real, un plan de empresa y, después, encontrar la convocatoria que mejor encaja con él.
Esa combinación de programas, según Grant Thornton, puede llegar a cubrir hasta el 80% de la inversión en determinados proyectos. Sobre todo cuando el negocio acredita que la actuación tiene impacto, viabilidad técnica y un presupuesto coherente. Para los autónomos y las pymes, esto puede aplicarse a inversiones vinculadas con digitalización, eficiencia energética, innovación, internacionalización, vivienda, infraestructuras o transformación productiva.
Uno de los instrumentos menos conocidos por las pymes es la financiación en cascada. Un mecanismo que permite acceder a fondos europeos a través de consorcios, entidades intermediarias o programas ya seleccionados por Bruselas. Su utilidad para las pequeñas empresas está en que no siempre exige negociar directamente con las instituciones europeas; algo que suele resultar complejo para empresas con menos estructura administrativa.
España Crece se plantea como relevo para mantener la inversión tras los Next Generation
Grant Thornton también situó el fondo España Crece como una de las herramientas llamadas a ganar protagonismo cuando se agoten los fondos Next Generation. Este instrumento, gestionado por el Instituto de Crédito Oficial, cuenta con una base de 10.500 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación y nace con vocación de convertirse en un vehículo permanente de inversión.
El objetivo del fondo es movilizar alrededor de 120.000 millones de euros en proyectos productivos mediante fórmulas de coinversión con el sector privado, préstamos, avales e instrumentos de capital. Esto confirma un cambio relevante para las pymes: la financiación pública irá dependiendo cada vez menos de subvenciones directas y cada vez más de fórmulas combinadas con financiación privada.

Jiménez resumió este cambio con una frase clara: “El programa Next Generation es un aperitivo. Grande, espectacular y especial, pero un aperitivo. El menú principal sigue ahí para las empresas”. El experto recordó que la Unión Europea mantiene su Marco Financiero Plurianual 2021-2027 y que ya se está negociando el periodo 2028-2034, por lo que la financiación continuará durante los próximos años.
Para los autónomos, este escenario obliga a planificar las inversiones con más antelación y a preparar proyectos con una estructura más profesional. No basta con tener una necesidad de financiación, sino que la solicitud debe explicar qué se va a hacer, qué objetivos persigue, qué impacto tendrá, qué calendario seguirá y cómo se justificará cada gasto ante la Administración.
Los errores más habituales pueden dejar fuera a muchos pequeños negocios
Grant Thornton insistió en que el 80% del éxito de una solicitud se concentra en la fase de definición del proyecto. Por eso, antes de presentar una ayuda, el negocio debe comprobar si cumple los requisitos básicos, si la inversión es subvencionable, si dispone de presupuesto desglosado y si puede justificar los gastos con documentación suficiente.
Entre los errores más frecuentes de los autónomos figuran apurar los plazos, reutilizar memorias de convocatorias anteriores sin adaptarlas, presentar presupuestos sin contraste de mercado o no revisar los límites de ayudas recibidas previamente. Para los gastos relevantes, los expertos recomiendan solicitar siempre tres ofertas, porque esta práctica evita problemas posteriores en la fase de justificación.
La memoria técnica es otro elemento decisivo, especialmente para los pequeños negocios que no cuentan con departamentos especializados. Según Grant Thornton, debe responder a cuatro criterios principales: calidad, capacidad, impacto e implementación, y debe primar la claridad sobre la densidad documental.
“El principal responsable de la memoria es el propio empresario, porque nadie conoce ni defiende mejor su proyecto”, explicó Jiménez. Aunque añadió que el acompañamiento especializado puede ayudar a orientar el mensaje hacia la convocatoria adecuada. También recomendó entregar toda la documentación con 48 horas de antelación, ya que las sedes electrónicas pueden sufrir fallos técnicos en las últimas horas por exceso de tráfico.





