El sector hostelero español afronta el inicio de la temporada alta con un cambio normativo de gran relevancia, al tener un impacto directo en la gestión diaria de bares y restaurantes. Y es que el pasado 13 de abril se aprobó una modificación en el Acuerdo Laboral de ámbito Estatal para el sector de la Hostelería (ALEH), en el que se introduce, por primera vez, el factor climatológico extremo como elemento determinante en la organización del trabajo. Esto obligaría al cierre de terrazas durante episodios de calor extremo, y modifica los límites de temperatura permitidos en el exterior para proteger a los trabajadores.
Así, a partir de ahora, las olas de calor dejan de ser un riesgo genérico para convertirse en una obligación concreta para todas las pymes y autónomos relacionados con la hostelería. Además, incumplir estas precauciones podría llevar a importantes sanciones.
El acuerdo ha sido impulsado por los sindicatos mayoritarios del sector y respaldado por las principales patronales, lo que anticipa una aplicación efectiva y vigilada desde este mismo verano.
- Novedades que afectarán a la gestión de las terrazas en hostelería este verano
- Los hosteleros exigen que el cierre de terrazas sea siempre la última opción
- Qué debe hacer una pyme hostelera a partir de ahora y a qué sanciones se expone
Novedades que afectarán a la gestión de las terrazas en hostelería este verano
El ALEH es, según se puede consultar en el propio Boletín Oficial del Estado, el principal marco de referencia laboral de la hostelería de nuestro país. En concreto, regula desde hace años cuestiones clave como la clasificación profesional, la formación, la movilidad funcional o la negociación colectiva.
Por eso, la modificación aprobada en abril introduce un elemento nuevo en este marco, que es el impacto del clima extremo sobre la salud laboral de miles de trabajadores.
Hasta ahora, la respuesta a las olas de calor se apoyaba de forma genérica en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y en las adaptaciones introducidas en 2023, tras varios fallecimientos por golpes de calor en diferentes sectores, todos ellos registrados por el Organismo Estatal de Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
Por ello, la modificación de las últimas semanas responde a una realidad que ya nadie discute: España encadena veranos cada vez más largos, más intensos y con más episodios de calor extremo, según los registros de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Y la hostelería es, sin duda, uno de los sectores más expuestos, con largas jornadas al aire libre, trabajo físico continuo y picos de actividad concentrados precisamente en las horas de mayor temperatura.
La reforma ha sido negociada y firmada por FeSMC-UGT y CCOO Servicios, junto a las patronales Hostelería de España y Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT). Esta última,, si bien han mantenido una postura de colaboración con la reforma, muestra cautela ante el impacto operativo de las nuevas obligaciones.
Los hosteleros exigen que el cierre de terrazas sea siempre la última opción
Según declara, este nuevo marco responde a la necesidad de adecuar el sector a las nuevas realidades legislativas y sociales. Y en este sentido, recuerda el compromiso de todos los hosteleros debe ser siempre la protección de los trabajadores, especialmente en situaciones de emergencia climática.
Sin embargo, también introduce un matiz relevante, y es que el cierre de terrazas debería ser siempre la última de las opciones, apostando antes por medidas de adaptación técnica y organizativa. Entre las alternativas que propone, menciona soluciones como los sistemas de nebulización, climatización de espacios exteriores o cerramientos inteligentes que permitan mantener la actividad pero con las garantías de seguridad.
De esta forma, y aunque en casos extremos se podría acordar el cierre de las terrazas en horas concretas, lo ideal sería evitar una pérdida estructural de competitividad durante los meses de mayor facturación del sector.
Además, en CEHAT advierten de que la implementación de estas medidas requiere inversiones relevantes por parte de las empresas, especialmente en el caso de las pequeñas y medianas. Por ello, solicitan que se tengan en cuenta mecanismos de flexibilidad y apoyo para facilitar la adaptación progresiva del sector.

Qué debe hacer una pyme hostelera a partir de ahora y a qué sanciones se expone
La principal novedad del nuevo acuerdo es la integración obligatoria del riesgo climático en los planes de Prevención de Riesgos Laborales de bares, restaurantes y hoteles. En la práctica, esto significa que cada autónomo del sector ya no puede limitarse a recomendaciones genéricas de hidratación o pausas, sino que debe actuar en función de las alertas meteorológicas oficiales.
El texto establece, entonces, que las empresas deberán atender a los avisos emitidos por la Agencia Estatal de Meteorología. Cuando se activen avisos naranjas o rojos por altas temperaturas, el establecimiento estará obligado a reducir o suspender la actividad en exteriores, lo que implica el cierre efectivo de terrazas durante las horas de mayor riesgo.
El servicio en el interior del local podrá mantenerse. Y en el exterior, si es que se puede adaptar la temperatura, se deberán implementar, según el mismo texto publicado, medidas preventivas adicionales, como la adaptación de horarios, la reorganización de turnos, la provisión de sistemas de refrigeración adecuados y la revisión de las cargas de trabajo en exteriores.
Desde el punto de vista sancionador, el impacto es relevante, y es que la Inspección de Trabajo puede considerar infracción grave o muy grave obligar a un trabajador a desempeñar su labor en condiciones de riesgo climático sin las medidas exigidas. En los supuestos más graves, según han recogido desde Hostelería de España, las sanciones económicas podrían superar los 50.000 euros, en línea con el régimen sancionador previsto en la normativa laboral vigente.
Además, el acuerdo refuerza la posición del trabajador, quien puede negarse a realizar tareas en exteriores durante una alerta por calor extremo, sin que ello pueda suponer una sanción disciplinaria.





