En los últimos días, la Comunidad de Madrid ha anunciado el lanzamiento del primer proyecto piloto de robotaxis de la Unión Europea. Una iniciativa que permitirá probar vehículos de transporte de pasajeros sin conductor en entornos urbanos reales. El proyecto, según explican en la Comunidad, se desarrollará en colaboración con grandes plataformas de la movilidad como Uber, Cabify o Bolt, y situará a la región como uno de los primeros laboratorios europeos para la conducción autónoma aplicada al transporte público.

No obstante, la noticia, aunque sorprendente, ya venía fraguándose desde hacía algunos meses, cuando algunas empresas como Bolt hablaron de este proyecto de cara a 2029. En todo caso, no ha pillado por sorpresa al sector de los autónomos del taxi. De hecho, el anuncio oficial ha reactivado las tensiones con el colectivo del taxi, que desde hace años se muestra constantemente preocupado ante la expansión de las plataformas de VTC.

Ahora, el colectivo ve en los robotaxis un paso más allá de un modelo que, según denuncian, podría entrar en conflicto con la normativa actual y con la propia viabilidad del sector.

  1. Madrid será la primera ciudad europea en probar los robotaxis a finales de 2026
  2. Las plataformas de VTC dicen que no sobran ni ellas, ni los taxis
  3. Los autónomos del taxi alertan de una amenaza directa y cuestionan la viabilidad legal del proyecto

Madrid será la primera ciudad europea en probar los robotaxis a finales de 2026

El plan impulsado por la Comunidad de Madrid contempla la puesta en marcha de un piloto de vehículos autónomos para el transporte de pasajeros ya en el último trimestre de este año 2026.

La idea, según sus propias declaraciones, es que el programa se desarrolle en Madrid capital y en dos municipios adicionales de la región, que todavía no han mencionado, en una fase experimental que estará abierta también a nuevas compañías que deseen participar.

Así las cosas, junto a las plataformas ya consolidadas en el mercado de la movilidad, como Uber, Cabify y Bolt, el proyecto abre la puerta a la entrada de empresas automatizadas en conducción autónoma, que ya estén desarrollando este tipo de tecnología a nivel internacional. Es el caso de compañías como Waymo, Baidu, Pony.ai o WeRide, que ya han realizado pruebas en otros mercados fuera de Europa, como es el caso de Estados Unidos.

Por su parte, tanto Uber como Cabify y Bolt han defendido en numerosas ocasiones que la conducción autónoma representa una evolución natural del sector de la movilidad urbana. Al permitir, sobre todo, reducir los costes operativos, optimizar las rutas y mejorar la disponibilidad del servicio.

Las plataformas de VTC dicen que no sobran ni ellas, ni los taxis

En concreto, Uber lleva años denunciando que las restricciones normativas a la actividad de las plataformas de VTC en general dañan directamente al ciudadano, provocando colas interminables y un servicio deficiente. Por su parte, Cabify considera que «no sobran VTC, sino que faltan tanto VTC como taxis», y que con algunas de las imposiciones normativas que se han hecho en España, en concreto la de la Ley del Taxi en Cataluña, se ha llegado a provocar una caída estimada del 25% de la oferta de movilidad, lo que no sólo castiga a las empresas sino también a los usuarios.

En ese sentido, desde estas plataformas consideran que los vehículos sin conductor ayudarían a una movilidad más eficiente y flexible, especialmente en grandes ciudades como Madrid o Barcelona, además de abrir la puerta a nuevos modelos de servicio bajo demanda. No obstante, el mismo sector de los VTC reconoce también que la implantación de esta tecnología dependerá de la evolución normativa europea y de las pruebas de seguridad en entornos reales.

Es importante tener en cuenta que el proyecto madrileño se enmarca además dentro de una estrategia más amplia de digitalización del transporte público en la región. El cual incluye también nuevos avances de automatización de infraestructuras como la Línea 6 del Metro de Madrid.

Madrid abre la puerta a las VTC sin conductor y reanuda el conflicto con los autónomos del taxi
Madrid abre la puerta a los robotaxis autónomos y reaviva la guerra entre plataformas de VTC y taxistas

Los autónomos del taxi alertan de una amenaza directa y cuestionan la viabilidad legal del proyecto

La reacción del sector de los taxistas no se ha hecho esperar. Y es que los autónomos conductores, especialmente los de Madrid, consideran que la llegada de los robotaxis supone un cambio radical que podría afectar directamente a su actividad, al eliminar el principal coste del modelo actual, que es, precisamente, el conductor.

De hecho, en conversaciones con este diario, la Federación Profesional del Taxi de Madrid considera que, lógicamente, estas plataformas buscan “abrir una nueva vía para abaratar costes” y operar de forma desigual. Ahora bien, también afirman que España no tiene en la actualidad una regulación que permita el nivel de autonomía necesario para que estos coches sin conductor circulen por vías urbanas. Así, para que estos vehículos pudieran operar sería necesario modificar el marco regulatorio europeo y también el nacional.

El punto clave es el Artículo 13 del Reglamento de Arrendamiento de Servicios de Automóviles, que delega en los ayuntamientos la potestad de decidir cuántos taxis hay, cómo trabajan y bajo qué condiciones. Eso incluye, llegado el caso, si pueden operar con o sin conductor. La estructura jurídica de la UE, además, obliga a homogeneizar criterios entre países, lo que complica aún más el proceso.

Por otro lado, incluso si el marco legal cambia definitivamente ante los nuevos planes de la Comunidad de Madrid, los taxistas señalan otro problema: las características urbanas. La ciudad de Madrid, por ejemplo, no es comparable con ciudades estadounidenses donde ya circulan robotaxis. “En Madrid va a ser muy complicado que circule un coche automático sin conductor ni un solo minuto. La estructura de esta ciudad no es como la de algunas de Estados Unidos, más cuadradas. Sería muy difícil que un coche así de automático no tuviese ningún tipo de accidente”.

La preocupación del sector del taxi se ha intensificado, además, en un contexto en el que las tensiones con los VTC son ya históricas. La Confederación del Taxi de Madrid ha reiterado en diversas ocasiones que estas plataformas operan en condiciones mucho más ventajosas, con mayor facilidad para obtener licencias y menor control normativo, lo que ha provocado un desequilibrio que afecta directamente a los ingresos y la estabilidad de los autónomos del taxi, un sector especialmente vulnerable.