Miles de autónomos administradores de Lotería aseguran que podrían perder hasta el 30% de sus ingresos si la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (SELAE) termina concentrando toda la comercialización digital en su propia plataforma online. Las asociaciones del sector denuncian que muchas pequeñas administraciones dependen casi exclusivamente de internet para seguir siendo viables, después de más de 20 años con precios y comisiones casi “congelados”, mientras que sus costes han aumentado alrededor de un 60%.
La asociación Defensa Digital (Dedit), que representa a administraciones de Lotería de toda España, ha trasladado esta preocupación al Congreso y al Senado, en donde ya se han registrado iniciativas parlamentarias sobre el futuro de la venta online. El sector asegura que existen unos 10.600 puntos de venta, más de 18.000 empleos directos y un negocio que supera los 10.000 millones de euros anuales; mientras que la comercialización digital mueve ya alrededor de 1.500 millones de euros al año.
“El resultado es una pérdida acumulada de rentabilidad que, en muchos casos, supera ya el 60%”, explicó a este diario Jon Urkiola, presidente de Dedit, quien sostiene que miles de administraciones han tenido que invertir durante años en páginas web, herramientas digitales y captación online, “sin ayudas públicas y sin un marco jurídico claro”. Según añadió, “los ingresos procedentes de webs y plataformas no son un complemento, son la diferencia entre seguir abiertos o cerrar definitivamente”.
- El canal digital representa ya hasta el 30% del negocio en muchas administraciones de Lotería
- Las asociaciones denuncian que el Estado compite contra su propia red comercial
- El sector reclama una regulación específica para la venta ‘online’
El canal digital representa ya hasta el 30% del negocio en muchas administraciones de Lotería
La venta online se ha convertido en uno de los principales salvavidas económicos para numerosos autónomos administradores de Lotería. Sobre todo, en pequeños municipios y zonas rurales, donde el volumen de clientes presenciales resulta insuficiente para compensar el aumento de costes laborales, fiscales, tecnológicos y financieros.
Según los datos manejados por Dedit, algunas administraciones obtienen ya cerca del 30% de su facturación gracias al canal digital. Urkiola aseguró que la situación económica de muchos titulares es “mucho más grave de lo que mucha gente imagina”.
Y utilizó un ejemplo para ilustrar el deterioro de los márgenes. “Una administración necesita vender más de 7.000 primitivas mensuales solo para cubrir la cuota mínima de autónomos”, afirmó el presidente de los loteros españoles.
El conflicto se ha intensificado después de que las asociaciones del sector acusaran a la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (SELAE) de impulsar un modelo centralizado de comercialización digital que podría dejar fuera a las webs y plataformas desarrolladas por las propias administraciones. El temor de las asociaciones es que el operador público termine concentrando toda la venta online a través de su propia página web.
La polémica ha llegado incluso al terreno político. En las últimas semanas se han registrado preguntas parlamentarias sobre el impacto que tendría este modelo en la viabilidad de los puntos de venta físicos y sobre las comisiones que perciben actualmente las administraciones de lotería.
Las asociaciones denuncian que el Estado compite contra su propia red comercial
Uno de los puntos más delicados del conflicto gira alrededor de las ventas realizadas directamente a través de la web oficial de la SELAE. Las asociaciones sostienen que parte de esas operaciones digitales no se asignan a ningún punto de venta físico, como se les prometió, lo que impediría repartir las correspondientes comisiones entre las administraciones.

“Rompe completamente la lógica histórica del modelo de red comercial”, afirmó Urkiola, quien considera que el sistema actual genera una situación de desequilibrio entre el operador público y los pequeños negocios que integran la red de ventas. El sector recuerda que los autónomos administradores asumen gastos de personal, alquileres, implantación territorial y atención presencial al cliente, implantación territorial, inversiones tecnológicas y atención presencial al cliente.
“El operador público, que tiene el monopolio del producto, pero no de la venta, no puede convertirse simultáneamente en regulador, proveedor y competidor directo de su propia red comercial”, señaló el presidente de Dedit. A su juicio, la concentración de la actividad digital perjudicaría especialmente a las administraciones más pequeñas y a las situadas en municipios rurales.
Las asociaciones también cuestionan que, mientras se habla constantemente de digitalización y modernización económica, el modelo planteado para la lotería online pueda terminar reduciendo el peso de las administraciones físicas. “Cuando al Gobierno se le llena la boca al hablar de digitalización, debería pensar en las administraciones de Lotería y en las plataformas como TuLotero para darse cuenta de que tiene delante un modelo de éxito que debe mimar y no destruir”, afirmó Urkiola.
El sector reclama una regulación específica para la venta ‘online’
La comercialización de juegos a través de la web oficial de la SELAE comenzó en 2008 y fue ampliándose progresivamente hasta incorporar la venta de Lotería Nacional en 2015. Sin embargo, el crecimiento del canal digital desarrollado por las propias administraciones ha sido muy superior al de la plataforma oficial.
Según datos citados por Dedit a partir de un informe del Tribunal de Cuentas, el 9,4% de los compradores del Sorteo Extraordinario de Navidad de 2022 adquirieron décimos mediante páginas web y aplicaciones vinculadas a administraciones de lotería, frente al 0,17% que utilizó el canal online oficial de la SELAE.
Las asociaciones reclaman ahora una regulación específica que reconozca expresamente el derecho de las administraciones a comercializar productos de lotería mediante canales digitales propios o mediante plataformas tecnológicas externas. También proponen que sea la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) quien supervise esta actividad para evitar que la SELAE actúe como “juez y parte” en el control del sistema.
“Lo que reclamamos es una regulación específica, clara y consensuada para la comercialización digital de loterías”, explicó Urkiola. El presidente de Dedit considera además que el modelo futuro del sector debe combinar necesariamente la actividad presencial y la digital. “El canal online no sustituye al punto de venta físico; lo complementa, lo fortalece y le permite seguir siendo viable”, añadió.
El sector sostiene que las negociaciones con la SELAE apenas han avanzado durante los últimos años y denuncia la ausencia de acuerdos sobre comisiones, precios y regulación digital. “El diálogo con Loterías y Apuestas del Estado no existe de verdad”, concluyó Urkiola, quien también calificó de “nula” la relación actual con el Ministerio de Hacienda.





