Este viernes, 29 de noviembre, arrancará la campaña del Black Friday de 2024, un periodo en el que miles de consumidores deciden adelantar sus compras navideñas para aprovechar los descuentos que los negocios harán durante los próximos días. Por ello, un nuevo estudio publicado por Rocket Digital asegura que los pequeños comercios podrían obtener hasta el 60% de su facturación en la próxima campaña.

En concreto, el estudio asegura que “las previsiones indican que las pymes españolas se juegan hasta un 40% de su facturación anual en el Black Friday 2024, un porcentaje puede ascender hasta el 60% para los pequeños comercios que se enfocan completamente hacia la venta online”.

Este dato se ha obtenido en un contexto donde el 60% de las pymes ya ofrecen la posibilidad de comprar a través de Internet, según un informe de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME).

Retos para que los pequeños comercios aprovechen el aumento del consumo en el Black Friday

No obstante, los autónomos y los pequeños comercios que vendan por Internet durante este Black Friday deben hacer frente a algunos retos para aprovechar el aumento del consumo, además de competir con grandes plataformas de comercio electrónico, que tienen una mayor capacidad para bajar sus precios en estas fechas.

El primero de ellos, según un informe de Deloitte, son los problemas de exceso o falta de stock durante las temporadas de alta demanda, algo que afectaría al 60% de las pymes del comercio.

Además, la apertura de una tienda online está sujeta a una regulación que aplica a todos los tipos de empresas de forma similar, “lo que ocasiona que las pymes se encuentren en una situación de desventaja comparativa con respecto a las grandes empresas, ya que la carga que supone es muy elevada y a menudo no disponen de recursos financieros y ni de personal suficientes para gestionar sus obligaciones normativas”, explicaron desde Club de la Pyme.

Precisamente, el incumplimiento de la Ley de Comercio Electrónico puede acarrear sanciones económicas importantes, que varían en función de la gravedad de la infracción. Las sanciones leves pueden ir desde los 30.000 euros, mientras que las infracciones graves pueden llegar a los 600.000 euros.

“El comercio electrónico es una gran oportunidad para los pequeños empresarios, pero también un quebradero de cabeza porque hay que manejar muchos aspectos legales. Una gran mayoría de negocios impulsado por autónomos se inician en el mundo digital cometiendo errores que podrían evitarse si conocieran bien la ley de comercio electrónico”, concluyó, sobre este asunto, Casimiro García, CEO de Club de la Pyme.