1. El coste laboral por trabajador no ha parado de aumentar desde 2022
  2. Los costes laborales se han encarecido un 28% en la última década
  3. Los rendimientos netos de los autónomos siguen lejos del salario mínimo

La situación económica de los autónomos y pequeños negocios en España muestra, un año más, una tensión creciente entre los ingresos de los autónomos y sus ele vados gastos. Mientras los costes laborales por trabajador no han dejado de aumentar en los últimos años, con un alza acumulada cercana al 11,5% entre 2022 y 2025, una parte muy significativa de los autónomos declara ingresos mensuales por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), fijado en 1.184 euros al mes en 2025.

Así lo denunció en los últimos días el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor.  Esta realidad se explica, en gran parte, por el incremento acumulado de los costes laborales y generales y por la debilidad de los rendimientos medios del trabajo autónomo, que han quedado reflejados en las estadísticas elaboradas por la Seguridad Social y por el Instituto Nacional de Estadística. De hecho, en ese mismo periodo el coste laboral medio por trabajador ha pasado de 2.838 a 3.164 euros mensuales, incluyendo salarios y cotizaciones sociales.

Los autónomos y las micropymes, con menor capacidad financiera, son, de nuevo, los más afectados por esta brecha, en un momento en el que más del 50% del colectivo no gana ni tan si quiera el SMI con su negocio. Mientras tanto, el 82% de los autónomos ha visto incrementarse sus costes en el último año, según ATA.

El coste laboral por trabajador no ha parado de aumentar desde 2022

Los datos trimestrales del Instituto Nacional de Estadística muestran una evolución clara del coste laboral medio por trabajador en España entre 2022 y 2025. Aunque los datos confirman que igualmente se puede ver esa ascendencia desde hace diez años, es decir, desde 2015.

El indicador del INE incluye salarios y cotizaciones sociales y refleja el gasto total que asumen las empresas por cada persona contratada.

Así, en 2022 el coste laboral medio anual por trabajador se situó en 2.838 euros mensuales, incluyendo dentro de este dato el salario bruto, las cotizaciones sociales y los otros costes asociados al empleo, en un contexto marcado por el inicio del repunte inflacionario y las primeras subidas relevantes del Salario Mínimo Interprofesional.

Durante 2023, el coste laboral continuó aumentando. La media anual se elevó hasta los 2.993 euros mensuales por trabajador, lo que supuso un incremento de 155 euros al mes con respecto al año anterior. Según el INE, esta subida estuvo vinculada principalmente al aumento de los salarios pactados y al mayor peso de las cotizaciones sociales.

La presión sobre los costes se intensificó en 2024. El coste laboral medio anual alcanzó los 3.112 euros mensuales, encadenando así el tercer año consecutivo de incrementos. En comparación con 2023, el aumento fue de 119 euros al mes por trabajador, consolidando una subida acumulada significativa en apenas dos ejercicios.

En el recién acabado 2025, con los datos definitivos disponibles hasta el tercer trimestre, el coste laboral medio anual se sitúa en 3.164 euros mensuales por trabajador. Y esto supone 326 euros más al mes que en 2022, lo que representa un incremento acumulado cercano al 11,5 % en tres años, de acuerdo con los cálculos realizados a partir de las medias anuales del INE.

Los costes laborales se han encarecido un 28% en la última década

Si se amplía el foco temporal, los informes elaborados por la Fundación Civismo y el Centro de Análisis de la Sostenibilidad del Modelo Económico (CASME) señalan que los costes laborales no salariales han aumentado cerca del 28% en los últimos diez años.

Y lo cierto es que este encarecimiento ha sido progresivo. Según este análisis, en esta situación influyen factores como la subida del SMI, el incremento de las bases de cotización, la introducción del Mecanismo de la Equidad Intergeneracional, el MEI y, evidentemente, el impacto acumulado de la inflación sobre los costes asociados al empleo.

Es importante, además, que los datos ofrecidos por estos informes de la Fundación Civismo y CASME aseguran que más de una cuarta parte del coste total que asume el empleador no llega al salario neto del trabajador, sino que se destina a cotizaciones y otros conceptos obligatorios. Esta estructura del coste laboral reduce el margen de maniobra de autónomos y pymes, especialmente en sectores con baja capacidad para repercutir precios, como el comercio minorista tradicional o la agricultura y la ganadería.

Los rendimientos netos de los autónomos siguen lejos del salario mínimo

Frente a esta evolución de los costes, los ingresos declarados por los autónomos muestran una realidad muy distinta. Y es que según el barómetro anual de ATA correspondiente a 2025, más de la mitad de los autónomos españoles no alcanzan el SMI vigente, fijado en 1.184 euros mensuales.

Según el barómetro anual de ATA correspondiente a 2025, más de la mitad de los autónomos españoles no alcanzan el SMI vigente, fijado en 1.184 euros mensuales
Según el barómetro anual de ATA, correspondiente a 2025, más de la mitad de los autónomos españoles no alcanzan el SMI vigente, fijado en 1.184 euros mensuales.

Este dato, además, no es aislado. En 2024, los registros de la Seguridad Social ya indicaban que una parte relevante del colectivo declaraba ingresos mensuales por debajo de los 900 euros. Y en 2022, por hacer la comparativa con los costes laborales, cuando el SMI se situaba en torno a los 1.000 euros, el 46% de los autónomos declaraba rendimientos inferiores a ese umbral, de nuevo según las cifras de la Seguridad Social.

Según los datos extraídos del IV Estudio Nacional de Autónomos (ENA) de 2023, elaborado por Infoautónomos con la colaboración de la Universidad de Granada, en ese año una parte sustancial de autónomos se concentraba en tramos de ingresos bajos, con rendimientos mensuales que oscilaban entre los 670 y los 900 euros mensuales. En concreto, más del 20% del total generaban menos de 900 euros al mes, lo que suponía un total de 1.066.197 autónomos, de los cuales casi 800.000 ganaban 670 euros o menos al mes.

Y es importante tener en cuenta otro dato que ha facilitado ATA, y que es que, actualmente, entre los cerca de 950.000 autónomos empleadores, existen miles cuyos ingresos personales son inferiores al salario que pagan a sus propios empleados.

Así, de nuevo según el barómetro de ATA, el 82% de los autónomos ha visto incrementarse sus costes y más de un tercio ha perdido facturación respecto al año anterior. Al mismo tiempo, una parte significativa ha tenido que subir precios para intentar compensar estos incrementos.