Conseguir financiación sigue siendo uno de los principales obstáculos para miles de pymes que quieren crecer. En especial, cuando necesitan invertir en digitalización, innovación, maquinaria o expansión y no encajan en los criterios tradicionales de riesgo de muchas entidades financieras. Para responder a esa necesidad, el Instituto de Crédito Oficial (ICO) puso en marcha el pasado año ICO Crecimiento, una nueva línea de financiación completamente digital.
La acogida ha sido rápida. La directora general de Negocio Nacional del ICO, Esther Montes, aseguró el pasado martes que esta línea ya ha superado las 3.000 solicitudes desde su lanzamiento en septiembre de 2025. Una cifra que, según explicó, demuestra el interés que existe entre las pequeñas empresas por acceder a nuevas fórmulas de financiación cuando el crédito resulta más complicado.
A diferencia de las líneas ICO tradicionales, en las que el préstamo se solicita a través de una entidad financiera, ICO Crecimiento permite tramitar toda la operación de forma digital desde el propio portal del Instituto de Crédito Oficial, reduciendo buena parte de la documentación administrativa y agilizando el acceso a los recursos necesarios para acometer nuevas inversiones.
- La nueva línea ICO busca financiar proyectos que los bancos rechazan con más frecuencia
- La financiación ofrece plazos largos y estudia cada proyecto de forma individual
La nueva línea ICO busca financiar proyectos que los bancos rechazan con más frecuencia
El objetivo de ICO Crecimiento no es sustituir a la financiación bancaria tradicional, sino cubrir aquellos casos en los que muchas empresas encuentran mayores dificultades para acceder al crédito pese a contar con proyectos viables.
Según explicó Esther Montes, la línea pretende cubrir el denominado «fallo de mercado«; es decir, aquellas situaciones en las que determinadas empresas encuentran más barreras para obtener financiación debido a las características de su actividad o de sus inversiones.
Los préstamos están pensados para pymes innovadoras, digitalizadas o con fuertes inversiones
Entre los perfiles a los que se dirige destacan las pymes con un elevado componente innovador, negocios que realizan importantes inversiones en activos intangibles –como software, desarrollo tecnológico o propiedad intelectual–, empresas inmersas en procesos de crecimiento o internacionalización y compañías que presentan niveles de endeudamiento que dificultan el acceso a financiación convencional.
También puede resultar de interés para empresas familiares que necesiten afrontar inversiones para ampliar instalaciones, renovar maquinaria, modernizar procesos productivos, acometer proyectos de digitalización o incluso facilitar operaciones de relevo generacional.

Una de las principales novedades es que toda la solicitud se realiza a través de la plataforma ICO Online, conectada directamente con organismos como la Agencia Tributaria, la Seguridad Social o el Banco de España. Gracias a ello, gran parte de la información necesaria se obtiene automáticamente, reduciendo trámites y documentación para las empresas solicitantes.
Además, el ICO ha desplegado una red de asesores especializados por todo el territorio nacional que acompaña a las pymes durante todo el proceso de solicitud y estudio de la financiación.
La financiación ofrece plazos largos y estudia cada proyecto de forma individual
A diferencia de otras líneas de financiación más estandarizadas, ICO Crecimiento no establece un importe único ni unas condiciones iguales para todas las empresas.
Cada operación se analiza individualmente teniendo en cuenta aspectos como la situación financiera de la empresa, la viabilidad del proyecto, la inversión prevista, la capacidad futura de generación de ingresos o el perfil de riesgo de la operación.
El importe y las condiciones dependerán de las características de cada empresa
Precisamente por ese motivo, el ICO ofrece plazos de amortización amplios, adaptados a inversiones que necesitan varios años para generar rentabilidad y que, en muchos casos, encuentran más dificultades para obtener financiación en el circuito bancario tradicional.
En el Instituto de Crédito Oficial destacan que esta fórmula pretende aportar un valor añadido al tejido empresarial español, facilitando recursos a compañías que cuentan con proyectos sólidos, pero que, por su perfil o por el tipo de inversión que realizan, suelen quedar fuera de los criterios habituales del mercado financiero.
Durante su intervención, Esther Montes señaló además que una parte importante de estos proyectos se concentra actualmente en sectores considerados estratégicos para la economía española. Entre ellos citó la construcción industrializada de vivienda, la digitalización empresarial, la atención a las personas mayores, la sostenibilidad o la transición energética.
La responsable del ICO subrayó igualmente que el organismo seguirá reforzando este tipo de instrumentos para facilitar el crecimiento del tejido empresarial y mejorar el acceso a la financiación de pequeñas empresas y autónomos que desarrollan proyectos con capacidad de generar empleo, inversión y actividad económica.





