Cada vez es más habitual que un autónomo reciba un correo electrónico o un mensaje de texto (SMS) que parece remitido por Correos, la Dirección General de Tráfico o, incluso, la Agencia Tributaria. Comunicaciones que imitan con gran precisión el formato y el lenguaje de los avisos oficiales para confundir a sus posibles víctimas.

Con estas técnicas, los ciberdelincuentes tratan de engañar a los profesionales para acceder a sus cuentas o a los datos de sus negocios. Una situación que ha sido documentada por los gestores administrativos para alertar a la sociedad y exigir a la Administración más mecanismos de verificación y prevención frente a este tipo de fraudes.

  1. Las ciberestafas son cada vez más verosímiles 
  2. Los gestores denuncian que la respuesta de la Administración es insuficiente

Las ciberestafas a los autónomos son cada vez más verosímiles 

Tal y como apunta el informe de la Asociación Española de Empresas Contra el Fraude (AEECF) hasta el 44% de los fraudes empresariales se producen a través de canales digitales mientras una de cada cuatro pymes dicen que las estafas ya son su principal fuente de pérdidas.

La novedad sobre la que ya alertó el Incibe, y ahora documentan los profesionales que gestionan las relaciones de los profesionales con la Administracion, es que los ladrones de datos han mejorando su técnicas y cada vez resulta más difícil diferenciar una fuente suplantada de la oficial, incluso cuando se trata de la Agencia Tributaria.

Fernando Santiago, presidente del Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos, advirtió que “la estafa perfecta ya no necesita mentir, solo necesita parecer oficial”.

Según los gestores, las estafas actuales usan lenguaje administrativo preciso, documentos que parecen idénticos a los oficiales y canales de comunicación reconocidos, lo que dificulta su detección incluso por parte de profesionales con experiencia. “Estamos ante un cambio de paradigma. Ya no hablamos de fraudes burdos”, añadió Santiago. 

Además, según la información que trasladaron los gestores administrativos, en las últimas semanas se ha verificado la circulación de comunicaciones falsas que simulaban ser avisos oficiales de la Seguridad Social, solicitando datos personales y bancarios bajo pretextos como cambios normativos o supuestas incidencias técnicas. 

Los ciberdelincuentes imitan las comunicaciones oficiales para engañar a pymes y autónomos
Los ciberdelincuentes imitan las comunicaciones oficiales para engañar a pymes y autónomos.

En los últimos meses a los correos falsos los gestores han recogido casos de suplantación de voz y de números telefónicos legítimos. “El ciudadano ve en la pantalla el número real de su banco, de su proveedor o de un organismo público. Confía. Y ahí es donde se produce el engaño”, detalló Santiago.

Estas técnicas, que combinan herramientas tecnológicas como la inteligencia artificial y la suplantación de identidad avanzada, convierten al receptor en un objetivo que, sin herramientas de verificación, no puede distinguir fácilmente entre lo legítimo y lo fraudulento. 

Los gestores denuncian que la respuesta de la Administración es insuficiente

Santiago criticó también la falta de canales oficiales claros para verificar si una comunicación es real o falsa y añadió que mientras se les pide a los ciudadanos que “desconfíen de todo, no les estamos dando herramientas reales para verificar nada”. 

A principios de este mes de enero, el Gobierno anunció la creación de una Brigada Antifraude como una «respuesta coordinada» a la expansión de estas amenazas digitales, con especial atención en «sistemas de alerta temprana, cooperación con entidades financieras y operadores tecnológicos, y mecanismos de lucha contra el fraude digital». Esta iniciativa pretende reforzar la protección de negocios, consumidores y profesionales.

Sin embargo, para el presidente de los gestores las respuestas actuales de las instituciones públicas, como campañas generales de concienciación, no abordan el problema de fondo. Ademas aprovechó para reclamar mayor responsabilidad de bancos y empresas tecnológicas en la prevención y detección de fraudes.