El Gobierno ha abierto el plazo para que miles de autónomos del campo puedan cobrar las ayudas por los daños causados por las borrascas de este invierno, una línea de apoyo que podría alcanzar a unos 240.000 agricultores y ganaderos. La medida, gestionada a través del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), obliga a los beneficiarios a aceptar expresamente la ayuda en un plazo limitado, lo que introduce un factor de urgencia para quienes aparecen en los primeros listados.

En concreto, un total de 140.559 profesionales del sector agrario ya incluidos en el primer listado deben confirmar su aceptación entre el 7 y el 27 de abril si quieren recibir estas compensaciones, en un proceso que afecta tanto a explotaciones agrícolas como ganaderas. El resto de potenciales beneficiarios, hasta completar los aproximadamente 240.000 perceptores previstos, irán apareciendo en sucesivas resoluciones y dispondrán de un plazo específico vinculado a su fecha de publicación.

La ayuda, que se concede de oficio sin necesidad de solicitud previa, exige sin embargo que el autónomo o titular de la explotación valide su recepción y declare que la cuantía no supera los daños sufridos. Por pequeños que sea, este requisito es imprescindible para no perder el derecho a unos fondos que el propio sector califica como “históricos”.

  1. Miles de agricultores y ganaderos deben aceptar en días esta ayuda para no perderla
  2. Dudas sobre quién puede cobrar la ayuda y qué ocurre si no aparece en los listados
  3. Apoyo de oficinas agrarias y consultas para evitar errores en el trámite

Miles de agricultores y ganaderos deben aceptar en días esta ayuda para no perderla

El carácter automático de estas ayudas responde a la necesidad de agilizar la respuesta tras un episodio meteorológico que provocó daños generalizados en explotaciones agrarias y ganaderas de buena parte del territorio. Sin embargo, esa misma agilidad administrativa obliga ahora a los beneficiarios a estar pendientes de los listados y de los plazos. En especial, dado que muchos profesionales pueden no haber recibido una notificación directa.

Uno de los elementos que más dudas está generando es precisamente quién aparece en esos listados iniciales y quién no, ya que no todos los afectados figuran en la primera resolución publicada por el FEGA. Entre los casos que pueden quedar fuera en una primera fase se encuentran quienes no han autorizado la cesión de datos, comunidades de bienes o titulares que no han solicitado ayudas de la Política Agraria Común (PAC).

Desde el sector también se ha señalado la situación de determinados colectivos que inicialmente no habían sido incluidos, como los apicultores, cuya incorporación ya se ha confirmado y se formalizará mediante una nueva orden para que puedan acceder en las mismas condiciones.

Esta ampliación evidencia que el diseño de la ayuda sigue ajustándose sobre la marcha, lo que puede generar incertidumbre entre los profesionales que aún no saben si finalmente serán reconocidos como beneficiarios.

Además, organizaciones agrarias han reclamado la inclusión de más municipios en comunidades como Andalucía, Extremadura o Castilla-La Mancha, donde consideran que los daños también han sido significativos. Esta petición está siendo analizada por el Ministerio de Agricultura, lo que abre la puerta a nuevas ampliaciones tanto en el número de perceptores como en el ámbito territorial de las ayudas, en un contexto en el que los daños también han sido significativos en otras zonas.

Dudas sobre quién puede cobrar la ayuda y qué ocurre si no aparece en los listados

Otro de los aspectos clave para los autónomos del campo es entender qué implica exactamente la aceptación de la ayuda y qué consecuencias puede tener no realizar este trámite dentro del plazo establecido. La normativa establece que la aceptación conlleva una declaración responsable por parte del beneficiario, que debe asegurar que la ayuda recibida no supera el valor real de los daños sufridos.

Autónomos agricultores y ganaderos tienen hasta el 27 de abril para aceptar la ayuda por borrascas o perderla
Autónomos agricultores y ganaderos tienen hasta el 27 de abril para aceptar la ayuda por borrascas o perderla.

En la práctica, esto implica que el agricultor o ganadero asume la responsabilidad de que la compensación es proporcional a las pérdidas ocasionadas por el episodio meteorológico, lo que puede generar dudas en explotaciones donde los daños no están completamente cuantificados.

Aun así, la no aceptación en plazo supone renunciar automáticamente a la ayuda, sin que se haya detallado la existencia de mecanismos de recuperación posteriores y con el riesgo de que la no aceptación en plazo supone renunciar automáticamente a la ayuda, sin posibilidad clara de rectificación.

La gestión de estos trámites, aunque en principio sencilla, puede requerir asesoramiento en algunos casos, especialmente cuando existen dudas sobre la inclusión en los listados o sobre la situación particular de la explotación.

Apoyo de oficinas agrarias y consultas para evitar errores en el trámite

En este sentido, las organizaciones agrarias han puesto a disposición de los profesionales sus redes de oficinas para facilitar la tramitación y resolver incidencias, lo que puede resultar clave para quienes tienen dudas sobre la inclusión en los listados o su situación.

Estas entidades, además, actuarán como canal de comunicación con el Ministerio de Agricultura a través de un sistema de consultas que permitirá trasladar las dudas más frecuentes y obtener respuestas oficiales.

Este mecanismo busca evitar errores en la aceptación de las ayudas y garantizar que los beneficiarios puedan completar correctamente el proceso dentro de los plazos establecidos, especialmente en un contexto en el que evitar errores en la aceptación de las ayudas y garantizar el proceso correcto resulta fundamental para no perder el derecho a estas compensaciones.