Para un autónomo con empleados o un pequeño negocio, un mal paso en la forma de comunicar un despido puede costar caro. Cada vez son más los trabajadores por cuenta propia que, por rapidez o comodidad, recurren al WhatsApp o al correo electrónico para notificar la finalización de un contrato. Sin embargo, la Justicia ha dejado claro que este método, no es válido -en la mayoría de los casos-, y puede acabar convirtiendo un despido en improcedente.
El abogado laboralista Jaume Barcons advirtió de que “actualmente no está admitido despedir a través de WhatsApp”. Sólo en situaciones muy concretas podría llegar a admitirse. Pero incluso en esos casos, la carga de la prueba recae sobre el negocio, que tendría que acreditar de forma indirecta que WhatsApp o el email se utilizan de manera constante con el trabajador.
Con este panorama, la recomendación para los autónomos y pequeños negocios es clara: apostar por medios seguros y fehacientes, como la entrega en mano de la carta firmada, el burofax o el acta notarial. Ya que son las únicas fórmulas que garantizan que el despido no se tambalee en los tribunales y así el empleador queda protegido frente a posibles reclamaciones.
- ¿Por qué no se admite el WhatsApp como medio de despido?
- Forma correcta de notificar un despido y cuándo se admite WhatsApp
- Consecuencias para los autónomos de comunicar mal el despido
¿Por qué no se admite el WhatsApp como medio de despido?
Los tribunales españoles han establecido que la comunicación de un despido debe realizarse por medios que dejen constancia fehaciente. WhatsApp, al igual que el correo electrónico, no cumple de forma general con este requisito. “No es necesario que quede constancia de que se ha leído, pero sí es imprescindible que quede constancia de que se ha mandado”, aclaró Barcons.
La mensajería instantánea no es, por norma, un canal aceptado para estos trámites tan delicados. La jurisprudencia ha sido clara en este sentido, ya que, incluso se han dado casos en los que, habiéndose utilizado métodos de certificación electrónica, los jueces han considerado que no existía la garantía suficiente de notificación.
El riesgo para el empleador es evidente, ya que si el despido se comunica por una vía no reconocida y el trabajador lo impugna, el juez puede declarar la improcedencia del despido. Esto obligaría al negocio a readmitir al trabajador o a pagar una indemnización. Un coste añadido -económico, de tiempo y estrés- absolutamente evitable.

Forma correcta de notificar un despido y cuándo se admite WhatsApp
La vía más segura para notificar un despido sigue siendo la tradicional: entregar la carta en mano para que el trabajador la firme, enviarla por burofax o recurrir a un acta notarial. Son los métodos que dejan constancia fehaciente del envío y del contenido de la comunicación, reduciendo al mínimo el riesgo de que el despido sea declarado improcedente.
Jaume Barcons insistió en que es mejor no arriesgarse, siempre es mejor y más seguro informar al trabajador del finde la relación laboral por cualquier medio a través del que quede constancia. Usando siempre estos canales los negocios y los autónomos con empleados pueden evitar problemas en los tribunales.
WhatsApp podría llegar a admitirse si es una forma de comunicación habitual
Ahora bien, según Barcons, con medios electrónicos como WhatsApp o el correo electrónico, sólo podrían llegar a admitirse si el empleador demuestra que son la vía habitual de comunicación con la plantilla. Pero para ello deben aportarse pruebas indirectas -como otros mensajes intercambiados por estos canales- que evidencien que esa era la forma ordinaria de comunicarse entre empresa y trabajador.
Pero no sólo eso, sino que deberán ser aceptadas como válidas, algo que no para nada es una garantía. “Hay varias sentencias que dicen que no, que incluso con sistemas de signature -para la certificación de email- no es válida la notificación”, advirtió Barcons. Por eso, utilizar WhatsApp como canal de despido sigue siendo una excepción muy difícil de acreditar y con un alto riesgo de que acabe en despido improcedente si se llega a los tribunales.
Consecuencias para los autónomos de comunicar mal el despido
Si el trabajador impugna la decisión y el juez concluye que la notificación no fue válida, el despido puede ser declarado improcedente. En ese caso, la empresa se verá obligada a elegir entre readmitir al trabajador o abonarle una indemnización que, en muchos casos, supone un coste difícil de asumir para un negocio pequeño.
Por ello, Barcons recomienda a los autónomos y pymes extremar las precauciones y detallar con claridad los motivos del despido en la carta, utilizar siempre medios fehacientes de notificación y evitar canales como WhatsApp o el email, aun cuando pueda acreditarse sin dudas que son la vía habitual de comunicación con el trabajador.





