Los sindicatos CCOO y UGT han puesto sobre la mesa una batería de propuestas que podrían cambiar de forma relevante la gestión laboral y los costes de las pymes. Entre ellas, plantean limitar el uso de los contratos a tiempo parcial, endurecer las condiciones del despido y elevar las indemnizaciones hasta niveles cercanos a los anteriores a la reforma laboral de 2012.
Ambas organizaciones han presentado una propuesta sindical que llevarán al diálogo social con el Ministerio de Trabajo en los próximos meses. El objetivo, según explican, es reforzar la protección de los trabajadores y adaptar la normativa española a los estándares europeos. Y es que consideran que han aumentado los despidos y que las pequeñas empresas hacen un uso “excesivo” de determinadas fórmulas contractuales.
Las medidas afectan directamente a miles de autónomos y pequeñas empresas. En especial, aquellas que utilizan contratos parciales como fórmula de flexibilidad o que operan con márgenes ajustados. De salir adelante, supondrían un aumento de los costes laborales y una mayor exigencia en la justificación de decisiones como la contratación o el despido.
- Los sindicatos piden más indemnizaciones por despido y justificaciones para el contrato parcial
- Más control sobre el contrato a tiempo parcial
Los sindicatos piden más indemnizaciones por despido y justificaciones para el contrato parcial
Uno de los ejes principales de la propuesta sindical es el endurecimiento del despido. CCOO y UGT plantean que las indemnizaciones por despido improcedente partan de los 45 días por año trabajado, frente a los 33 días actuales, recuperando en la práctica el esquema previo a la reforma laboral de 2012.
Sin embargo, más allá de una cifra concreta, los sindicatos ponen el foco en el concepto de indemnización. Su objetivo es que deje de ser un coste asumible para la empresa y pase a tener un carácter “disuasorio”, es decir, que no resulte rentable despedir. Para ello, defienden que las compensaciones deben ser realmente “resarcitorias”, en línea con la Carta Social Europea.
En este sentido, plantean introducir indemnizaciones mínimas similares a las de otros países europeos, como Italia o Francia, donde los despidos improcedentes están vinculados a compensaciones equivalentes a varios meses de salario. También reclaman recuperar los salarios de tramitación –el tiempo que pasa entre el despido y la resolución judicial– eliminados en 2012.

Además, quieren limitar el uso del despido durante el periodo de prueba. Los sindicatos denuncian un incremento de ceses en esta fase sin causa justificada y proponen que se exija una justificación rigurosa también en estos casos, lo que supondría un cambio relevante en una herramienta que hasta ahora ofrece gran flexibilidad a las empresas.
Para autónomos y pymes, estas medidas implicarían un escenario en el que despedir sería más caro y más complejo jurídicamente, obligando a planificar con mayor precisión la contratación y a reforzar la gestión interna de los recursos humanos.
Más control sobre el contrato a tiempo parcial
El segundo gran bloque de la propuesta se centra en el contrato a tiempo parcial, una fórmula ampliamente utilizada en sectores como comercio, hostelería o servicios.
CCOO y UGT consideran que este tipo de contrato se ha extendido más allá de su carácter excepcional y proponen que el contrato indefinido a jornada completa pase a ser la referencia general. En la práctica, esto supondría que las empresas tendrían que justificar de forma expresa por qué recurren a un contrato parcial.
Además, plantean limitar el uso de las horas complementarias -las que permiten ampliar la jornada en contratos parciales- para evitar que se utilicen como mecanismo habitual de flexibilidad. La propuesta incluye que estas horas se pacten con mayor claridad, con criterios de preaviso y posibilidad de cancelación.
Uno de los cambios más relevantes es la idea de consolidar las horas complementarias en el contrato. Es decir, si un trabajador realiza de forma habitual más horas de las previstas, esa jornada debería incorporarse de forma estable a su contrato. Esto podría hacerse, según los sindicatos, tomando como referencia el 80% de las horas realizadas en el último año o el 100% de la media de los dos últimos ejercicios.
También proponen dar prioridad a los trabajadores a tiempo parcial para ocupar vacantes a jornada completa dentro de la empresa, reforzando así la estabilidad del empleo.
Para muchas pymes, especialmente las que dependen de la estacionalidad o de picos de demanda, estas medidas podrían reducir su capacidad de adaptación y obligar a replantear su estructura de contratación.





