Más de medio millón de autónomos podrían jubilarse en los próximos cinco años, según vienen alertando distintas organizaciones representativas del sector en base a las cifras de la Seguridad Social sobre nuevas jubilación y la distribución de edad del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). La combinación de una pirámide de edad cada vez más envejecida y el aumento progresivo de las jubilaciones apunta a que España afrontará en el próximo lustro una de las mayores oleadas de retiradas del trabajo por cuenta propia de las últimas décadas.
Los datos oficiales de la Seguridad Social reflejan ya esta tendencia. En España hay actualmente más de 3,4 millones de afiliados al RETA, pero casi la mitad supera los 50 años. De hecho, alrededor de 1,6 millones de autónomos tienen ya más de esa edad y cientos de miles se encuentran próximos al umbral ordinario de jubilación. Sólo entre los trabajadores por cuenta propia de 60 o más años se concentran ya más de 500.000 potenciales jubilaciones en el medio plazo.
Además, el relevo generacional llega en un momento especialmente relevante: las condiciones para acceder a la pensión todavía seguirán endureciéndose hasta 2027 como consecuencia de la reforma de pensiones aprobada en 2011 y puesta en marcha progresivamente desde 2013. Esto significa que muchos autónomos que planean retirarse pronto deberán revisar bien tanto la edad exigida como los años cotizados necesarios, ya que no serán iguales este año, el próximo ni dentro de dos ejercicios
- Más de medio millón de autónomos se jubilarán en los próximos años: ¿qué requisitos deberán cumplir?
- Otros cambios que están afectando a las pensiones de los autónomos desde 2026.
Más de medio millón de autónomos se jubilarán en los próximos años: ¿qué requisitos deberán cumplir?
Aunque no existe una cifra cerrada oficial sobre cuántos autónomos se retirarán exactamente en el próximo lustro, el envejecimiento del RETA ofrece una fotografía bastante clara de lo que viene.
Las organizaciones representativas del colectivo llevan tiempo advirtiendo de que más de medio millón de trabajadores por cuenta propia podrían jubilarse en apenas cinco años, una estimación basada en la evolución demográfica del sistema y en el volumen de autónomos que ya se encuentran próximos a la edad ordinaria de retiro.
Según la estructura por edades publicada por la Seguridad Social, el grupo más numeroso dentro del RETA se concentra precisamente entre trabajadores de más de 50 años. De ellos, una parte importante ya ha superado los 60 años y alcanzará progresivamente las edades legales de jubilación entre 2026 y 2031.
A ello se suma otra tendencia: las jubilaciones efectivas del RETA se están acelerando. Sólo el año pasado más de 64.000 autónomos accedieron a la jubilación, un ritmo creciente que refleja tanto el envejecimiento del colectivo como el progresivo acceso de generaciones muy numerosas a edades próximas al retiro.
Además, esta situación preocupa especialmente por el problema de relevo empresarial. Muchos pequeños negocios -especialmente en comercio, hostelería, talleres, transporte o actividades rurales- podrían desaparecer si no encuentran sucesión, algo que ya preocupa tanto a asociaciones empresariales como a distintas administraciones autonómicas.
Las condiciones para jubilarse seguirán cambiando hasta 2027
El principal problema para muchos autónomos es que las reglas todavía no son definitivas. La reforma de pensiones aprobada hace más de una década sigue endureciendo de forma gradual la edad ordinaria de jubilación y los años mínimos de cotización necesarios para retirarse.

En la práctica, esto significa que la edad exigida dependerá de cuánto haya cotizado el autónomo a lo largo de su carrera laboral.
En 2026, los trabajadores por cuenta propia podrán jubilarse a los 65 años, pero sólo si acreditan 38 años y tres meses cotizados o más. Si no alcanzan ese periodo, deberán esperar hasta los 66 años y diez meses para acceder a la pensión ordinaria.
Es decir, un autónomo que haya cotizado 35 años y quiera retirarse el próximo año no podrá jubilarse a los 65, sino que deberá esperar prácticamente hasta los 67 años.
Las condiciones volverán a endurecerse ligeramente en 2027, cuando finalice el calendario gradual previsto en la reforma.
A partir de ese momento:
- Los autónomos podrán jubilarse a los 65 años únicamente si acumulan 38 años y seis meses cotizados.
- Si no alcanzan ese umbral, la edad ordinaria pasará definitivamente a 67 años.
En la práctica, será el punto final de un proceso iniciado en 2013, cuando bastaban poco más de 35 años cotizados para retirarse a los 65 años y apenas se exigía un mes adicional para quienes no alcanzaban ese periodo.
¿Y qué ocurrirá con la jubilación anticipada?
Muchos autónomos optan por adelantar el retiro, aunque esto también implica requisitos específicos y penalizaciones económicas.
La regla general es sencilla: la jubilación anticipada voluntaria puede solicitarse hasta dos años antes de la edad ordinaria, dependiendo también de los años cotizados.
Por ejemplo, en 2026, quien cumpla el periodo de cotización exigido podrá retirarse desde los 63 años. Y quienes no lleguen a esos años cotizados deberán esperar aproximadamente hasta los 64 años y diez meses.
Sin embargo, adelantar el retiro tiene un coste. Los coeficientes reductores pueden disminuir la cuantía de la pensión hasta un 21%, dependiendo de cuánto tiempo se adelante la jubilación y de los años acumulados de cotización.
Por ello, muchos expertos recomiendan a los autónomos calcular previamente si realmente les compensa jubilarse antes o prolongar unos meses más la actividad para evitar recortes permanentes en la prestación.
Otros cambios que están afectando a las pensiones de los autónomos desde 2026
Más allá de la edad de jubilación, 2026 también marca el inicio de otra reforma importante: el nuevo sistema de cálculo de las pensiones.
Desde este año, la Seguridad Social comienza a implantar progresivamente un nuevo modelo que ampliará el número de años utilizados para calcular la base reguladora de la pensión.
Hasta ahora, el sistema se basaba en los últimos 25 años cotizados antes de jubilarse. Sin embargo, la reforma introducida por el Gobierno comenzará a incorporar una segunda fórmula alternativa.
El nuevo sistema permitirá calcular la pensión utilizando los mejores 27 años de los últimos 29 años cotizados, eliminando además los dos peores ejercicios.
La novedad es que, durante las próximas décadas, la Seguridad Social comparará ambos métodos y aplicará automáticamente el que resulte más favorable para el autónomo.
En muchos casos, este cambio podría beneficiar especialmente a trabajadores por cuenta propia que atravesaron malos años al final de su carrera profesional o tuvieron caídas de ingresos puntuales.
Sin embargo, los expertos también alertan de que las generaciones más jóvenes podrían verse perjudicadas a largo plazo, especialmente quienes cotizaron por bases muy bajas durante buena parte de su vida laboral.





