- Miles de conductores quedarán exentos de obtener el CAP con la nueva normativa
- Los futuros conductores podrán realizar parte de la formación inicial mediante aula virtual
- El sector reclama que la formación continua también pueda realizarse de forma telemática
- En muchos aspectos, el aula virtual no afectaría a la calidad de la formación
Miles de autónomos dejarán de estar obligados a obtener el Certificado de Aptitud Profesional (CAP) gracias a los cambios introducidos por el Ministerio de Transportes en la normativa que regula esta formación. Agricultores, ganaderos, pescadores, vendedores ambulantes y determinados negocios que reparten o distribuyen sus propios productos podrán quedar exentos cuando la conducción no constituya su actividad principal.
La reforma también incorpora novedades para quienes sí se dedican profesionalmente al transporte por carretera. Entre otras medidas, permitirá que una parte importante de la formación inicial necesaria para acceder a la profesión pueda realizarse mediante aula virtual, una medida con la que el Ministerio busca facilitar el acceso de nuevos conductores al sector.
Sin embargo, la nueva regulación no ha convencido del todo a las asociaciones de transportistas. Aunque la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fetransa) valoró positivamente la ampliación de las exenciones para actividades en las que la conducción es meramente accesoria, criticó que la flexibilidad introducida para los nuevos aspirantes no se haya extendido a la formación continua que deben realizar periódicamente los conductores profesionales.
Según explicó a Autónomos y Emprendedores José Carlos Jato, vicepresidente de Fetransa, la exención tendrá un impacto limitado en el transporte profesional, porque afectará principalmente a actividades ajenas al sector. Aun así, consideró razonable liberar de esta obligación a colectivos para los que el transporte constituye sólo una parte secundaria de su trabajo diario.
Miles de conductores quedarán exentos de obtener el CAP con la nueva normativa
La principal novedad de la reforma afecta a determinados autónomos y trabajadores para los que la conducción constituye una actividad secundaria dentro de su profesión. A partir de ahora, la normativa amplía los supuestos en los que no será necesario obtener el Certificado de Aptitud Profesional (CAP), una formación obligatoria para buena parte de los conductores profesionales de mercancías y viajeros.
Entre los beneficiarios de estas nuevas exenciones se encuentran los autónomos dedicados a actividades agrícolas, ganaderas, forestales o pesqueras que utilicen vehículos de su propia empresa para transportar mercancías relacionadas con su actividad. También podrán quedar exentos quienes realicen transporte privado complementario para distribuir productos propios o desarrollar actividades de venta ambulante.
La norma establece, además, un criterio objetivo para determinar cuándo la conducción deja de ser la actividad principal del trabajador. En concreto, se considerará que la conducción es accesoria cuando represente menos del 30% de su trabajo mensual.
Asimismo, en el caso de agricultores, ganaderos, forestales y pescadores, la exención sólo será aplicable cuando el transporte se realice dentro de un radio máximo de 100 kilómetros alrededor del centro de explotación. Un límite similar se establece para determinadas actividades de distribución de mercancías propias. Por tanto, la exención no será automática y deberá cumplirse simultáneamente con los requisitos establecidos en la norma.
Fetransa valora positivamente esta modificación. Según explicó a este diario José Carlos Jato, «no tenía mucho sentido convocar a la formación continua del CAP a colectivos de la agricultura o la venta ambulante donde la conducción es completamente accesoria».
No obstante, la organización consideró que el alcance práctico de la medida será reducido para el transporte profesional. Jato explicó que alrededor del 95% del transporte que se realiza en España corresponde al transporte público de mercancías y no a actividades complementarias vinculadas a otros sectores.
Como ejemplo, el vicepresidente de Fetransa citó el caso de un vendedor ambulante que utiliza un camión ligero para trasladar su mercancía hasta los mercadillos. En su opinión, obligar a este tipo de profesionales a realizar la formación del CAP resultaba difícilmente justificable cuando la conducción constituye únicamente una parte accesoria de su actividad económica.
