Andalucía va camino de batir un récord: alcanzar por primera vez los 600.000 trabajadores por cuenta propia. Ese umbral, más allá de su carga simbólica, supondría consolidar su liderazgo como la comunidad con mayor número de autónomos de España y elevar un paso más su perfil emprendedor.
Las cifras de crecimiento de los últimos meses, con subidas interanuales de miles de afiliaciones al RETA, apuntalan una tendencia que gana fuerza incluso en un momento complejo. Rafael Amor, presidente de ATA Andalucía, no es ajeno a esta coyuntura, ni al reto que supone mantener ese dinamismo a largo plazo.
“Andalucía está demostrando que el emprendimiento es uno de sus grandes motores económicos y sociales”, señaló a este diario, al destacar que incluso en un escenario de inflación e incertidumbre internacional, “emprender sigue siendo una opción viable y necesaria”. Por eso, la organización que representa al colectivo en esta comunidad ha impulsado una campaña con un mensaje claro: “Es el momento de crecer, es el momento de emprender”.
- Una comunidad con músculo diverso y cultura de autoempleo
- Un sector clave como el comercio, en riesgo de descolgarse
- El emprendimiento femenino consolida su avance
- Los costes y la burocracia, lastres del día a día
- Más digitales, más especializados y con vocación de futuro
Una comunidad con músculo diverso y cultura de autoempleo
El liderazgo andaluz no es casual ni coyuntural. Según Rafael Amor, obedece “a una combinación de factores: un tejido productivo diversificado, una cultura empresarial muy arraigada y una enorme capacidad para generar autoempleo”. Aunque también han influido, al decir del presidente de ATA Andalucía, “las políticas de apoyo al trabajo autónomo impulsadas desde el Gobierno andaluz”.
Para que este impulso no se agote, ATA Andalucía tiene claro que la clave está en la estabilidad. “Los autónomos necesitan seguridad jurídica, menos cambios normativos y medidas que favorezcan la continuidad de sus negocios”, defendió Amor. Quien advierte de que “el reto está en que los proyectos no se queden en el corto plazo”.
A medio y largo plazo, su apuesta pasa por “hacer crecer los negocios ya existentes” y lograr que generen empleo y sean más resilientes. “Lo importante no es solo crear actividad, sino consolidarla”, recalcó, convencido de que “conseguir que más negocios crezcan y generen empleo será el gran desafío de los próximos años”.
“Lo importante no es solo crear actividad, sino consolidarla”.
La evolución de los sectores con más crecimiento refuerza la idea de diversificación. “En lo que llevamos de año, destacan claramente sectores como la construcción, que vuelve a ganar peso, así como el de información y comunicación, muy ligado a la digitalización”, explicó Amor, quien señaló que “cada vez hay un perfil de autónomo más cualificado y orientado a actividades emergentes”.
Un sector clave como el comercio, en riesgo de descolgarse
Pero no todo son buenas noticias. Uno de los sectores más tradicionales del emprendimiento andaluz, el comercio, muestra una evolución preocupante. “El comercio sigue perdiendo autónomos, y eso es una señal de alerta”, advirtió el presidente, que pide que se intervenga antes de que el descenso sea irreversible. Se necesitan medidas específicas para ayudar al pequeño comercio “a adaptarse a los nuevos hábitos de consumo, la digitalización y una competencia cada vez más exigente”.

Amor recordó también que se trata “de un sector clave para la economía andaluza y para la vida de nuestros municipios”, por lo que defiende ayudas concretas que permitan su modernización sin perder identidad ni capilaridad territorial. “No podemos dejarlo caer”, sentenció.
Mientras tanto, otros sectores avanzan con fuerza. “Están creciendo también las actividades inmobiliarias, las profesionales, científicas y técnicas, además de los ámbitos artísticos y la educación”, enumeró a AyE. Esta evolución permite ver con claridad cómo las transformaciones más visibles del ecosistema andaluz están vinculadas al conocimiento, la creatividad y los servicios avanzados.
El emprendimiento femenino consolida su avance
Otro de los vectores de crecimiento es el emprendimiento femenino, cuya evolución Amor califica de “muy positiva”. “Estamos viendo como, mes tras mes, las cifras de autónomas están creciendo por encima de las de los autónomos”, indicó. Cada vez son más las mujeres que apuestan por proyectos propios, innovadores y sostenibles.
“Va a haber más autónomos que parados en nuestra comunidad autónoma”.
Sin embargo, aún hay barreras por romper. “Para consolidar esta tendencia es imprescindible mejorar las medidas de conciliación, facilitar el acceso a la financiación y reforzar el acompañamiento en las primeras fases del negocio”, insistió Rafael Amor. También reclama visibilizar referentes femeninos y eliminar trabas que afectan especialmente a las mujeres emprendedoras.
Amor considera que “la Administración debe ser más consciente de las dificultades específicas a las que se enfrentan muchas mujeres”, y pidió que el impulso actual no se desaproveche: “Estamos ante una gran oportunidad”.
Los costes y la burocracia, lastres del día a día
Más allá de los perfiles, los autónomos comparten preocupaciones comunes. “Uno de los principales problemas sigue siendo el aumento de los costes: energía, materias primas, alquileres y cotizaciones”, enumeró Amor. A esto se suma una excesiva burocracia que resta tiempo y recursos, y un sistema fiscal poco adaptado a la realidad del pequeño negocio.
Otro factor que inquieta al colectivo es la falta de mano de obra cualificada en determinados sectores. Ante este problema, Amor reclama “una mayor adaptación de la formación a las demandas reales del mercado”, y cree que se debe actuar cuanto antes para evitar cuellos de botella que frenen la actividad.
En este contexto, no basta con sumar afiliados: hay que consolidarlos. “Aspiramos a que ese crecimiento sea de calidad”, subrayó Amor. “El objetivo no es solo aumentar cifras, sino que haya negocios viables, con futuro y capacidad de generar empleo”.
Más digitales, más especializados y con vocación de futuro
De cara a 2026, las previsiones de ATA Andalucía son optimistas. “Nuestra comunidad va a conseguir alcanzar la cifra de 600.000 trabajadores autónomos”, aseguró su presidente. Quien confía, incluso, en que “va a haber más autónomos que parados en Andalucía; una situación sin precedentes”.
Lo relevante, según Amor, será el perfil de esos nuevos emprendedores. “Serán más digitales, más especializados y con una mayor orientación a la innovación y la sostenibilidad”, anticipó. Para ello, el respaldo necesario para facilitar ese camino debe estar garantizado.
“En ATA Andalucía vamos a seguir trabajando para que ese camino sea más sencillo”, concluyó Amor. Quien lanzó un mensaje directo al colectivo: “Los autónomos deben saber que tienen en ATA a la mano amiga para ayudarles, apoyarles y socorrerles cuando lo necesiten”.





