A pesar del auge de las compras online, el 68% de los españoles prefiere comprar en tiendas físicas, según el último estudio de la consultoría Cetelem. Un dato llamativo, en un contexto donde el comercio electrónico parecía que no paraba de crecer. La encuesta resalta el hecho de que muchos consumidores valoran la experiencia tangible y la confianza que les ofrece una tienda física frente a una plataforma. En plena era digital, esta tendencia muestra que el comercio tradicional sigue siendo esencial en las decisiones de compra de los españoles.

La preferencia por el comercio físico se fundamenta en una serie de factores que las tiendas online, a pesar de su comodidad, no siempre pueden igualar. La posibilidad de ver, tocar y probar los productos antes de comprarlos es un aspecto que el 68% de los consumidores españoles consideran fundamental. Para estos compradores, el proceso de compra va más allá de simplemente recibir un producto: valoran la experiencia sensorial y la seguridad que ofrece el poder examinar el artículo en persona antes de tomar la decisión final.

La falta de confianza en los envíos y en el proceso de devolución siguen lastrando las compras digitales

Otro aspecto crucial es la inmediatez de la compra. Al hacer la compra en una tienda física, los consumidores pueden llevarse el producto al instante, sin esperar los tiempos de envío o preocuparse por posibles retrasos. Esta gratificación instantánea sigue siendo uno de los mayores atractivos del comercio tradicional, especialmente para quienes buscan satisfacer una necesidad de forma rápida. Además, en muchas categorías de productos, como la moda o la alimentación, el deseo de tener el artículo en el momento impulsa esta preferencia por la tienda física.

Las compras digitales se ven perjudicadas por la falta de confianza en los envíos y en el proceso de devolución
Las compras digitales se ven perjudicadas por la falta de confianza en los envíos y en el proceso de devolución.

La confianza también juega un papel crucial. A pesar de los avances en seguridad online, la falta de confianza en los envíos y en el proceso de devolución en las compras digitales sigue siendo una barrera para muchos consumidores. En la tienda física, el comprador tiene la seguridad de llevarse el producto tal cual lo ha visto y probado, y en caso de devoluciones, el proceso suele ser más rápido y directo. Este factor es particularmente relevante para productos donde la apariencia o las especificaciones pueden no ser exactamente las esperadas.

En cuanto a los productos que más se compran en tiendas físicas, algunas categorías destacan claramente sobre otras. La moda, el calzado, la alimentación y la tecnología son sectores en los que los consumidores prefieren la experiencia directa en tienda. La moda y el calzado, por ejemplo, requieren de la experiencia de probarse el producto para ver cómo queda y si resulta cómodo. La alimentación es otro ejemplo evidente: en este sector, muchos consumidores prefieren elegir personalmente cada producto, especialmente cuando se trata de alimentos frescos.

La asistencia de los vendedores especializados en las tiendas físicas marca la diferencia a favor de estas
La asistencia de los vendedores especializados en las tiendas físicas marca la diferencia a favor de estas.

La tecnología, aunque se ha abierto paso en el mundo online, también mantiene un lugar significativo en la tienda física. Para algunos consumidores, la asistencia de un vendedor especializado en una tienda física puede marcar la diferencia. Recibir asesoramiento personalizado y ver el producto en funcionamiento les da una seguridad que las plataformas online, a veces, no pueden ofrecer. Este contacto directo y la posibilidad de resolver dudas con un experto siguen siendo determinantes para ciertos tipos de compradores.

Las marcas están reforzando la experiencia en tienda y apostando por formatos híbridos

El estudio de Cetelem revela también diferencias notables entre generaciones. Los consumidores mayores tienden a decantarse más por las tiendas físicas, posiblemente por costumbre o porque se sienten más cómodos con el proceso de compra tradicional. En cambio, los consumidores más jóvenes alternan entre canales según la conveniencia, el tipo de producto o la rapidez que necesiten en cada caso. Aunque el comercio online es atractivo para los más jóvenes, la tienda física sigue siendo valiosa para ellos cuando buscan una experiencia completa de compra.

Esta inclinación hacia el comercio físico tiene un impacto directo en la estrategia de las marcas. Consciente de que muchos consumidores siguen prefiriendo la tienda física, las marcas están reforzando la experiencia en tienda y apostando por formatos híbridos. Uno de estos formatos es el click and collect, que permite al cliente hacer el pedido online y recogerlo, sin embargo, en su tienda. Este modelo aprovecha lo mejor de ambos mundos: la comodidad del comercio electrónico y la seguridad del comercio físico.

A medida que el comercio evoluciona, “es evidente que la tienda física sigue siendo un pilar esencial para los consumidores españoles”, concluye el estudio. La mezcla entre la experiencia sensorial y la gratificación instantánea de la compra en tienda mantiene al comercio físico en una posición competitiva. En un mundo cada vez más orientado hacia la digitalización, la tienda física no sólo se mantiene, sino que evoluciona para adaptarse a las nuevas demandas de los consumidores.