El 85% de los emprendedores españoles prevé seguir trabajando por cuenta propia durante 2026, según un estudio sobre el perfil financiero del emprendimiento en España, elaborado por Qonto. Este dato confirma la consolidación del trabajo por cuenta propia como opción profesional estable dentro del tejido productivo. Si bien, dicho estudio señala que hay factores que ganan peso en la gestión diaria del negocio, empezando por el desgaste personal.

El 16% identifica el agotamiento y las dificultades de conciliación como su mayor preocupación, lo que refleja un impacto creciente de la carga laboral sobre la sostenibilidad del proyecto. Sin embargo, solo el 18% identifica la ansiedad por mantener ingresos regulares como su principal preocupación financiera, muy por debajo del 30% registrado en el conjunto de Europa.

Aunque el estrés financiero pesa menos que en Europa, el informe muestra que no desaparece y convive con cargas administrativas elevadas y exigencias de control económico cada vez mayores. Esta combinación acaba trasladándose al funcionamiento diario y explica obstáculos operativos que condicionan la gestión cotidiana de muchos proyectos.

  1. Agotamiento, clientes y gestión financiera, las mayores preocupaciones de los emprendedores
  2. Las redes personales y profesionales sostienen el emprendimiento y reducen la incertidumbre
  3. La digitalización financiera busca reducir carga administrativa y mejorar el control económico

Agotamiento, clientes y gestión financiera, las mayores preocupaciones de los emprendedores

El estudio de la fintech refleja también un giro hacia el crecimiento: el 16% sitúa la planificación de inversiones como reto relevante por encima de la media europea, un indicador asociado a proyectos que priorizan estabilidad y expansión frente a la mera supervivencia.

Según el estudio, la captación de clientes sigue siendo un desafío central: el 14% la sitúa entre sus principales problemas, mientras que el 13% menciona la competitividad en precios y propuestas de valor. En conjunto, estos datos dibujan un entorno cada vez más exigente en márgenes y en diferenciación comercial.

A esta presión se suma la falta de soluciones financieras adaptadas, señalada por el 10% como uno de los principales obstáculos, por encima de la media europea. En la práctica, esta carencia implica procesos poco integrados y más tareas administrativas, porque aumenta el tiempo dedicado a gestiones económicas y reduce la visibilidad sobre ingresos y gastos.

En este contexto, muchos autónomos y pequeños negocios comparten estos mismos problemas en su operativa diaria, especialmente cuando no cuentan con estructura administrativa propia. La automatización y la centralización financiera aparecen así como herramientas que permiten reducir fricción y mejorar el control del negocio sin aumentar costes fijos.

Las redes personales y profesionales sostienen el emprendimiento y reducen la incertidumbre

Solo el 12% desarrolla su actividad completamente en solitario, mientras la mayoría recurre a distintos apoyos para impulsar su proyecto. El 39% cuenta con respaldo de familiares y amigos, lo que evidencia el peso de los entornos cercanos en la continuidad del negocio.

Junto a ese apoyo informal, el 30% recurre a asesores profesionales, como gestores o contables, para mejorar planificación financiera y cumplimiento normativo. Este acompañamiento permite reducir errores y mejorar decisiones, especialmente cuando la actividad crece, porque se reduce la incertidumbre en la gestión diaria.

El emprendedor español sufre menos estrés financiero que el del resto de Europa, pero crece su agotamiento
El emprendedor español sufre menos estrés financiero que el del resto de Europa, pero crece su agotamiento.

Además, el 25% participa en redes y comunidades emprendedoras donde comparte información, contactos y oportunidades de negocio. Estas redes facilitan aprendizaje y colaboración, contribuyendo a mejorar resultados comerciales, ya que disminuyen la soledad en la toma de decisiones.

En el estudio de Qonto, las motivaciones para emprender reflejan también un perfil pragmático: el 17% inicia su actividad por necesidad económica o por oportunidades detectadas en el mercado, frente al 15% que lo hace por aspiración personal. Esta combinación muestra un emprendimiento orientado a la viabilidad económica y no solo a la vocación.