1. La IA gestiona cada vez más datos de las pymes, que pueden ser víctima de ciberataques
  2. Las empresas necesitan estrategias más solidas para proteger sus datos

El uso de la inteligencia artificial (IA) por parte de las pequeñas y medianas empresas está transformando la manera de trabajar y de competir en el mercado, pero también está generando nuevas vulnerabilidades en ciberseguridad. Así lo refleja el Informe de Ciberpreparación 2025 publicado por la empresa Hiscox, que advierte de que aproximadamente el 60% de los problemas de ciberseguridad que afrontarán las pymes en los próximos años estarán vinculados a la recopilación y gestión de datos por parte de la IA.

El estudio, elaborado por Wakefield Research para Hiscox a partir de entrevistas a 5.750 empresas situadas en Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, España, Irlanda y Portugal, subraya que la integración de la inteligencia artificial en procesos cotidianos de negocio ofrece oportunidades de crecimiento y eficiencia, pero también abre nuevos puntos débiles de entrada para los ciberataques

.La expansión del uso de la inteligencia artificial en las pymes está multiplicando los riesgos de ciberseguridad porque estas tecnologías se apoyan, de forma intensiva, en grandes volúmenes de datos. Cuanta más información se recopila, procesa y almacena para entrenar o alimentar sistemas de IA, mayor es la superficie de exposición frente a accesos no autorizados, fugas de datos o manipulaciones maliciosas.

La IA gestiona cada vez más datos de las pymes, que pueden ser víctima de ciberataques

Además, muchas empresas incorporan soluciones de IA sin contar con protocolos de seguridad suficientemente robustos, lo que facilita que los ciberdelincuentes aprovechen fallos en la gestión de datos, permisos mal configurados o integraciones poco seguras con otras herramientas digitales.

A este riesgo estructural se suma el propio uso de la IA por parte de los atacantes. Los sistemas de inteligencia artificial permiten automatizar y perfeccionar ataques cada vez más sofisticados, como campañas de phishing más creíbles, suplantaciones de identidad casi indetectables o la explotación rápida de vulnerabilidades en múltiples sistemas a la vez.

Más datos sensibles y herramientas más avanzadas

Según recoge el informe, esta combinación -más datos sensibles en circulación y atacantes con herramientas más avanzadas- explica por qué una parte mayoritaria de los incidentes de ciberseguridad que afrontarán las pymes en los próximos años estará directamente relacionada con la adopción de soluciones de inteligencia artificial.

Más de la mitad de las pequeñas y medianas empresas encuestadas sufrió algún tipo de ataque en los últimos 12 meses, y un tercio de ellas recibió sanciones regulatorias por violaciones de datos que pusieron en riesgo la salud financiera de la empresa.

Además, el 48% de las empresas españolas de las que fueron preguntadas considera que los riesgos derivados de la Inteligencia Artificial son más difíciles de gestionar que los riesgos tradicionales de ciberseguridad.

El 60% de los problemas de ciberseguridad serán a causa de la Inteligencia Artificial
El 60% de los problemas de ciberseguridad serán a causa de la inteligencia artificial

No obstante, y a pesar de estos riesgos, el 94% de las pymes participantes en el informe prevé aumentar sus inversiones en ciberseguridad y protección de datos durante el próximo año, es decir, a lo largo de 2026. Las medidas que se contemplan incluyen la contratación de especialistas en ciberseguridad, la actualización de programas de formación, la realización de auditorías periódicas de vulnerabilidad y la reevaluación de los riesgos en la cadena de suministro.

Las empresas necesitan estrategias más solidas para proteger sus datos

Eddie Lamb, director global de ciberseguridad de Hiscox, afirma que la ciberresiliencia es un proceso continuo. Y es que la IA ofrece enormes beneficios, pero las empresas deben comprender también los riesgos asociados y establecer estrategias sólidas de protección y recuperación de datos.

El informe, además, concluye que la adopción responsable de la inteligencia artificial y la inversión en ciberseguridad pueden convertirse en un diferenciador competitivo para las pequeñas y medianas empresas.

No solo se trata de evitar pérdidas económicas o sanciones regulatorias, sino de generar confianza en clientes y proveedores en un contexto donde la gestión de datos es cada vez más importante para ellos.