A pesar de que Hacienda ha ampliado los plazos y ha desplazado la obligación de adaptar los programas de facturación al sistema Verifactu hasta 2027, la mayoría de los autónomos sigue sin haber dado pasos reales para cumplir con la nueva normativa.
Los últimos datos publicados por la plataforma de facturación Xolo, que cuenta con más de 120.000 usuarios en Europa, muestran que casi nueve de cada diez trabajadores por cuenta propia aún no han iniciado la adaptación, y que sólo un 7% ya factura conforme a la futura normativa.
El retraso aprobado por Hacienda ha rebajado la presión inmediata, pero no ha cambiado el fondo del problema: cientos de miles de autónomos tendrán que modificar su forma de facturar en los próximos meses. A pesar de la acumulación de obligaciones fiscales, la complejidad técnica y el cansancio regulatorio del colectivo.
- Verifactu se ha pospuesto a 2027, pero un 88% de los autónomos no se han adaptado
- Miedo a errores y sanciones en un entorno cada vez más automatizado
- Sectores que más han implementado Verifactu y brechas en la adopción
- Los expertos señalan tres errores que están encareciendo la adaptación a Verifactu
Verifactu se ha pospuesto a 2027, pero un 88% de los autónomos no se han adaptado
La ampliación del calendario sitúa la obligatoriedad de los Sistemas Informáticos de Facturación (SIF) adaptados a Verifactu en 2027. Sin embargo, la obligación no desaparece, y 2026 se perfila como el año clave para que los autónomos hagan la transición con margen.
Según datos facilitados por la plataforma especializada en facturación digital, el 88% de los autónomos no ha realizado ningún cambio operativo para adaptarse al nuevo sistema. Solo un 12% ha iniciado algún paso, y dentro de ese grupo apenas un 7% ya emite facturas plenamente ajustadas a la normativa.
Este retraso no responde tanto a una oposición frontal al control fiscal como a una mezcla de incertidumbre normativa, complejidad técnica y tendencia a posponer decisiones que afectan al día a día del negocio.
Miedo a errores y sanciones en un entorno cada vez más automatizado
Uno de los principales frenos a la adopción de Verifactu es el temor a cometer errores técnicos que puedan derivar en sanciones. La digitalización del control tributario avanza hacia un modelo cada vez más automatizado, donde las incoherencias en la facturación pueden detectarse de forma casi inmediata.

Desde el ámbito de la asesoría fiscal y tecnológica advierten de que muchos autónomos perciben Verifactu como una fuente adicional de riesgo, especialmente aquellos que todavía utilizan sistemas como Word, Excel o plantillas en PDF. El miedo no está tanto en el qué exige la ley, sino en cómo cumplirla correctamente sin incurrir en fallos.
Sectores que más han implementado Verifactu y brechas en la adopción
Los datos también reflejan importantes diferencias por sectores y perfiles. En actividades vinculadas al marketing, las ventas o los servicios digitales, el grado de adaptación es algo mayor, con tasas cercanas al 9%. En otros sectores tradicionales, la adopción apenas alcanza entre el 3% y el 6%.
También se observa una brecha entre perfiles de autónomos locales y profesionales extranjeros establecidos en España, que presentan un ritmo de adaptación sensiblemente más lento. Esta diferencia apunta a problemas añadidos de comprensión normativa y de acceso a asesoramiento especializado.
Los expertos coinciden en que 2026 no debería interpretarse como un año “en blanco”, sino como una ventana para preparar el cambio sin prisas. La experiencia con otras reformas fiscales demuestra que quienes esperan al último momento suelen concentrar los problemas en el peor escenario posible: cierres trimestrales, picos de actividad y servicios de soporte saturados.
Adaptarse con antelación permite probar flujos de trabajo, detectar errores y ajustar procesos sin la presión de una obligación inmediata. Además, reduce el riesgo de tener que cambiar de herramienta de forma precipitada o reconstruir la contabilidad a posteriori.
Los expertos señalan tres errores que están encareciendo la adaptación a Verifactu
En el ámbito de la facturación digital se repiten una serie de errores que acaban elevando el coste económico y operativo del cambio:
Esperar a que sea obligatorio para decidir
Cuando todos los autónomos intentan adaptarse al mismo tiempo, surgen cuellos de botella, subidas de precios y procesos mal implementados.
Trabajar con herramientas dispersas
Utilizar programas no conectados entre sí –facturas por un lado, gastos por otro, contabilidad manual– multiplica los errores y dificulta el cumplimiento automático.
Subestimar el impacto en la operativa diaria
Verifactu no sólo afecta a cómo se emite una factura, sino también a cómo se corrige, se archiva, se justifica y se controla la tesorería.





