Hacienda empezará a enviar a partir de mediados de febrero el grueso de las liquidaciones complementarias –más conocidas como “paralelas”– a los autónomos que cometieron errores en la Renta 2024, presentada el año pasado. Así lo confirmaron fuentes del organismo a este diario, que explicaron que ahora comienza la fase intensiva de comprobaciones del Área de Gestión.
Estas notificaciones incluirán discrepancias detectadas entre los ingresos declarados por el autónomo y la información que ya obra en poder de Hacienda, así como deducciones mal aplicadas, gastos no justificados o ayudas públicas que no se incluyeron correctamente en la declaración.
Aunque las primeras revisiones comienzan cada año tras el verano, el grueso de las propuestas de liquidación llega tradicionalmente entre febrero y abril, una vez que la Agencia Tributaria ha terminado de tramitar las devoluciones sin incidencias y entra en la fase de comprobaciones más profundas.
- Hacienda empieza ahora a revisar en profundidad las declaraciones con discrepancias
- El grueso de las “paralelas” empieza a enviarse en febrero
- ¿Qué errores revisa ahora Hacienda en la Renta de los autónomos?
- El cruce de datos de los autónomos es cada vez más sofisticado
- ¿Qué ocurre cuando los autónomos reciben una “paralela”?
- Hacienda también revisará estos meses los módulos y otros regímenes especiales
Hacienda empieza ahora a revisar en profundidad las declaraciones con discrepancias
La campaña de la Renta sigue un calendario interno muy definido. Durante los primeros meses tras su finalización, la prioridad de la Agencia Tributaria es tramitar y abonar las devoluciones que no presentan diferencias entre lo declarado por el contribuyente y la información que ya tiene Hacienda.
Es decir, si un autónomo presentó su declaración y los datos coinciden con los registros de la Administración (retenciones declaradas por clientes, ingresos comunicados por terceros o ayudas públicas ya informadas), la devolución se paga sin mayores problemas.
Sin embargo, cuando el sistema detecta discrepancias, esas declaraciones pasan a un circuito distinto. Según explicaron fuentes técnicas, en esta primera fase se realiza un cruce básico de datos. Se comprueba, por ejemplo, que las retenciones que el autónomo afirma haber soportado coinciden con las que sus clientes han declarado en sus modelos informativos.
También se revisa que los ingresos comunicados por terceros (empresas, bancos o plataformas digitales) coincidan con los que el trabajador por cuenta propia ha incluido en su IRPF. Si hay diferencias, la declaración queda marcada para revisión posterior.
El grueso de las “paralelas” empieza a enviarse en febrero
Aunque algunas notificaciones pueden adelantarse en otoño, las liquidaciones provisionales más relevantes suelen empezar a enviarse a partir de febrero del año siguiente a la campaña.
Fuentes de la Agencia Tributaria confirmaron a este medio que este mes arranca el envío masivo de propuestas de liquidación correspondientes a la Renta 2024.

Estas “paralelas” no son todavía una sanción, sino una propuesta de regularización. Hacienda comunica al autónomo que ha detectado una discrepancia y le ofrece la posibilidad de aceptar la liquidación o presentar alegaciones.
En la práctica, muchos trabajadores por cuenta propia se encontrarán con ajustes por:
- Ingresos no declarados que Hacienda conoce por modelos informativos.
- Diferencias entre los movimientos bancarios y los rendimientos consignados.
- Gastos deducidos sin justificación suficiente.
- Ayudas públicas (como subvenciones o incentivos) no incluidas correctamente.
¿Qué errores revisa ahora Hacienda en la Renta de los autónomos?
Una vez superada la fase de devoluciones, la Agencia entra en un control más exhaustivo. Y aquí es donde muchos autónomos pueden recibir una liquidación complementaria.
Uno de los focos habituales son los ingresos omitidos. Hacienda cruza los datos declarados por terceros (clientes, entidades financieras o plataformas digitales) con lo que el autónomo ha incluido en su declaración.
Si una empresa ha declarado que pagó 20.000 euros a un profesional y éste sólo consignó 15.000, el sistema lo detecta automáticamente.
Otro punto crítico son los gastos deducibles. Determinados conceptos, como vehículos, suministros, telefonía o gastos de promoción, suelen ser objeto de revisión posterior. Especialmente cuando los importes se alejan de la media del sector o no están suficientemente justificados.
También se revisan con detalle:
- Subvenciones públicas no declaradas.
- Ayudas por eficiencia energética o compra de vehículos.
- Rendimientos que no cuadran con el nivel de vida declarado.
La Agencia Tributaria dispone de hasta cuatro años para revisar cualquier impuesto, por lo que incluso declaraciones inicialmente validadas pueden ser objeto de comprobación posterior.
El cruce de datos de los autónomos es cada vez más sofisticado
En esta segunda fase, Hacienda no sólo contrasta ingresos declarados por terceros. También aplica herramientas informáticas más avanzadas.
Por ejemplo, analiza ratios sectoriales. Si un autónomo declara ingresos muy inferiores a la media de su actividad pero mantiene determinados niveles de gasto o patrimonio, puede entrar en un plan de comprobación.
También se revisa la composición de los ingresos. Si casi la totalidad procede de pagos con tarjeta o transferencia, el sistema puede detectar posibles omisiones de efectivo.
Además, se cruzan datos con otras administraciones, registros notariales, bancos e incluso con información internacional en determinados casos.
Cuantos más indicios anómalos presenta una declaración, mayor es la probabilidad de que el autónomo reciba un requerimiento o una liquidación provisional.
¿Qué ocurre cuando los autónomos reciben una “paralela”?
Cuando Hacienda detecta una discrepancia relevante, envía una propuesta de liquidación provisional.
En ella se detallan los ajustes realizados y el nuevo importe a pagar, si procede. El autónomo dispone de un plazo para presentar alegaciones y aportar la documentación que considere oportuna.
Si acepta la propuesta, puede beneficiarse de reducciones en los recargos. Si no responde o no logra justificar los datos, la liquidación se convierte en definitiva.
En algunos casos, además del importe dejado de ingresar, pueden aplicarse intereses de demora y sanciones, especialmente si se considera que ha existido ocultación o negligencia.
Por eso, los expertos recomiendan no ignorar estas comunicaciones y revisar con detalle el expediente antes de aceptar cualquier regularización.
Hacienda también revisará estos meses los módulos y otros regímenes especiales
A partir de enero, la Agencia Tributaria activa además otras comprobaciones específicas. Entre ellas, el control de los autónomos acogidos al régimen de estimación objetiva (módulos). Se verifica que no hayan superado los límites de facturación permitidos para seguir en este sistema.
Si se detecta que el volumen real de ingresos supera el máximo legal, Hacienda puede obligar al contribuyente a tributar en estimación directa con efectos retroactivos, lo que suele implicar una regularización importante.





