Tras un 2025 marcado por el aumento de costes, más presión fiscal y una avalancha de nuevas obligaciones, los autónomos encaran un 2026 lleno de incertidumbre. Así lo advirtió la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) en su balance de cierre de año, en el que calificó los últimos 12 meses como “nefastos para el colectivo” y alertó de que, si no hay cambios de calado, la inestabilidad seguirá siendo la nota dominante el próximo ejercicio.

Según los datos manejados por ATA, uno de cada tres autónomos ha cerrado 2025 con pérdidas. Un dato que, para su presidente, Lorenzo Amor, refleja el desgaste acumulado del colectivo. Amor afirmó que “ha terminado un año nefasto para los autónomos”, en el que muchas de las promesas realizadas no se han traducido en mejoras reales.

A su juicio, lejos de reforzarse la protección social o facilitar la actividad económica, 2025 ha estado marcado por “un incremento de la carga impositiva, más incertidumbre y un clima que ha conseguido cabrear a los autónomos”. En ese contexto, avisó de que 2026 llegará “con más incertidumbre” si no se producen “cambios radicales”.

  1. ATA avisa de la caída del empleo entre micropymes con uno o dos empleados
  2. ATA prevé un crecimiento ‘moderado’ de la economía, si se apoya a pymes y autónomos

    La afiliación al RETA podría aumentar si se alivian las cargas fiscales y administrativas

ATA avisa de la caída del empleo entre micropymes con uno o dos empleados

El presidente de ATA también puso el foco en la evolución del empleo. Aunque los datos generales muestran crecimiento, Amor explicó que éste se está concentrando en las grandes empresas, “las que pueden aguantar tantos cambios y tantos costes”. En cambio, el empleo está cayendo entre los pequeños negocios y los autónomos, especialmente en aquellas empresas con uno o dos trabajadores asalariados.

Además, subrayó que se siguen perdiendo autónomos en sectores tradicionales clave para la economía española, como el comercio, el transporte, la industria o la agricultura.

«Cada día se pone una nueva zancadilla a quien genera empleo»

Para ATA, este deterioro no es casual. Amor lamentó que “en España cada día se pone una zancadilla a quien genera empleo”, al tiempo que se multiplican las obligaciones sin un refuerzo de los derechos. En este sentido, criticó medidas como el registro horario o la implantación de sistemas como Verifactu, que incrementan la carga administrativa y el control fiscal, mientras que reivindicaciones históricas como la exención del IVA para determinados autónomos siguen sin materializarse.

La presión burocrática es otro de los grandes lastres del colectivo. Según los cálculos de ATA, los autónomos destinan de media unas 200 horas al año a trámites administrativos. En conjunto, esto se traduce en más de 650 millones de horas dedicadas a gestionar burocracia y en un coste económico estimado de unos 10.000 millones de euros anuales. Una losa que, según la organización, resta tiempo, productividad y competitividad a pequeños negocios que ya operan con márgenes muy ajustados.

Con este escenario de fondo, ATA dibuja un 2026 lleno de incógnitas. Amor señaló que los autónomos se mueven en “un entorno complicado” en el que la falta de certidumbre también ahuyenta la inversión. A ello se suma un contexto político que calificó de “enrarecido”, con elecciones previstas en varias comunidades autónomas. En su opinión, “no se respira un buen caldo de cultivo para la inversión”, algo que termina afectando de forma directa a quienes trabajan por cuenta propia.

ATA prevé un crecimiento ‘moderado’ de la economía, si se apoya a pymes y autónomos

Pese a todo, las previsiones macroeconómicas que maneja ATA para 2026 apuntan a un crecimiento moderado. La organización estima que el PIB podría avanzar entre un 2% y un 2,2%, con una inflación contenida en el entorno del 2,2% o el 2,3%.

El crecimiento de la economía también dependerá del apoyo a los autónomos y pequeñas empresas
El crecimiento de la economía también dependerá del apoyo a los autónomos y las pequeñas empresas.

En cuanto al empleo, prevé que continúe creciendo y que la tasa de paro pueda reducirse hasta el 10%. No obstante, este escenario positivo estaría condicionado a que se apoye “de forma clara y directa” a los autónomos y a las pequeñas empresas.

En términos de creación de empleo, ATA calcula que el aumento podría situarse entre el 0,9% y el 1,1%, lo que equivaldría a unos 250.000 puestos de trabajo. Sin embargo, advierte de que este crecimiento no será sostenible si no se corrige el actual desequilibrio, en el que las grandes empresas concentran la mayor parte del impulso, mientras que los pequeños negocios siguen perdiendo fuelle.

La afiliación al RETA podría aumentar si se alivian las cargas fiscales y administrativas

Respecto al propio colectivo de trabajadores por cuenta propia, las previsiones son algo más optimistas que el balance de 2025. ATA estima que en 2026 podría volver a crecer el número de autónomos, con un aumento de afiliación de entre 25.000 y 27.000 personas. En términos relativos, esto supondría un incremento de entre el 0,7% y el 0,8%. No obstante, desde la federación insisten en que esta evolución dependerá en gran medida de que se alivien las cargas fiscales y administrativas que soporta el colectivo.

Para ATA, el mensaje es claro: sin un cambio de rumbo, la recuperación de los autónomos será frágil. Amor reiteró que el colectivo necesita estabilidad, reglas claras y medidas que realmente faciliten emprender y mantener un negocio. De lo contrario, advirtió, 2026 corre el riesgo de convertirse en otro año marcado por la incertidumbre, en el que muchos autónomos seguirán al límite de su viabilidad económica.