El coste que pagan las pymes españolas por cada hora trabajada de sus empleados sigue aumentando. Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), este indicador subió un 3,2% interanual en el cuarto trimestre de 2025, lo que supone una aceleración respecto al trimestre anterior y confirma la tendencia de encarecimiento del empleo en los últimos años.
Con este incremento, el coste laboral acumula 18 trimestres consecutivos de subidas, es decir, más de cuatro años de aumentos ininterrumpidos en el coste que deben asumir las empresas por cada trabajador. Esta evolución afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas y a los autónomos con empleados, que representan la mayor parte del tejido empresarial español.
El aumento del coste por hora trabajada refleja tanto el crecimiento de los salarios como el incremento de otros gastos asociados al empleo, como las cotizaciones sociales. En los últimos años, el coste laboral ha ido aumentando de forma progresiva impulsado por distintas medidas, entre ellas las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), el incremento de las cotizaciones a la Seguridad Social o la introducción del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).
Para muchos pequeños negocios, estos incrementos se traducen en un aumento sostenido de los costes laborales que dificulta la contratación o reduce los márgenes de rentabilidad. De hecho, las organizaciones de autónomos y empresarios llevan tiempo advirtiendo de que el encarecimiento del empleo se ha convertido en uno de los principales lastres para la competitividad de los pequeños negocios.
El coste laboral de pymes y autónomos encadena más de cuatro años de subidas
Los datos del Índice de Coste Laboral Armonizado (ICLA) muestran que el coste por hora trabajada aumentó un 3,2% entre octubre y diciembre de 2025 respecto al mismo periodo del año anterior. Se trata de una subida 1,1 puntos superior a la registrada en el trimestre previo.
El incremento responde tanto al aumento de los salarios como al de otros costes asociados al empleo. En concreto, el coste salarial creció un 3,1% interanual en el último trimestre del año pasado, mientras que los llamados “otros costes” -que incluyen cotizaciones sociales y otros gastos laborales– aumentaron un 3,6%.
Si se eliminan los efectos estacionales y de calendario, el coste laboral por hora trabajada creció incluso con mayor intensidad, registrando un aumento del 3,8% interanual, la tasa más elevada desde el tercer trimestre de 2024.
En términos trimestrales, el coste laboral también siguió aumentando. Entre el tercer y el cuarto trimestre de 2025, el coste por hora trabajada subió un 1,6%, lo que confirma que la presión al alza sobre los costes laborales continúa.
Estos datos muestran una tendencia sostenida al encarecimiento del empleo que afecta directamente a las empresas con trabajadores a su cargo. Aunque el indicador se calcula para el conjunto de la economía, el impacto es especialmente relevante para pymes y autónomos, que suelen tener menor capacidad para absorber estos incrementos.

Sectores con mayor subida de costes laborales
El incremento del coste por hora trabajada se explica en gran medida por la evolución de los salarios en distintos sectores de actividad. Según el INE, algunas ramas económicas registraron subidas especialmente intensas en el último trimestre del año.
Las actividades financieras y de seguros lideraron el aumento salarial con un crecimiento del 7,9% interanual, seguidas del transporte y almacenamiento, donde los salarios subieron un 5,8%. También registraron incrementos relevantes otros servicios, con una subida del 5,4%, y las actividades inmobiliarias, con un 5,3%.
En sectores con gran presencia de autónomos y pequeñas empresas, como la hostelería, el incremento fue más moderado, aunque también positivo. En este ámbito, los salarios aumentaron un 2,9% interanual durante el cuarto trimestre de 2025.
En paralelo, el coste laboral total también registró sus mayores subidas en las actividades financieras, donde aumentó un 6,6%, y en el transporte y almacenamiento, con un 6% de incremento.
En cambio, sólo las actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento registraron descensos salariales, con una caída del 4,6% interanual.
El encarecimiento del empleo preocupa a pymes y autónomos
El aumento continuado del coste laboral se produce en un contexto en el que las empresas han tenido que asumir distintos incrementos de costes en los últimos años.
Uno de los factores más relevantes ha sido la subida del Salario Mínimo Interprofesional. Desde 2018, el SMI ha aumentado más de un 50%, pasando de 735 euros mensuales a superar los 1.200 euros. Esta medida ha supuesto uno de los mayores incrementos de costes para muchas empresas.
A ello se suman otras medidas que han elevado las cotizaciones sociales. Entre ellas destaca el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), una cotización adicional destinada a reforzar la sostenibilidad del sistema de pensiones que ha ido aumentando progresivamente en los últimos años.
Además, el Gobierno ha aprobado nuevas cotizaciones vinculadas al sistema de pensiones y ha planteado otras reformas laborales que también podrían afectar al coste del empleo, como la reducción de la jornada laboral o el refuerzo de los sistemas de control horario.
Para muchas pequeñas empresas y autónomos empleadores, estos cambios se traducen en un aumento sostenido de los costes laborales que dificulta la contratación de nuevos trabajadores o la ampliación de plantilla.