Los futuros conductores podrán realizar parte de la formación inicial mediante aula virtual
La reforma también introduce cambios relevantes en la forma en que los futuros conductores profesionales podrán obtener el CAP. Con el objetivo de facilitar el acceso a la profesión y adaptar la formación a las nuevas herramientas tecnológicas, el Ministerio de Transportes permitirá que una parte importante de la cualificación inicial pueda impartirse mediante aula virtual.
La nueva regulación abre la puerta a que una parte de los contenidos teóricos puedan seguirse a distancia, siempre bajo sistemas que permitan garantizar la participación y el seguimiento de los alumnos.

No obstante, la normativa mantiene la obligatoriedad de acudir presencialmente a determinadas actividades prácticas y a aquellos módulos que, por su naturaleza, requieren una interacción directa con el profesorado o el uso de instalaciones específicas.
El objetivo de esta medida es reducir algunas de las barreras que dificultan el acceso a la profesión, especialmente para quienes residen lejos de los centros de formación o necesitan compatibilizar los cursos con otras obligaciones laborales o familiares. Además, el Ministerio pretende modernizar un sistema formativo que llevaba años reclamando una mayor adaptación a las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías.
La reforma llega además en un contexto marcado por las dificultades que atraviesa el sector para incorporar nuevos conductores. Las organizaciones profesionales llevan años alertando sobre la falta de relevo generacional y sobre la necesidad de adoptar medidas que faciliten la entrada de nuevos trabajadores en el transporte por carretera.
El sector reclama que la formación continua también pueda realizarse de forma telemática
Aunque Fetransa valora positivamente la ampliación de las exenciones y la introducción del aula virtual en la formación inicial, considera que la reforma deja sin resolver una de las principales demandas de los transportistas: permitir que la formación continua obligatoria también pueda realizarse, al menos en parte, por vía telemática.
Según explicó José Carlos Jato, vicepresidente de la organización, la mayoría de las asociaciones representadas en el Comité Nacional del Transporte por Carretera defendieron durante la tramitación de la norma una mayor flexibilidad para los cursos de reciclaje que deben realizar periódicamente los conductores profesionales. Sin embargo, esta petición no fue finalmente incorporada al texto.
Fetransa considera incoherente que el Ministerio permita que quienes quieren incorporarse al sector puedan cursar una parte sustancial de la formación inicial mediante aula virtual y, al mismo tiempo, obligue a los profesionales que ya ejercen la actividad a seguir desplazándose físicamente a los centros de formación para completar los cursos de formación continua.
«Parece que se presupone que somos menos capaces», criticó Jato, quien cuestionó que se establezcan requisitos más rígidos para conductores con años de experiencia que para quienes todavía no han comenzado a trabajar en el sector.
En muchos aspectos, el aula virtual no afectaría a la calidad de la formación
La organización aseguró que nunca ha planteado sustituir completamente la presencialidad. De hecho, defendió que determinados contenidos, como los relacionados con el uso del tacógrafo, sigan impartiéndose de forma presencial para cumplir con las exigencias de la normativa comunitaria. No obstante, considera que el resto de materias podrían realizarse mediante aula virtual sin afectar a la calidad de la formación.
«Lo lógico sería que lo que es válido para la formación inicial lo sea también para la continua», afirmó el vicepresidente de Fetransa.
La patronal sostiene además que la obligación de asistir presencialmente a los cursos supone una carga adicional para muchos autónomos y conductores asalariados, especialmente en una actividad caracterizada por largas jornadas de trabajo y desplazamientos constantes.
«No es razonable que un transportista, tras viajar toda la semana y llegar de madrugada, esté obligado a desplazarse a un centro formativo en lugar de poder realizar sus horas de reciclaje por vía telemática desde su casa», señaló Jato.
El vicepresidente de Fetransa fue especialmente crítico con el impacto que esta situación puede tener sobre el atractivo de la profesión. «Lo único que consiguen es ahuyentar a los profesionales de la profesión», afirmó.
Por este motivo, la organización anunció que seguirá reclamando cambios en la regulación para que la formación continua incorpore mayores dosis de flexibilidad y aproveche las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, tal y como ya ocurrirá con una parte importante de la formación inicial de los futuros conductores.





