Miles de autónomos que comenzaron a compatibilizar su pensión con la actividad de su negocio en 2025 empezarán a cobrar más desde este mes. A partir de abril de 2026, la Seguridad Social aplicará el primer incremento del nuevo sistema de jubilación activa, que eleva automáticamente un 10% la pensión de estos trabajadores por cuenta propia tras cumplir su primer año en esta modalidad.

Este cambio no se pondrá en marcha para todos en la misma fecha. Aunque la reforma entró en vigor en abril de 2025, el aumento se aplicará de forma individual en función del mes en el que cada autónomo accedió a la jubilación activa. Es decir, quienes comenzaron en abril verán el incremento ahora, mientras que otros lo percibirán en mayo, junio o en los meses siguientes.

La medida forma parte de la reforma aprobada a finales de 2024 mediante el Real Decreto-ley 11/2024, con la que el Gobierno rediseñó por completo este sistema. El objetivo era claro: hacer más atractiva la jubilación activa entre los autónomos, permitiendo que puedan seguir al frente de su negocio con una pensión creciente año a año, algo que hasta ahora apenas ocurría por las limitaciones del modelo anterior.

  1. Los autónomos que cumplan un año en jubilación activa cobrarán un 10% más de pensión
  2. El nuevo sistema elevará la pensión cada año
  3. Requisitos para acceder a la jubilación activa que entraron en vigor en 2025

Los autónomos que cumplan un año en jubilación activa cobrarán un 10% más de pensión

El nuevo sistema introduce, por primera vez, un mecanismo progresivo en la cuantía de la pensión que perciben los autónomos en jubilación activa. Aquellos que accedieron a esta modalidad a partir de abril de 2025 comenzaron cobrando el 45% de su pensión, pero verán cómo esta cantidad aumenta automáticamente conforme pase el tiempo.

Tras completar su primer año en jubilación activa, estos trabajadores pasarán a percibir el 55% de su pensión, lo que supone un incremento del 10% sin necesidad de realizar ningún trámite. La Seguridad Social aplicará este aumento de forma automática, ajustando la cuantía en función de la fecha exacta en la que cada autónomo inició esta modalidad.

Esto implica que abril de 2026 marca el inicio de una serie de incrementos que se irán produciendo de forma escalonada durante los próximos meses. Para muchos autónomos, este aumento supondrá un alivio en un contexto económico complejo, especialmente para aquellos que han decidido seguir trabajando tras alcanzar la edad de jubilación.

El impacto económico puede ser significativo. Por ejemplo, un autónomo con una pensión reconocida de 1.000 euros mensuales pasó a cobrar 450 euros en 2025 al acogerse a la jubilación activa. A partir de ahora, comenzará a percibir 550 euros mensuales. En el caso de una pensión de 2.000 euros, el salto será de 900 a 1.100 euros, lo que supone 2.400 euros más al año.

El nuevo sistema elevará la pensión cada año

Este incremento del 10% no será puntual, sino que se repetirá cada año hasta alcanzar el 100% de la pensión. Es decir, el modelo establece una progresión clara: 45% el primer año, 55% el segundo, 65% el tercero, 75% el cuarto y así sucesivamente.

A partir de abril, la Seguridad Social aumentará un 10% la pensión de autónomos que accedieron hace un año a la jubilación activa.
A partir de abril, la Seguridad Social aumentará un 10% la pensión de autónomos que accedieron hace un año a la jubilación activa.

Este diseño supone un cambio profundo respecto al sistema anterior, en el que muchos autónomos apenas tenían incentivos para prolongar su actividad tras la jubilación. Ahora, cuanto más tiempo se mantengan en jubilación activa, mayor será la parte de pensión que podrán cobrar.

Además, esta fórmula permite combinar ingresos: por un lado, el rendimiento del negocio, y por otro, una pensión creciente. En la práctica, esto convierte la jubilación activa en una herramienta más flexible para planificar la transición hacia el retiro definitivo.

Desde el punto de vista del sistema, la reforma también busca aliviar la presión sobre las pensiones, incentivando que los profesionales con más experiencia sigan activos durante más tiempo y retrasen su salida total del mercado laboral.

Requisitos para acceder a la jubilación activa que entraron en vigor en 2025

La reforma no solo modificó las cuantías, sino también los requisitos de acceso, eliminando algunas de las principales barreras que hasta ahora dejaban fuera a muchos autónomos. 

Desde abril de 2025, cualquier trabajador por cuenta propia puede acceder a la jubilación activa sin necesidad de cumplir requisitos como tener empleados a su cargo, una condición que antes limitaba enormemente su uso. También desaparecieron las restricciones que afectaban a los autónomos societarios, ampliando el alcance de esta modalidad.

En cuanto a la edad, los autónomos deben haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación, que actualmente se sitúa en los 67 años o en los 65 años si han cotizado al menos 38 años y medio. Además, es necesario haber mantenido la actividad durante al menos un año después de alcanzar esa edad.

Cotización reducida y otras condiciones

Otro de los cambios relevantes tiene que ver con la cotización. Los autónomos en jubilación activa siguen pagando cuota, pero de forma reducida. En concreto, cotizan únicamente por incapacidad temporal y contingencias profesionales, a lo que se suma una cotización adicional del 9% en concepto de solidaridad, que no genera nuevos derechos en la pensión.

En cuanto a las compatibilidades, estos trabajadores por cuenta propia pueden seguir percibiendo ciertos complementos, como el de brecha de género, pero no el complemento a mínimos. Es decir, la pensión se ajusta a lo cotizado, sin posibilidad de elevarla hasta el mínimo legal mientras se mantenga la actividad.