La prestación por cese de actividad sigue sin mejorar en 2026. Según los últimos datos disponibles, entre enero y marzo, apenas un 40,5% de los autónomos que solicitaron el paro han conseguido acceder a él. Esto implica que cerca de seis de cada diez solicitudes han sido rechazadas por la Seguridad Social, bien por desestimación o porque siguen sin resolverse. Lo que vuelve a evidenciar las dificultades estructurales del sistema.

En total, los trabajadores por cuenta propia presentaron 3.607 solicitudes en el primer trimestre del año. De ellas, sólo 1.459 fueron favorables, mientras que el resto (más de 2.100 expedientes) no terminaron en concesión. Aunque no todas son denegaciones firmes, el resultado práctico es el mismo: la mayoría de los autónomos que pidieron el paro no lo están cobrando.

Este empeoramiento se produce apenas unos meses después de que la Seguridad Social se comprometiera con las organizaciones del colectivo a reformar el sistema y facilitar el acceso a la prestación. Incluso se llegó a plantear que los autónomos pudieran acceder al paro de forma automática en determinados casos, como sucede con los asalariados. Sin embargo, los datos de 2026 apuntan justo en la dirección contraria.

  1. Seguridad Social vuelve a rechazar seis de cada diez solicitudes de paro en 2026
  2. Más de 2.000 autónomos han cerrado el negocio sin cobrar la prestación en sólo tres meses
  3. ATA lleva años denunciando las trabas para acceder al cese de actividad
  4. Los motivos más frecuentes por los que se deniega el paro a los autónomos

Seguridad Social vuelve a rechazar seis de cada diez solicitudes de paro en 2026

Las cifras del primer trimestre confirman una tendencia que ya se venía arrastrando en los últimos años: el acceso al cese de actividad sigue siendo muy limitado.

De las 3.607 solicitudes registradas entre enero y marzo: 1.459 fueron aprobadas, 1.720 resultaron desfavorables y 61 fueron desestimadas.

Esto deja una tasa de aceptación del 40,5%, lo que significa que casi un 60% de los autónomos no ha conseguido acceder a la prestación en estos primeros meses del año.

Si se compara con ejercicios anteriores, la evolución resulta preocupante. En 2024, el porcentaje de denegaciones se situaba en torno al 45%. En 2025, según los datos acumulados hasta diciembre, ya había escalado hasta el 58%. Ahora, en el inicio de 2026, la proporción de solicitudes no concedidas se mantiene en niveles similares o incluso superiores.

Es decir, lejos de mejorar, el sistema sigue endureciendo en la práctica el acceso al paro para los autónomos.

Más de 2.000 autónomos han cerrado el negocio sin cobrar la prestación en sólo tres meses

En términos absolutos, el impacto también es significativo. En apenas un trimestre, más de 2.100 autónomos se han quedado sin acceder al cese de actividad, ya sea por denegación directa, desistimiento o falta de resolución.

Tabla de solicitudes de cese de actividad presentadas, favorables y denegadas en 2026
Tabla de solicitudes de cese de actividad presentadas, favorables y denegadas en 2026 (Fuente: Seguridad Social).

Esto supone que, de mantenerse esta tendencia, miles de trabajadores por cuenta propia podrían quedarse sin esta red de protección a lo largo de 2026, incluso en situaciones de caída de ingresos o cierre de negocio.

El problema no es nuevo. Ya en 2025, la Seguridad Social rechazó 8.303 solicitudes de las más de 14.000 presentadas, lo que dejó fuera a casi seis de cada diez autónomos que intentaron acceder a la prestación.

Sin embargo, lo más preocupante es que, pese a las críticas y a las promesas de reforma, el sistema sigue funcionando prácticamente igual.

ATA lleva años denunciando las trabas para acceder al cese de actividad

Desde hace tiempo, las principales organizaciones del colectivo vienen alertando de que el sistema de cese de actividad está diseñado de forma excesivamente restrictiva

El presidente de ATA, Lorenzo Amor, ya advirtió que el modelo actual “presume de antemano que las bajas de los autónomos pueden ser fraudulentas”, lo que se traduce en una mayor carga de pruebas y en un elevado número de rechazos.

En este sentido, una de las principales reivindicaciones del colectivo ha sido equiparar el acceso al paro de los autónomos al de los asalariados. Es decir, que baste con cerrar el negocio, darse de baja y cumplir los requisitos de cotización, sin tener que acreditar causas adicionales.

Sin embargo, esta reforma sigue sin llegar. Y mientras tanto, los datos continúan reflejando una realidad clara: el paro de los autónomos sigue siendo una prestación de difícil acceso.

Los motivos más frecuentes por los que se deniega el paro a los autónomos

Detrás de este elevado número de rechazos hay varias causas recurrentes que se repiten año tras año.

No acreditar correctamente la causa del cese

Es el principal motivo de denegación. A diferencia del paro de los asalariados, el autónomo no accede automáticamente a la prestación al cerrar su negocio. Debe demostrar que su situación encaja en alguno de los supuestos previstos por la ley.

Esto incluye, por ejemplo, pérdidas económicas continuadas, fuerza mayor o pérdida de licencias. Si no se acredita correctamente alguno de estos supuestos, la solicitud se rechaza.

No tener el periodo de cotización suficiente

Otro de los motivos habituales es no haber cotizado el tiempo mínimo exigido. Para acceder al cese de actividad, es necesario haber cotizado al menos 12 meses por esta contingencia.

No estar al corriente de pago con la Seguridad Social

También se deniegan solicitudes cuando el autónomo tiene deudas pendientes con la Seguridad Social en el momento de pedir la prestación.

Defectos formales o falta de documentación

Por último, una parte importante de los rechazos se debe a errores en la solicitud, como documentación incompleta o fallos en los formularios.