El Ayuntamiento de Madrid prepara un cambio urbanístico que permitirá abrir apartahoteles, pensiones y alojamientos temporales de tipo flexliving [viviendas amuebladas, que se alquilan por semanas o meses] en 16 zonas empresariales o polígonos industriales de la capital donde hasta ahora no estaba permitido. La medida busca sacar parte del turismo del centro de la ciudad y repartir la actividad económica que genera el turismo hacia barrios periféricos con menor presencia de visitantes, según informa la agencia Europa Press.

La iniciativa tendrá impacto directo en autónomos y pequeños negocios situados en estas áreas, ya que la llegada de huéspedes generará demanda para bares, restaurantes, comercios de proximidad, servicios de limpieza, mantenimiento o lavandería. Muchos de estos polígonos apenas tienen actividad fuera del horario laboral, pero la presencia de visitantes ampliará el movimiento económico en restaurantes, comercios y servicios del entorno.

El cambio se aprobará mediante un Plan Especial que modificará el Plan General de Ordenación Urbana de 1997. Una normativa que solo permite actualmente hoteles en determinados suelos y prohíbe los alojamientos turísticos en muchos polígonos industriales. Con esta modificación, el ayuntamiento madrileño pretende adaptar la normativa a la realidad económica de estos espacios, en los que la actividad industrial ha ido dejando paso a oficinas, servicios y pequeños negocios.

  1. La medida permitirá crear nuevos alojamientos turísticos en ocho distritos de Madrid
  2. El auge del ‘flexliving’ abre oportunidades para nuevos proyectos de alojamiento temporal
  3. El objetivo municipal es repartir mejor el turismo y generar actividad en barrios periféricos

La medida permitirá crear nuevos alojamientos turísticos en ocho distritos de Madrid

Las áreas incluidas en el plan son lo que la normativa urbanística denomina ámbitos industriales, un término técnico que se refiere a zonas reservadas para actividad productiva como naves, almacenes o talleres. En la práctica se trata de polígonos empresariales donde operan pequeñas empresas, almacenes logísticos, oficinas y servicios vinculados a la actividad industrial y empresarial que conviven con la actividad productiva.

Según los datos municipales, en estos espacios existen más de 240 parcelas donde podrían desarrollarse proyectos de alojamiento turístico o residencial temporal. La idea es aprovechar edificios industriales o terciarios ya existentes para impulsar nuevos proyectos de hoteles o apartahoteles en estos suelos.

El consistorio madrileño considera que muchos de estos polígonos han cambiado de función con el paso de los años y ya no se dedican exclusivamente a la industria. En numerosos casos se han transformado en zonas mixtas con oficinas y servicios, mientras mantienen actividad empresarial diversa.

Permitir alojamientos turísticos en estos espacios podría atraer visitantes a barrios donde actualmente casi no existe oferta hotelera. Para muchos pequeños negocios situados en estas zonas, la llegada de huéspedes podría traducirse en más clientes, lo que ampliaría el consumo local.

El auge del ‘flexliving’ abre oportunidades para nuevos proyectos de alojamiento temporal

Uno de los modelos que el ayuntamiento quiere facilitar es el llamado flexliving, un tipo de alojamiento temporal que combina las características de los apartahoteles, los apartamentos turísticos y el alquiler de media estancia. Este formato está pensado para personas que necesitan alojarse durante semanas o meses por motivos laborales, académicos o profesionales.

Madrid abre 240 parcelas en polígonos industriales para apartahoteles y alojamientos turísticos temporales
Madrid abre 240 parcelas en polígonos industriales para apartahoteles y alojamientos turísticos temporales.

El público habitual de estos espacios incluye profesionales desplazados por trabajo, estudiantes internacionales o empleados que realizan proyectos temporales en otra ciudad. A diferencia de los hoteles tradicionales, el flexliving suele ofrecer estancias más largas y espacios comunes para trabajar, además de servicios compartidos.

Este tipo de alojamientos ha crecido en los últimos años en grandes ciudades europeas debido al aumento del teletrabajo y de la movilidad laboral. La ciudad de Madrid se ha convertido en uno de los mercados donde más proyectos transforman edificios de oficinas o industriales en complejos de alojamiento flexible.

La apertura de nuevos complejos de flexliving o apartahoteles también suele generar contratos con pequeñas empresas locales que prestan servicios auxiliares. Empresas de limpieza, mantenimiento, seguridad o restauración trabajan habitualmente con estos complejos de alojamiento, lo que abre oportunidades para negocios del entorno.

El objetivo municipal es repartir mejor el turismo y generar actividad en barrios periféricos

El ayuntamiento sostiene que esta estrategia permitirá descentralizar la actividad turística en la ciudad, que actualmente se concentra de forma muy intensa en los distritos del centro histórico. En barrios periféricos, la presencia de visitantes es mucho menor a pesar de que cuentan con infraestructuras y suelo disponible.

La apertura de alojamientos en polígonos o zonas empresariales podría atraer turistas y profesionales desplazados a distritos donde hasta ahora apenas había oferta hotelera. Esto puede beneficiar a restaurantes, cafeterías o comercios que dependen principalmente de los trabajadores de oficinas cercanas, ampliando su clientela.

La iniciativa también responde a la transformación que han experimentado muchos antiguos polígonos industriales en la capital. En numerosos casos la actividad industrial tradicional ha ido perdiendo peso, mientras crecen los servicios y la logística.

Con más de 240 parcelas potencialmente disponibles en 16 zonas empresariales, el consistorio busca impulsar proyectos de alojamiento que aprovechen espacios infrautilizados y generen actividad económica en barrios donde el turismo apenas tiene presencia en la actualidad, con un impacto potencial en el comercio local.